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Dragon Age

Bi Media

Image/Electronic Arts

La franquicia de videojuegos Dragon Age de BioWare, con sus cuatro grandes entregas — Dragon Age: Origins (2009), Dragon Age II (2011), Dragon Age: Inquisition (2014), y ahora Dragon Age: The Veilguard (2024) — es famosa por sus mecánicas inmersivas de construcción de mundo, por sus narrativas complejas y por sus elaboradas mecánicas para establecer relaciones con sus personajes. Dichas cualidades convierten a Dragon Age en una de las franquicias más inclusivas del mundo de los videojuegos, siendo pionera en representar de forma trascendente a la bisexualidad, permitiéndole a los jugadores explorar experiencias románticas diversas.

Cada juego se centra en un protagonista diferente que se enfrenta a distintos desafíos en el fantástico mundo de Thedas: un Guardián Gris que lucha contra un mal de la antigüedad en Origins, un refugiado convertido en héroe llamado Hawke en Dragon Age II, un líder nato conocido como el Inquisidor en Inquisition, y Rook, un protagonista piloteando a través de una compleja red de alianzas y amenazas del pasado remoto en Veilguard. En todas las entregas, los jugadores pueden experimentar romances con diversos personajes, independientemente de su sexo, lo que consolida a Dragon Age como una serie de reconocida en cuanto a la representación LGBT.

La franquicia Dragon Age es célebre por su elenco de personajes bisexuales, cada uno con personalidades y motivaciones diferentes, además de tener historias complicadas que los hacen ver realistas y multifacéticos. Entre estos queridos acompañantes se encuentran la bardo Leliana, un personaje profundamente devoto con un pasado difícil; el carismático asesino Zevran, que habla abiertamente de su atracción por hombres y mujeres; Josephine, una diplomática brillante de discreto encanto; y Iron Bull, un espía qunari que da a entender que la bisexualidad es común en su cultura. Otros personajes bi de las primeras entregas son el problemático desertor Anders, el esclavo prófugo Fenris, la capitana pirata Isabela y el mago de sangre Merrill. Cada uno de estos personajes aporta una perspectiva única, cimentando la bisexualidad como algo muy auténtico de sus identidades sin ser un rasgo superficial.

Veilguard se basa en esta tradición, trayéndonos un impresionante elenco de ocho personajes bi/pan, el mayor número en cualquier entrada de la serie. Además de Rook, el protagonista de este capítulo quien puede ser gay, heterosexual o bisexual, los jugadores también pueden enamorar a siete acompañantes distintos: la favorita de los fans, Lace Harding, quien regresa de Inquisition como personaje principal; Bellara Lutarte, una maga elfa y Saltadora del Velo entusiasta de la tecnología antigua; Neve Gallus, un ferozmente leal Dragón de las Sombras humano; Lucanis Dellamorte, un pícaro asesino ligado a los Cuervos de Antivan; Davrin, un decidido Guarda Gris con un raro grifo como mascota; Taash, un guerrere Qunari no binario que trabaja para los Señores de la Fortuna; y Emmrich Volkarin, un excéntrico profesor de nigromancia. Todos estos personajes pueden tener un romance con Rook, independientemente de su sexo o identidad de género, lo que contribuye al legado inclusivo de la serie.

Además de los personajes explícitamente bisexuales, Dragon Age incluye otros personajes exclusivamente heterosexuales y homosexuales, como los heterosexuales Morrigan y Alistair o los exclusivamente homosexuales Dorian y Sera. Esta gama de orientaciones profundiza la experiencia de juego, presentando un espectro realista de identidades sexuales y haciendo que el mundo de Thedas resulte más diverso e inclusivo.

El compromiso de BioWare con la representación bisexual auténtica se refleja no sólo en la gama de opciones de romance, sino también en la profundidad de la historia personal de cada personaje. A través de diálogos complejos y llenos de ricos detalles, los jugadores pueden participar de interacciones significativas que dan vida a dichas relaciones. Por ejemplo, las sinceras reflexiones de Zevran sobre su pasado tanto con hombres y con mujeres, y la perspectiva cultural de Iron Bull sobre la sexualidad en su cultura se incorporan de forma natural, haciendo que su bisexualidad se sienta como una parte intrínseca de cada personaje. The Veilguard incluye diálogos igualmente intrincados, con personajes como Taash discutiendo abiertamente su atracción e identidad de formas que son representativas pero que se entrelazan en la narrativa.

En general, Dragon Age ha llegado a crear un nivel muy alto en cuanto a la calidad de la representación de la bisexualidad en los videojuegos, influyendo en la percepción de la bisexualidad en la cultura de los videojuegos y más. La dedicación de la franquicia por mostrar a la bisexualidad como un aspecto natural de la identidad de sus personajes, aunada a la riqueza de sus personajes, hace que Dragon Age sea un juego fundamental en cuanto a la representación LGBT respetuosa y significativa en el género RPG.

Image/Electronic Arts