Skip to content

La Escala Del Unicornio: Star Wars: El ascenso de Skywalker

Walt Disney

enero 8, 2020 · por Jennie Roberson

¡Saludos, unicornios y escoria rebelde por igual! No, no les estoy haciendo ningún truco mental Jedi: en esta columna vuelvo a visitar una galaxia muy, muy lejana. Sí, mi artículo sobre Lando siendo queer levantó más de un poco de polvo espacial de algunos fanboys amargados en las redes sociales. Pero, ¿saben qué? Estoy 100% contenta con eso. Llevo escuchando las teorías de los fans sobre la historia de Star Wars desde que tengo uso de razón. Dos de mis tres hermanos son muy fans. Y crecí teniendo gustos terriblemente nerds. No tengo miedo de tratar de apuntar a algunas verdades con mis teorías queer. Entonces, ¿por qué vuelvo a hablar de esta saga? Bueno, sigan leyendo.

Pero antes de entrar en detalles, debo hacer algunas advertencias. Lo primero y más importante: si aún no has visto Star Wars: El ascenso de Skywalker (2019), esta reseña va a estar plagada de SPOILERS. (También haré referencia a partes de El despertar de la fuerza (2015) y Los últimos Jedi (2017), así que espero que todo el mundo ya las haya visto en Disney+ y estén al tanto.) Ah, y si necesitas que te recuerde en qué consiste la Escala del Unicornio, puedes informarte sobre la métrica que usamos aquí.

Star Wars: El ascenso de Skywalker (en adelante le llamaré EADS) es el noveno y último capítulo de la saga Skywalker. La historia retoma a nuestros héroes quienes forman parte de la resistencia — la antigua pepenadora Rey (interpretada por Daisy Ridley), el desertor de la fascista Primera Orden, Finn (John Boyega) y el carismático aviador, Poe (Oscar Isaac) — en su búsqueda por salvar su galaxia del inesperado regreso del Emperador Palpatine.

Lo que me gustó:

Un elemento que faltaba en la trilogía original de Star Wars, junto con las precuelas, era la diversidad en los papeles y el reparto, algo que estas nuevas entregas rectificaron centrándose en una mujer y dos hombres de color como sus héroes principales. La representación importa, y la próxima generación de fans que no son blancos o que son mujeres crecerá viéndose representada en la gran pantalla en papeles protagonistas como un hecho, no como ficción especulativa. Aún más deleitoso fue ver a personas de color en papeles bi masculinos, lo que sigue siendo una rareza de ver en estos días. Eso es grandioso.

Imagen/Walt Disney

También me gustó el hecho de que tengamos grandes fragmentos de la historia de Poe y Finn juntos, que se basa en su relación en El despertar de la fuerza (que abreviaremos como EDDLF) y Los últimos Jedi (LUJ).

En primer lugar, veamos el viaje de Finn hasta ahora. Mientras que el guión de EDDLF deja muy claro que Finn tiene algo de interés por Rey (preguntándole si tiene novio), en EADS quiere confesarle algo (¿su amor?) mientras descienden por los Campos Hundidos. Las insinuaciones de Finn van más allá del cuidado amistoso por la bonita pepenadora, y yo diría que vemos el mismo tipo de desarrollo emocional que en sus primeras interacciones con Poe en EDDLF. (Recuerda: De hecho, Poe fue quien inventó el nombre de Finn. Ese tipo de vínculo se te queda grabado.) Las palmadas en los hombros y el prolongado contacto visual entre Finn y Poe en EDDLF hicieron arder a los especuladores queer — incluida yo.

Imagen/Walt Disney

Ahora echemos un vistazo más de cerca a este piloto de combate, Poe Dameron. De nuevo, tuvimos niveles absurdos de química entre este renegado y Finn durante EDDLF. Por el amor de Dios, incluso hay una escena en la que Poe mira los labios de Finn y se muerde su propio labio inferior. Ahora bien, hay algo juguetón en la forma en que está escrito su personaje, pero Poe parece disfrutar de la oportunidad de coquetear siempre que puede. Incluso su primera interacción con Rey al final de LUJ parecía un clásico montaje para una historia romántica, extendiéndose hasta su primera escena juntos en El Ascenso de Skywalker con una dinámica sexual tipo Sam y Diana. Y por si no estábamos seguros de sí a Poe le gustaban las mujeres, tenemos a la picante ex contrabandista Zorii (Keri Russell) metida en todo esto como otro interés romántico de Poe, quien le pide un beso varias veces.

