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La Escala del Unicornio: And Just Like That…

Image/HBO Max

marzo 8, 2022 · por Jennie Roberson

¡Oh, vaya, queridos lectores! No puedo decir que no los vi llegar porque, pues, no se puede. Después de todo, no los espio. ¿O sí? (No, para nada, se los prometo.) Con esto dicho, de cualquier modo, espero que todo esté bien de su lado del mundo.

Si uno está remotamente familiarizado con el mundo de la televisión de los últimos veinte años, sin duda ha oído hablar de la popular comedia de HBO: Sex and the City (1998-2004). Pues, al parecer, los fans no pueden vivir sin saber más del temible cuarteto conformado por Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha, por lo que no una, sino dos secuelas han llegado a la pantalla grande. Así que ahora, regresamos a visitar a los personajes (tristemente, sin Sam) en la secuela del año 2021, And Just Like That…

Miranda, Samantha, and Carrie walk together in the streets. They are all looking up at something out of frame and are smiling together.
Imagen/HBO Max

Ahora bien, los lectores de esta columna que ya nos siguen desde hace tiempo, sabrán que no soy ajena a esta serie y sé lo que le ha añadido (o arrebatado) a la representación queer en la televisión. De hecho, lo he abordado ya dos veces. Entonces, dado que estoy familiarizada con el mundo de este programa y había escuchado que las nuevas historias queer estarían al frente de la narrativa, sabía que tenía que escribir sobre esto.

Antes de adentrarnos, les advierto que tendremos SPOILERS de la primera temporada de AJLT. Si eres nuevo en esta columna, puedes averiguar cómo funciona nuestra métrica de evaluación en este enlace. También puedes encontrar una entrada sobre esta serie en nuestra sección Bi Media.

Lo que me gustó:

Como muchos espectadores aprecié que And Just Like That… finalmente ha decidido desarrollar la codificada identidad queer de Miranda y llevarla al frente de la historia.

De veras: Miranda Hobbes (Cynthia Nixon) siempre ha sido mi personaje favorito de las cuatro estrellas principales. Me encantaba lo progresista que era, y que sus puntos de vista feministas siguan siendo relevantes. Y la mayoría de las veces, tenía la razón. También aprecié mucho enterarme un tiempo más tarde de que la propia Nixon es abiertamente bi y orgullosamente se postuló para un cargo político, a pesar del sufrir el llamado “gaywashing” a manos de la mayoría de las publicaciones que hablaron de su candidatura.

De modo que, cuando en los avances de la serie hicieron parecer que Miranda iba a tener una relación queer con un podcaster/comediante Che Díaz (interpretado por el intérprete bi y no binario Sara Ramirez), estaba muy emocionada, porque sé que el escritor encargado, Michael Patrick King, escribe papeles hechos a la medida a la hora de desarrollar estos queridos personajes.

Miranda and Che talk with serious expressions. they are dressed formally while at an event.
Imagen/HBO Max

Me sentí encantada de ver a Miranda explorar su lado queer que muchos, muchos de nosotros sospechamos que estuvo allí desde siempre. Y también era muy emocionante ver más diversidad en el reparto secundario.

Pero seré honesta con ustedes — mi regocijo sólo llegó hasta ahí.

Lo que no me gustó:

Vaya, pues. ¿Por dónde empezar?

Estoy segura de que la mayoría de los lectores saben que And Just Like That… fue destrozada por la crítica y por los espectadores a partes iguales. Sus personajes principales fueron ridiculizados hasta más no poder. He leído suficientes artículos sobre el programa como para ocupar terabytes de información en mi computadora. En cierto modo, era de esperarse, AJLT resulta haber tenido la mayor audiencia hasta la fecha en lo que respecta a series originales contando desde el lanzamiento del servicio de streaming de HBO Max. Entre más espectadores haya, más escrutinio habrá — especialmente dado que ahora hay incluso varias generaciones que desde siempre han conocido a estas habitantes de Manhattan.

Pero en lo que quiero centrarme aquí es en la Escala y en cómo Miranda y Che se expresan y exploran su nueva relación.

Empecemos por Miranda. Ella es un personaje muy querido que hemos seguido desde la Administración del presidente Bill Clinton. Soy la primera en admitir que no soy la misma persona que era a finales de los 90, y tampoco esperaba que Miranda lo fuera. Por su naturaleza, es de mente muy abierta en múltiples frentes. Pero este personaje parece haber hecho casi un giro de 180 grados en tanto a su moral. Incluso desde la última vez que la vimos en la segunda secuela. Esta es una mujer cuya historia gira totalmente en torno a la secuela cinematográfica del 2004, donde su marido Steve Brady (David Eigenberg) la engañó una vez y ella se toma más de un año para perdonarlo.

