Julia Rosenberg es la protagonista de Best Woman, novela de Rose Dommu. Es una mujer trans y bi de veintinueve años que vive en Nueva York. Trabaja como asistente de un diseñador de interiores y comparte apartamento con dos compañeros de piso. Tiene un hermano menor, Aiden Rosenberg, de quien es madrina en su boda y por quien debe regresar a su natal Boca Raton, Florida.
Julia se describe físicamente como una mujer de piel pálida con pecas, hombros anchos, caderas cuadradas y muslos con celulitis. Tiene pechos pequeños, cuello largo, labios llenos, ojos grandes y clavículas prominentes. Considera que su cabello castaño con flequillo es uno de sus mayores atractivos y menciona haberse sometido a procedimientos estéticos.
Su personalidad está marcada por el sarcasmo, la ironía y un humor autocrítico constante. Es muy observadora y, aunque suele proyectar seguridad, mantiene una relación compleja con su transición, desde la imagen corporal hasta la manera en que es percibida por los demás. Aun reconociendo los rasgos de su cuerpo que no encajan con los ideales convencionales de belleza, demuestra un importante grado de autoaceptación y procura construir una identidad en sus propios términos.
Julia se identifica explícitamente como bi desde la adolescencia. Para ella es importante nombrarse correctamente y desafiar la idea de que la bisexualidad sea una etapa o una confusión.
Kim Cameron representa uno de los primeros intereses románticos de Julia. Trece años antes de los acontecimientos principales de la novela, vemos cómo Julia queda profundamente cautivada por ella y la describe con admiración constante, llegando a pensar:
Es la chica más bonita que he visto en mi vida.
La novela también deja clara su atracción por otros géneros. Al reflexionar sobre sus preferencias románticas y sexuales, distingue los rasgos que le atraen de cada uno:
En los hombres, suelo fijarme en skaters delgados, con los brazos llenos de tatuajes, lentes gruesos de armazón negro y penes ridículamente grandes. En las mujeres, me gustan las chicas que huelen a pachuli, que en algún momento de su vida tuvieron un tapiz de Urban Outfitters colgado en la pared…
Julia aparece durante la boda de Aiden, cuando Ben Otsuka bromea con que le gustaría conquistar al rabino Hoffman. Ella responde entre risas:
¡Fue importantísimo para mi despertar bisexual!
Al evocar esa etapa con humor y sin pudor, la protagonista presenta su despertar bi como parte esencial de su historia de vida.
Julia Rosenberg destaca como una representación poco común de una mujer trans bi cuya orientación sexual nunca se cuestiona ni se presenta como un “conflicto” que deba resolverse. La novela reconoce los estereotipos asociados a la bisexualidad, pero también permite que Julia sea contradictoria, imperfecta y emocionalmente caótica sin convertir esos rasgos en consecuencia de su orientación. Al mismo tiempo, su bisexualidad influye de manera significativa en su vida afectiva y en la estructura de la historia, convirtiéndola en uno de los pocos personajes trans bi contemporáneos cuya identidad ocupa un lugar central dentro del género de la comedia romántica. Esta combinación hace que Julia sea una representación especialmente relevante en la ficción LGBT, al ampliar la diversidad de protagonistas bi en la literatura reciente.