Julia es un personaje secundario de la primera novela de Mariam Rahmani, Liquid: A Love Story, una sátira romántica. Es una mujer blanca, rubia y atractiva, de figura juvenil y estilo a la moda.
Julia es la novia intermitente de Adam, el mejor amigo del narrador, cuyo nombre nunca se revela. Descrita como una it girl bastante caótica, es caprichosa y engaña con frecuencia a Adam con hombres y mujeres, lo que provoca que terminen y retomen su relación varias veces a lo largo de ocho años.
Como artista contemporánea, Julia crea obras provocadoras utilizando desechos corporales. Entre sus creaciones hay pequeñas ampolletas que contienen residuos de pedicura, aunque al narrador su arte no le impresiona demasiado.
A pesar de todo esto, el narrador describe la belleza, la piel blanca y la apariencia de Julia con una admiración a regañadientes. Señala que ella representa el ideal de mujer que muchos hombres y mujeres consideran atractivo, y sus descripciones dejan entrever una atracción teñida de resentimiento. Esto llega a su punto culminante cuando el narrador se encuentra con Julia en una fiesta, durante uno de los periodos en que ella y Adam están separados. Bajo los efectos de la cocaína, el narrador coquetea con ella y termina besándola.
Aunque Julia no es precisamente un personaje bi problemático, tampoco está muy desarrollada, o al menos no lo suficiente como para incluirla en la categoría de personajes bi caóticos.