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¿En familia por las fiestas y con ganas de declararte bi?

Historias Bi

No es raro que las personas LGBT decidan salir del clóset ante sus familias durante las fiestas decembrinas. Todo el mundo estará allí y puedes matar como diez pájaros de un solo tiro. Sin embargo, para minimizar la tensión, es mejor estar preparado con respuestas a posibles reacciones. Al fin y al cabo, estas fechas están tradicionalmente reservadas para ser alegres y… bueno, no es un juego de palabras, lo que proporciona una introducción perfecta a las respuestas que uno puede recibir cuando sale del clóset como bisexual ante la familia, y algunas respuestas sugeridas.

Familiar: Está bien que seas gay.

Respuesta: Te agradezco mucho que trates de apoyarme, pero no me parece bien que borres el hecho de que soy bi.

Familiar: ¡Te quiero, pase lo que pase!

Respuesta: Yo también te quiero y me alegro mucho de que formes parte de mi familia.

Familiar: Hablar de tu identidad sexual no está bien enfrente de los niños.

Respuesta: Fingir que las personas bi no existen, o que no se debe hablar de ellas, no es un mensaje que debamos enseñarle a los niños. Yo fui niño y puedo decirle de primera mano el daño que me causó esa mentalidad.

Familiar: Estoy aquí para apoyarte completamente.

Respuesta: Eres increíble, ¡gracias! Te lo agradezco mucho.

Familiar: ¿Por qué haces enojar a la familia contándonos esto?

Respuesta: No quiero ocultarle mi verdadero yo a la gente que quiero.

Familiar: Háblame cuando puedas admitir que eres gay.

Respuesta: Háblame cuando te hayas informado sobre la bisexualidad. Me dará mucho gusto compartirte algunas fuentes de información.

Familiar: Eso explica muchas cosas. Pásame las papas.

Respuesta: Creo que la tía Mary se las acabó, ¿quieres más relleno?

Familiar: Si eres bi, ¿por qué no puedes casarte con una persona del otro sexo y así ya no tienes que salir del clóset?

Respuesta: Me gustaría que me aceptaran por lo que soy y sentirme libre de amar a quien yo quiera. No es mucho pedir eso.

Familiar: Deberías guardarte las cosas de tu identidad sexual.

Respuesta: Si no puedes guardarte tu opinión sobre cómo elijo vivir mi realidad, ¿por qué habría de guardar silencio sobre una parte fundamental de quien soy?

Familiar: ¡Felicidades por salir del clóset! Más postre para ti.

Respuesta: Gracias, pero estoy cuidando lo que como. ¿Qué tal si vamos a caminar tantito después de cenar?

Familiar: ¿Con cuántas mujeres y con cuántos hombres te has acostado?

Respuesta: Esa es una pregunta invasiva. En realidad, ni siquiera viene al caso. Te estoy diciendo que soy bi: créeme. No necesito que analices mi vida sexual para saber quién soy.

Familiar: Las personas bi son unas fáciles y sin llenadero.

Respuesta: Estás demostrando tu triste ignorancia sobre el tema y estás siendo una persona muy grosera al comportarte así.

Familiar: Me alegro mucho de que supieras que no iba a pasar nada si nos decías a nosotros.

Respuesta: Estoy encantada de que seas tan increíble como para saber que podía confiar en ti.

Familiar: Sólo quieres llamar la atención.

Respuesta: Si me voy a inventar algo para llamar la atención, espero que se me ocurra algo más emocionante, como anunciar que me voy a ir a Portugal a aprender a hacer danza aérea.

Familiar: ¡Sólo estás pasando por una fase!

Respuesta: Fíjate que no, por favor dale un vistazo a la página de StillBisexual.com y luego hablamos.

Familiar: ¡Cómo crees! ¡Yo también soy bisexual!

Respuesta: ¿De veras? ¡Esta es la mejor sorpresa navideña de la historia!

*Una versión un poco distinta de este artículo se publicó originalmente en The Gayly en diciembre, 2015.

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