Pero honestamente, el aspecto clave que cimenta mi teoría queer de estos dos hombres son sus interacciones después de la casi confesión de Poe en los Campos Hundidos. Poe no puede dejarlo atrás. No deja de insistirle a Finn para que le diga lo que estaba desesperado por decirle a Rey, incluso cuando se enfrentan a una batalla y estan en peligro mortal inminente. Este interrogatorio no tiene nada de curiosidad ociosa cuando se enfrentan a su último aliento — eso son celos y un montón.

También estoy bastante segura de que no estoy viendo sólo lo que quiero ver. No estoy pasando las horas enfocando una lente queer en una franquicia querida sólo para molestar a la gente. Por un lado, no soy la única persona en los medios de comunicación que ve esta dinámica y se enoja porque no llamaron a las cosas por su nombre. A decir verdad, incluso el reparto, y Oscar Isaac en particular, expresaron su frustración por no poder jugar con el ángulo de la sexualidad queer, sin que la historia permitiera que Poe y Finn fueran novios. (Sinceramente, me recordó a la versión de Brick de Paul Newman en Un gato sobre el tejado caliente (1958)).

Hablando de eso…

Lo que no me gustó:

¡HHHHRRRRNNNNGHHHHH!

Así se suspira en lengua Wookie.

¡Dejen que los chicos queer sean queer, señores de Disney!

Como señala el artículo de Mary Sue, la dirección narrativa de Finn y Poe habría sido más sólida si los responsables creativos hubieran dejado simplemente que los dos estuvieran enamorados. Habría subido considerablemente la tensión de la historia mediante las líneas emocionales tendidas entre ambos. Y habría añadido una nueva y excitante dimensión a esta franquicia, una con la que una gran parte de los fans ya están de acuerdo.

Entonces, ¿por qué pretender e intentar hacerlos pasar por heteros y mejores amigos o incluso hermanos de guerra? Bueno, se debe a la señalización de virtud, y el dinero, por supuesto; necesitaban asegurarse de ganar dinero en los mercados internacionales donde las sexualidades queer no son aceptadas. No debería haber esperado mucho, teniendo en cuenta que un beso rápido entre personas del mismo sexo durante el final fue eliminado de la película en lugares como Singapur.

Imagen/Walt Disney

A veces esto se vuelve frustrante. La ciencia ficción y la ficción especulativa son géneros en los que podemos dejar volar nuestra imaginación más allá de las concepciones típicas de nuestro propio mundo. Que un creador de gustos culturales como Lucasfilm tarde meses en crear marionetas en cantinas de mala fama que la cámara ve por tan sólo un segundo, pero que luego espere que creamos que los únicos romances en estos lejanos confines celestiales son heterosexuales, esto es ir demasiado lejos. ¿Podemos aceptar imágenes de criaturas de 6 metros de altura con 12 bocas, pero rechazamos todo lo que no sean relaciones heterosexuales? Esto demuestra que los únicos límites que tenemos son los que nos ponemos a nosotros mismos. Podemos crear 20 idiomas y docenas de nombres para una película, pero nadie puede utilizar la palabra “bi” en una galaxia muy, muy lejana. Es una lástima, porque a Lucas y compañía, históricamente les encanta llenar el lienzo cinematográfico hasta niveles tan densos como los que El Bosco llegó a crear en sus lienzos, pero aparentemente no hay espacio en esta pantalla para alguien queer.

Debo mencionar, sin embargo, que tampoco considero que la dinámica queer entre Poe y Finn sea del todo saludable. La racha de celos muestra un montón de inseguridad por parte de Poe — lo cual es chistoso, teniendo en cuenta que el chico volador tiende a coquetear donde quiera que va sin decirle lo que a está pasando a su “mejor amigo”. Sólo puedo esperar que esto sea algo que los dos personajes hablaron juntos después del clímax en un momento tranquilo fuera de la pantalla.

La calificación:

Así que, sí. Eso es todo amigos. La relación de Poe y Finn es lo más cercano que vamos a estar a la de una historia de amor que es reconocida y queer (disfrazada de bromance) en la saga de nueve películas. Podríamos haberlo tenido todo. La evidencia está ahí, tan clara para mí como un día en Tatooine con su sistema de soles gemelos, de que Finn y Poe son bi (no representaciones perfectas, pero queer al fin y al cabo).

¿No estás de acuerdo? No pasa nada. Hay mucho espacio para el desacuerdo. De todos modos los debates son básicamente lo que alimenta al fandom — aparte de las nuevas entradas en la franquicia, por supuesto.

Pero, oye: al menos todos podemos estar de acuerdo en una cosa:

Han disparó primero.


2.5 Unicorns