Skip to content

La Escala Del Unicornio: Velvet Goldmine

Unsplash/Andrii Leonov

Si aún no has visto la película de Todd Haynes de 1998, Velvet Goldmine, altamente recomiendo que vayas a hacerlo. Tiene sus fallas, pero permanece como una de mis películas favoritas de todo el tiempo. Lo siguiente está lleno de SPOILERS que quizás no querrías saber si no la has visto. Si amas el glitter, hombres hermosos, The Velvet Underground, Iggy Pop (#Bi2), y David Bowie (#Bi2) ve esta película ahora mismo. Si ya la has visto y no te importa todos los spoilers, sigue leyendo. Y por fin, si no estás familiarizado/a con “La Escala del Unicornio”, aquí hay una explicación sobre cómo todo funciona.

Velvet Goldmine nos dice la historia de la mega estrella bisexual glamorosa de rock, Brian Slade (Jonathan Rhys Meyers), modelado por David Bowie. En una manera no lineal, nos muestran el éxito que alcanzo rapidamente, su asesinato falso, y su transformación eventual en la estrella del pop de la década de los 80 como Tommy Stone. Durante todo esto, ama a los hombres y a las mujeres, se convierte obsesionado con la fama y la imagen, y se pierde a sí mismo.

Lo que me gusto:

Dicen la palabra bisexual, y no solamente una vez. En las series de televisión de hoy está de moda tener a personas bi, pero que nunca hablen sobre el tema. Por un lado, parece muy agradable creer que nadie necesita definir su orientación; suena tan liberador. En la otra mano, muchas personas bi pasan un montón de tiempo pensando que son personas gay o heterosexuales “rotas”, debido a que no dan cuenta de que su orientación es real. Entonces, en ese contexto, siempre es bienvenido cuando una película explícitamente le da conciencia a la bisexualidad. Y la manera en que Velvet Goldmine navega el sujeto es profundo en particular.

Brian y Kurt parados uno al lado del otro vistiendo elaborados disfraces para actuar. Mirando a alguien fuera de cámara.
Imagen/Miramax Films

En algún punto muestran a un joven Arthur Stuart viendo las noticias con sus padres en la Inglaterra suburbana. Hay una entrevista con Brian Slade en la televisión y el reportero pregunta si Slade está preocupado de que el maquillaje y el glitter lidere al público a “tener la impresión equivocada”. Slade básicamente responde que si eso es lo que piensan, no estarían en lo incorrecto. En este momento Stuart se levanta de inmediato apuntando a la televisión y comienza a gritar, “¡Ese soy yo!” Es fácil decir que deberíamos ser quien somos y que las identidades no importan. Sin embargo, cuando no hablamos sobre las sexualidades aparte de la heterosexualidad la gente no está libre para expresarse; simplemente es asumido que todos somos heterosexuales.

Slade continua, “Estoy casado y bastante feliz de hecho. Simplemente me gustan las chicas así como los chicos, y desde que mi esposa se siente de la misma manera sobre las mismas cosas, pienso que hemos hecho un gran trabajo en seguir teniendo diversión.”

Eso siempre me hace querer saltar y gritar de emoción como Arthur Stuart y gritar “¡Ese soy yo!” Es muy raro ver que alguien simplemente diga que son bi, que se sienten atraídos a las mujeres y a los hombres, y que no es nada fuera de lo normal. El hecho de que la esposa de Slade también es bi, y que los dos se aceptan el uno al otro hace que la declaración de Slade signifique aún más para la gente bi que se relacionan completamente.

Aunque la sociedad en general no se presenta como compresiva, y algunos claramente piensan que es una moda pasajera, la película trabaja duro en establecer que Slade en verdad es bi. Aún antes de su meteórico ascenso al estrellato, se muestra que se siente atraído hacia los hombres y mujeres y es muy desinhibido en sus atracciones.

Brian sosteniendo a Arthur en sus brazos mientras ambos se sientan juntos. Ambos tienen los ojos cerrados y Arthur está sonriendo.
Imagen/Miramax Films

Lo que no me gusto:

Le he dado unas cuantas vueltas a esta pregunta. Me siento afligida de que el personaje principal, Brian Slade, es totalmente desconocido. A través de la película podemos darnos cuenta de que todo estilo y superficial. Slade se convertirá en quien sea o lo que sea para obtener más fama. Él es el perfecto camaleón; él se puede sentir atraído o ser atractivo para quien sea. Se acuestaría o traicionaría felizmente a quien sea, solo con que su fama sigua creciendo.

No pienso que un personaje bi tienen que ser una buena persona necesariamente, pero hay esta historia larga de asociar la bisexualidad con ser un malvado camaleón desconocido. Hay mucha complejidad con esta representación, pero algunas veces se siente como si Velvet Goldmine cae en la misma tropa la cual es anticuada y altamente problemática.

Pareciera como si la habilidad de Slade de sentirse atraído a hombres y mujeres solo significa que Brian Slade no puedo amar a nadie en verdad. Él usa el sexo para el avance de su carrera en varias ocasiones, y después hiere a ellos que lo aman. Él simplemente no es promiscuo, pero frecuentemente parece que es incapaz de amor verdadero.

Brian y los miembros de su banda se alinearon y con sus respectivos instrumentos. Todos parecen estrellas de rock.
Imagen/Miramax Films

La relación de Slade con Curt Wild casi rompe esa cadena. Por un momento, pareciera como si ellos podrán escapar juntos y ser felices por siempre — y que Brian Slade finalmente ha encontrado amor verdadero. Pero no funciona, hay demasiados egos, demasiado orgullo, y Slade, como siempre, elige la fama antes que el amor.

A pensar del hecho de que el personaje principal es imperfecto, y a veces sin empatía, hay una gran cosa que salva la película para mí. Brian Slade no es el personaje bi de regalo. Él es el personaje principal y el personaje más visible en su bisexualidad, pero Velvet Goldmine demuestra que la gente bi es diversa a través de otras personas importantes. Mandy (Toni Collette, la esposa de Slade), Jack Fairy (Micko Westmoreland), y muchos de los personajes secundarios también son bi. Y ellos son personificados como imperfectos, pero demostrando mucha más simpática, igual que muchos otros personajes hetero y gay.

Arthur de pie mirando sorprendido a alguien fuera de cámara junto a su equipo, todos queer también.
Imagen/Miramax Films

La película nos muestra un grande grupo de personas no heteronormativas que activamente desafían las costumbres del tiempo. Al ver Velvet Goldmine, uno pude obtener el sentido de que la bisexualidad es casi lo normal. Aunque Brian Slade en muchas maneras es el clásico artero hombre bi, está rodeado por una compleja, amorosa comunidad que demuestran que hay varias maneras de ser bi. La trama mágica de la película incluso implica que hasta las estrellas glamorosas del rock heredaron el poder del dramaturgo bisexual Oscar Wilde.

La calificación:

Lo mismo, no me pude decidir. A veces parece como si Brian Slade representara todos los peores estereotipos de la bisexualidad. No solamente las representa, pero sus terribles imperfecciones parecen estar atadas a su bisexualidad. Sin embargo, es un personaje más complejo que la mayoría de otros personajes bi y no es el único en la película. Nos demuestran la bisexualidad como mucho más diversa y compleja que un solo personaje.

Brian como Tommy Stone con un elaborado traje plateado y brillante con plumas actuando en el escenario.
Imagen/Miramax Films

Al fin de cuentas, le doy a Velvet Goldmine 4 unicornios. Desearía que la desconfianza de Slade no estuviera tan atada a su sexualidad, pero me encanta que tan bi la película es.

4 emojis de unicornio con crin morado.