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El radar bi y la paradoja de la masculinidad bi

Image/ vesta2k

julio 20, 2026 · por Jamie Paul

Las investigaciones muestran que los hombres bi enfrentan varios sesgos en el mundo de las citas. Por ejemplo, muchas mujeres heterosexuales temen no ser “suficientes” para un hombre bi y que, por eso, él podría serles infiel. Otras asumen que en realidad son gays. En 2019, un estudio publicado en el Journal of Bisexuality presentó a mujeres perfiles de hombres con su orientación sexual indicada. Los resultados mostraron que “las mujeres heterosexuales calificaron a los hombres bisexuales como menos atractivos sexual y románticamente, menos deseables para salir y tener sexo, y menos masculinos en comparación con los hombres heterosexuales”.

Está de más decir que estas actitudes son generalizaciones negativas que prejuzgan a los hombres bi basándose en percepciones de promedios estadísticos, de formas que todos consideraríamos bastante prejuiciosas si se tratara de raza o etnicidad en lugar de orientación sexual. Lo interesante es que estas ideas no van tanto contra los hombres bi como individuos, sino contra la bisexualidad como concepto. De hecho, investigaciones han encontrado que, cuando las personas no conocen de antemano la orientación sexual de alguien, perciben a los hombres bi como los más masculinos.

En un estudio de 2023 publicado en The Journal of Sex Research titulado “BIDAR: Can Listeners Detect if a Man Is Bisexual from His Voice Alone?”, James Morandini y su equipo analizaron cómo se evalúan las voces masculinas y si es posible identificar la orientación sexual de un hombre solo por su voz. Reclutaron a 70 participantes (42 mujeres, 28 hombres) para escuchar grabaciones de 60 hombres (20 heterosexuales, 20 bisexuales y 20 gays). Los resultados fueron sorprendentes: las personas pudieron identificar correctamente a los hombres heterosexuales y gays con una precisión mayor a la del azar. Pero las voces de hombres bi los descolocaron, y sus respuestas “no difirieron de lo que esperaríamos por azar”.

Cuando se les pidió calificar la masculinidad de las voces, los participantes evaluaron a los hombres bi como los más masculinos de los tres grupos: “las voces bisexuales fueron consideradas significativamente más masculinas que las voces heterosexuales”.

Las personas cargan con distintas asociaciones y prejuicios sobre la bisexualidad que proyectan sobre los hombres bi, en lugar de verlos como individuos. Pero cuando no tienen otra información más que la persona en sí, esas suposiciones desaparecen. Esto permite afirmar con bastante confianza que las actitudes negativas que enfrentan los hombres bi en las citas no son simplemente “preferencias”, sino prejuicios basados en creencias erróneas. No por nada, solo el 20% de las personas bi están fuera del clóset con todas las personas en su vida.

Morandini supone que una posible explicación de estos resultados es que los hombres bi sienten presión por contrarrestar los estereotipos: “los hombres bisexuales pueden sentirse presionados a demostrar su legitimidad […]. Esto podría llevarlos, en algunos casos, a exagerar su expresión de masculinidad para asegurar a sus parejas y a otras personas en su vida que no son gays”.

El punto no es confrontar a nadie por sus preferencias al salir con alguien, ni mucho menos intentar regularlas. Más bien, se trata de señalar que la evidencia científica muestra que al menos parte de las actitudes hacia los hombres bi son prejuicios que no aparecen cuando se les evalúa como individuos. Si alguien percibe a los hombres bi como menos masculinos, está en su derecho. Pero si en realidad los percibe como más masculinos que los heterosexuales solo hasta haber descubierto que son bi, eso es una señal bastante clara de que hay algo más en juego.