Ramona Blue de Julie Murphy es una emotiva novela juvenil que explora de manera íntima la identidad, la familia y la complicada (y a menudo fluida) naturaleza del amor. Ambientada en un pequeño pueblo de la Costa del Golfo de Mississippi que fue devastado por huracanes, la historia sigue a Ramona Leroux, una joven de 17 años cuya vida ha sido moldeada por una serie de roles fundamentales en su vida. Ramona se ve a sí misma como una talentosa nadadora, una cuidadora dedicada de su hermana mayor embarazada, Hattie, y un apoyo constante para su padre, quien lucha contra la adicción.
El mundo de Ramona es pequeño y asfixiante: las dificultades económicas de su familia, sus obligaciones en el hogar y las limitadas oportunidades en su empobrecido pueblo pesan fuertemente sobre ella. Aun así, encuentra propósito e identidad en estas responsabilidades, así como en su estrecho círculo de amistades y en su firme comprensión de su sexualidad, hasta ahora identificándose con orgullo como lesbiana.

La novela da un giro crucial cuando Freddie, el mejor amigo de la infancia de Ramona, regresa al pueblo. Al reencontrarse, Ramona empieza a sentirse atraída hacia él de formas que la sorprenden e inquietan. Sus crecientes sentimientos por Freddie ponen en duda la certeza que alguna vez tuvo sobre su orientación sexual y la obligan a enfrentarse a verdades más amplias y complejas sobre la atracción y la identidad. Es importante destacar que Murphy retrata este conflicto interno con sensibilidad y matices, evitando los clichés y reafirmando que cuestionarse y cambiar no son signos de debilidad, sino de crecimiento. Ramona también debe aprender a manejar los desafíos más amplios de su entorno: la pobreza persistente que amenaza el futuro de su familia, las dinámicas raciales de su mayoritariamente blanca comunidad (siendo ella una de las pocas residentes birraciales), y la creciente duda de si podrá alguna vez perseguir sus sueños más allá de los límites de su ciudad natal.
Murphy entrelaza magistralmente temas de amor, lealtad, identidad y resiliencia a lo largo de la historia. Pinta la evolución de la comprensión de la sexualidad de Ramona no como una traición a su yo anterior, sino como una expansión de quien siempre ha sido: una joven aprendiendo que la identidad rara vez es tan simple o estática como parece. Aunque Ramona nunca se etiqueta explícitamente como bisexual, su atracción romántica hacia Freddie junto a su atracción establecida hacia las mujeres la coloca claramente bajo el paraguas bi.
En última instancia, Ramona Blue ofrece un retrato conmovedor y compasivo de una joven que asume la complejidad de su yo verdadero. Es un poderoso recordatorio de que convertirse en quien realmente eres no consiste en marcar una casilla o buscar validación en los demás; más bien, nos invita a ver el autodescubrimiento como un paisaje que tenemos permiso de explorar a nuestro ritmo, y a lo largo de toda nuestra vida.