The girls with a close friend laughing listening to Miranda talk while they are having brunch.
Imagen/HBO Max

Sin embargo, aquí, ella lo engañará en un abrir y cerrar de ojos con Che en el apartamento de Carrie (en una escena verdaderamente mortificante y ausente de humor). Y peor aún, continua la aventura con descaro. Solamente le dice la verdad a Steve cuando Che amenaza con romper su relación a menos que Miranda se lo confesara. (Nota: ¿Había algún lugar en la mente de Miranda donde, en cierto modo, ella se estuviera vengando de Carrie por haber enviado a Aidan a ayudarla con su lesión de cuello?) En fin, resulta que nuestra heroína pasa de denunciar las tendencias negativas de sus amigas a centrarse por completo en el sexo y a abandonar sus planes porque estaba ocupada cosificando a otras personas (“porque se le antojaba Che”, qué desagradable sonó) y sin siquiera detenerse a escuchar las necesidades de esta persona.

Pero mis quejas no terminan ahí. Puedo perdonarla por no entender las nuevas tecnologías (a pesar de que se estaba volviendo loca en su luna de miel en parte porque su teléfono no tenía señal). Pero darle a Miranda un problema con el alcohol, que prácticamente se resuelve al final de un solo episodio, es absurdo e irresponsable como modelo para las personas que puedan estar luchando en contra del alcoholismo. Y ni siquiera me dejen empezar con los gestos racistas que la siguen desde el comienzo de la temporada.

Esta no es la Miranda que conocemos. Esta es una mujer emocionalmente deshonesta que ha sido drenada de la mayor parte de lo que hacía que reconociéramos a este personaje — incluyendo su pelo rojo durante gran parte de la temporada.

Ahora, hablemos de la forma en que AJLT manejó la introducción y el desarrollo del personaje de Che. Mientras que Che y Ramirez comparten varios detalles en la vida real (tanto Díaz como Ramirez son bi, no binarios y provienen de orígenes mexicanos e irlandeses). Aunque Ramirez ha hecho notar que las similitudes terminan ahí. Esto nos habla muy bien del carácter de Ramirez como persona, pero no resulta ser nada bueno para el programa, considerado los extraños “shows de comedia” de Che (asquito).

Che confronting Miranda while they both are at a bar.
Imagen/HBO Max

¿Por qué? Porque Che está completamente desperdiciado. Aquí tenemos un personaje que es descaradamente bi (¡hurra, usa la palabra sin chistar!), pero:

  1. 1. Recibe poco desarrollo cuando no está mandando a Carrie a hacer lo que quiere o teniendo sexo con Che,
  2. 2. reitera el estereotipo bi de ser sexualmente promiscuo, pero ahora con el añadido de estar fijado con uno de los personajes no binarios más importantes en la memoria televisiva reciente,
  3. 3. se describe literalmente a sí mismo como un narcisista.

Yo solía formar parte de un grupo de comedia de sketches. Durante mi primer show, escribí una escena sobre un hombre que se molesta debido a que otro compañero de la oficina se come el último trozo de su pastel de cumpleaños, y por qué él considera esto una afrenta a las reglas implícitas de la oficina. La compañía tenía la regla de permitir la colaboración en la escritura de las escenas, así que accedí a que los dos hombres que había elegido para escena participaran para mejorarla. En lugar de eso, tomaron la idea principal y la convirtieron en un montón de frases con doble sentido sobre genitales femeninos. Estoy diciéndote esto porque está fue una lección muy importante para mí: las colaboraciones o revisiones pueden traer maravillosos elementos nuevos a la trama: pero tienes que asegurarte de que el concepto original permanezca intacto.

Los escritores de AJLT podrían aprender una o dos cosas de la progresión de ese sketch. Estos personajes parecen compartir los mismos rostros y nombres, pero nada más.

La calificación:

Me llevó tiempo entender porqué el personaje de Miranda me molestó tanto. La gente ha usado los términos “queer” y “bi”, y pudimos ver algunas interacciones entre personas del mismo sexo en una serie muy importante. ¿Por qué me molestaba tanto?

No fue hasta que pude platicar sobre cómo abordar el tema durante mi fiesta de cumpleaños cuando todo me vino de golpe: están estableciendo un malísimo y peligrosísimo ejemplo. Nos guste o no, Sex and the City se convirtió en una forma de discutir el sexo para millones de mujeres estadounidenses y una forma de aprender sobre estos temas durante los pasados veinte años. A veces eso le dió reconocimiento universal (¿quién de nosotros no ha tenido platicas francas con sus amigos sobre el amor y el sexo?.) Pero también ha llevado a que se usen frases dañinas para aquellos de nosotros que no somos heterosexuales, blancos o increíblemente ricos.

Miranda has an annoyed expression while looking at someone out of frame while at a park.
Imagen/HBO Max

Sé que personalmente he escuchado cada insulto y broma de esta escena usado en mi contra hasta antes del 2010, tanto así que no me dehaban hablar de ser bi durante más de cinco segundos antes de que mi opinión se minimizara, descartara, o fuera tratada como algo para burlarse.

Así que, dado que tenemos un programa tan famoso (aún si la gente lo ve solamente para odiarlo) como lo es AJLT, entrando en el habla popular, de pronto siento como si ya me estuviera preparando para la siguiente generación de malentendidos — los cuales no me harán daño, pero podrían afectar a los más jóvenes quienes se encuentran tratando de asumir su bisexualidad ahora mismo.

De tal manera que… siento como si me hubiera sentado a ver pasar diez horas de oportunidades perdidas.

1 emoji de unicornio.