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Adultos

Bi Media

Imagen/IMDb

Adultos es una comedia de situación de FX creada por Ben Kronengold y Rebecca Shaw que sigue a cinco amigos en sus veintes mientras navegan por el trabajo, las relaciones, el sexo, el dinero y el caos general de intentar convertirse en adultos funcionales en Queens, Nueva York. La serie se estrenó en 2025 y fue renovada para una segunda temporada, consolidándose como una versión Gen Z de la tradicional sitcom de amigos.

La premisa puede sonar familiar — un grupo de jóvenes que viven juntos y toman decisiones cuestionables — pero Adultos utiliza ese marco para explorar a una generación para la que las ideas tradicionales sobre las relaciones, la identidad y la adultez son cada vez más fluidas. Los críticos han comparado la serie con programas como Friends, Girls, Broad City y New Girl, al tiempo que destacan su enfoque en las ansiedades sociales y culturales particulares de la generación Z.

Variety, por ejemplo, describió la serie como un intento de convertirse en una “cápsula del tiempo” representativa de su generación, aunque la reseña cuestionó si el programa había desarrollado una identidad propia sólida.

Esa apertura también se extiende a la sexualidad. Adultos no trata la sexualidad como algo que sus personajes necesiten explicar ni convertir en una revelación dramática. En cambio, las identidades queer y la fluidez sexual simplemente forman parte del mundo social en el que viven estos amigos. Anton es abiertamente gay, mientras que Paul Baker se describe repetidamente como “fluido”, un término que entra dentro del paraguas bi sin obligarlo a adoptar una etiqueta que él personalmente no utiliza.

Imagen/FX

La sexualidad de Paul se muestra de manera casual a lo largo de la temporada. En el tercer episodio, Issa se refiere a él como un “encanto sexualmente fluido”, mientras que en el cuarto episodio, después de que un desconocido utiliza un insulto homofóbico para cuestionar su sexualidad, Paul lo corrige diciendo que prefiere el término “fluido”. Cuando el hombre sigue sin estar convencido, Paul incluso intenta que su amigo confirme que tiene sexo con hombres. El chiste es gracioso, pero lo importante es lo poco dramática que resulta la revelación: Paul no está descubriendo su sexualidad, saliendo del clóset, ni defendiendo su derecho a existir. Sus amigos ya saben quién es.

La serie también crea un ambiente en el que lo queer parece sorprendentemente normal. Nadie del grupo de amigos considera incompatible la atracción de Paul por los hombres con sus relaciones con mujeres, y esa misma apertura se extiende a los demás personajes. Billie, por ejemplo, aparece principalmente saliendo con hombres, pero en un episodio actúa sobre su atracción hacia una pareja que busca hacer un trío. La serie no convierte esto en una declaración sobre su sexualidad, pero establece aun más un mundo en el que la atracción no necesariamente tiene que encajar perfectamente en una sola categoría.

Esto se vuelve aún más significativo en el episodio final de la temporada, “The Mail”. Paul Baker, quien es canadiense, se enfrenta a la posibilidad de ser deportado al vencer su visa, lo que lleva a Issa, su novia, a proponerle un matrimonio por la residencia. Después de una serie de intentos cada vez más caóticos por resolver el problema, finalmente es Anton quien se casa con Paul. Durante la celebración posterior, sus amigos bromean y los animan a besarse. Lo que comienza como un chiste se convierte en un beso sorprendentemente apasionado entre Anton y Paul.

Imagen/FX

El momento ya ha generado conversaciones queer en internet, con Instinct Magazine describiéndolo como la culminación de la química entre los dos personajes y preguntándose si el beso fue simplemente un chiste, una inesperada consecuencia  o evidencia de sentimientos que se habían estado desarrollando por debajo de su amistad. Esto deja abierta la posibilidad de que Adultos profundice aún más en la representación de Paul. El beso final con Anton abre la puerta a una exploración potencialmente mucho más explícita de la atracción de Paul por los hombres, especialmente ahora que ambos personajes están legalmente casados y parecen tener una química genuina. Si esto se convierte en un romance, permanece como una amistad complicada o se vuelve parte de un triángulo amoroso que involucre a Issa, es algo que la segunda temporada puede explorar.

Adultos ya ha creado un entorno social notablemente abierto en el que la bisexualidad y la fluidez sexual pueden existir sin convertirse en la historia central de un personaje. Si las próximas temporadas continúan explorando la sexualidad de Paul o de otros personajes, la serie tiene la oportunidad de construir sobre esa base sin abandonar el enfoque casual, divertido y comprensivo que hace que su representación queer funcione.

Por ahora, Adultos ofrece algo que a la representación bi le cuesta conseguir: una sexualidad fluida que no es ni el remate de un chiste ni un problema que haya que resolver.