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Lindos, rosas y bis: La bisexualidad en los flamencos

Wikimedia/Doodybutch

mayo 22, 2025 · por Jamie Paul

Todo sobre los flamencos es amanerado, en todos los sentidos de la palabra: desde sus delgadas extremidades que parecen zancos, pasando por su costumbre de dormir parados en una sola pata, su extravagante plumaje neón rosado y hasta sus despreocupados apareamientos grupales bi. Los flamencos son lo que obtendrías si una Marcha del Pride cobrara vida en forma de pájaro o, más probablemente, si la naturaleza simplemente fuera muy, muy queer.

Justo en los últimos años, varios flamencos en parejas del mismo sexo han acaparado titulares internacionales por criar polluelos juntos en los zoológicos, incluyendo en los ubicados en las ciudades de San Diego, California, o en Paignton, en Inglaterra, donde dos machos, Arthur y Curtis, se convirtieron en orgullosos papás.

Tal como dijo el biólogo Paul Rose a CNN en 2024 “Estar en una pareja del mismo sexo es un fenómeno relativamente común en los flamencos en cautiverio.”

Wikimedia/Valdiney Pimenta

De hecho, incluso en el libro de 1999 Biological Exuberance del biólogo Bruce Bagemihl, los flamencos haciendo cosas gay ya eran viejas noticias. Y no solo eran parejas masculinas criando polluelos. Como dijo Bagemihl: “Los machos en parejas homosexuales a veces intentan aparearse con hembras que a su vez están en parejas homosexuales”. En el documental de Peacock Queer Planet (2023), los científicos explican que hasta el 35% de los flamencos no están en relaciones tradicionales macho-hembra. Discutiendo su estudio de apareamiento de flamencos de 2006 en el documental, el ornitólogo Martin Stervander dijo: “Podrían ser dos machos formando pareja, dos hembras formando pareja, dos hembras y un macho, dos machos y una hembra, o incluso cuatro juntos”. Dada la situación, a estas aves solo les faltarían unas luces láser, música EDM y un poco de éxtasis para montar su propio Coachella. Aunque, al mismo tiempo, los flamencos no siempre están de fiesta, pues también se sabe que forman vínculos a largo plazo con parejas del mismo sexo.

Los investigadores señalan que una razón para el comportamiento homosexual de los flamencos que vemos en cautiverio es que estas poblaciones suelen tener proporciones desequilibradas (más machos que hembras o viceversa). Esta es una explicación común que los científicos usan, al menos en parte, para justificar el comportamiento homosexual observado en el mundo natural. Pero rara vez es la imagen completa. Esto nos plantea la pregunta: ¿Los flamencos también son bi en la naturaleza?

La respuesta simple es que los datos son escasos y no podemos decirlo con certeza todavía. El comportamiento homosexual aún no se ha observado sustancial y directamente fuera del cautiverio, pero se han visto algunos indicios. Como escribió Bagemihl:

Aunque aún no se han observado parejas homosexuales en la naturaleza, en la mayoría de las colonias se encuentran nidos de tamaño excesivo similares a los construidos por parejas masculinas, que bien podrían pertenecer a parejas homosexuales (especialmente considerando que la mayoría de los estudios de campo no han determinado sistemática y unívocamente el sexo de todas las aves emparejadas).

Colony of Lesser Flamingos at Lake Nakuru
Wikimedia/Syllabub

A pesar de que el libro de Bagemihl ahora tiene 26 años, el estado de la cuestión sigue siendo prácticamente el mismo. Aparte de que es difícil distinguir machos de hembras, los flamencos en la naturaleza tienden a ser estudiados menos que muchas otras especies de aves, debido a los lugares remotos, hostiles y de difícil acceso donde habitan. Más allá de eso, el comportamiento de los flamencos puede ser errático y francamente extraño. Según Bagemihl:

La reproducción en flamencos salvajes puede ser irregular, con colonias enteras que a veces prescinden de reproducirse durante tres o cuatro años seguidos; una colonia en Francia no produjo polluelos durante 13 de 34 años (38% del tiempo).

Por supuesto, como las personas bi lo saben, no hay una sola manera de ser bi. Incluso si resulta que las aves más fabulosas de la naturaleza son bi solo en cautiverio (lo que parece poco probable, dado lo que sabemos del reino animal), eso no las haría menos bi.