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Kris Williams

Personajes Bi

Imagen/MUBI

Kris Williams (Hannah Einbinder) es uno de los personajes principales de Adolescencia, sexo y muerte en Camp Miasma, una comedia de terror queer de 2026 escrita y dirigida por Jane Schoenbrun. Kris es una cineasta queer y una fanática del terror de toda la vida a quien contratan para relanzar la ficticia franquicia slasher Camp Miasma. Ha construido su carrera examinando la relación entre el terror, la identidad queer y las ideas culturales sobre la monstruosidad, por lo que resulta especialmente apropiada para reinventar una franquicia cuya historia original giraba en torno a un personaje de género fluido que se convierte en un monstruo. Si quieres leer más sobre la película, checa nuestra entrada de Media Bi aquí.

Kris es intelectual, analítica y tiene mucho conocimiento sobre el terror. Se acerca al cine casi como si fuera un ejercicio académico, tratando constantemente de entender qué significan las películas y por qué afectan a las personas. Pero cuando viaja al lugar original de Camp Miasma y conoce a Billy Presley (Gillian Anderson), la actriz que interpretó a la primera chica final de la franquicia, esa distancia intelectual comienza a desaparecer.

Kris tiene una relación poliamorosa con Mari, una mujer bi que también mantiene una relación con Thor, un hombre bi. Aunque la bisexualidad está representada explícitamente a través de Mari y Thor, Kris se identifica como queer y no se pone una etiqueta más específica. Sus relaciones y las conversaciones que tiene sobre la atracción también evitan definir su sexualidad en función de un género en particular.

Su conexión con Billy se convierte en el catalizador que lleva a Kris a enfrentar partes de su sexualidad que había mantenido a distancia. Mientras estrechan su vínculo a partir de Camp Miasma, Kris comienza a explorar fantasías y deseos que le ha costado experimentar sin analizarlos. Su dificultad para estar presente en su propio cuerpo se vuelve cada vez más importante para su personaje, especialmente a medida que la película relaciona el placer sexual con el terror, el miedo y la fantasía de ser una chica final. En lugar de presentar su sexualidad como una pregunta que necesita respuesta, Camp Miasma utiliza a Kris para explorar qué sucede cuando una persona se permite experimentar el deseo sin decidir inmediatamente qué significa.

Ese viaje refleja el interés más amplio de la película por la liberación queer. Kris comienza la historia como alguien que quiere entenderlo todo a través del análisis y termina permitiéndose experimentar el placer, la intimidad y la fantasía sin mantener la misma distancia con respecto a su propio cuerpo. Como ha contado Hannah Einbinder, los sentimientos de vergüenza, incomodidad y disociación de Kris en torno a la sexualidad le resultaron profundamente familiares, lo que conectó el viaje del personaje con sus propias experiencias como persona bi.

Kris es un personaje queer que forma parte del paraguas bi, y su manera de representar la bisexualidad resonó mucho entre las audiencias jóvenes que cada vez se alejan más de las etiquetas estrictas. Es un personaje muy bien escrito, cuyo desarrollo se centra en permitirse vivir sus deseos con mayor libertad.