Robert Brooks Cohen sabe muy bien cómo contar historias. Lleva más de una década trabajando como guionista y productor de televisión y ha dejado sus huellas en algunos de los programas más queridos de los Estados Unidos, como La ley y el orden: Unidad de víctimas especiales (1999-). Sin embargo, a pesar de las siete temporadas que Robert pasó en La ley y el orden, uno de los programas de mayor duración en la historia de los Estados Unidos, lo queer no era necesariamente el enfoque de su trabajo al principio.
En la actualidad, la bisexualidad es el hilo conductor de su escritura. Se identifica como “un bisexual de dos costas” ya que pasa su tiempo entre Los Ángeles y Nueva York escribiendo y creando contenidos que matizan las experiencias de las personas bi. Robert presenta y produce el podcast Two Bi Guys, que creó junto a Alex Boyd. En 2023, también publicó su primer libro titulado Bisexual Married Men: Stories of Relationships, Acceptance, and Authenticity (Hombres bisexuales casados: Historias sobre relaciones, aceptación y autenticidad). Como muchas personas bi, Robert inicialmente no se dio cuenta de que era bi, y su crecimiento personal avanza de manera paralela a la expresión queer en su trabajo. Tuve el privilegio de hablar con Robert. Hablamos de su trabajo, de la representación bi, la fluidez sexual, el matrimonio y la importancia de ser un aliado, entre otros temas.

¿Puedes hablarnos de cómo fue tu proceso de salir del clóset como bi y cómo afectó a tu trabajo?
Robert Brooks Cohen: Salí del clóset bastante tarde y creo que todo esto me llevó de alguna manera a escribir Bisexual Married Men. Me identifiqué como heterosexual durante mucho tiempo porque creo que lo difícil de ser bi es que [la atracción por el sexo opuesto] encaja con todos los que nos rodean y se siente normal inmediatamente. Así que me incliné hacia este lado de mí mismo y reprimí mis deseos por personas de mi mismo sexo y no pensé que fueran importantes — o pensé que todo el mundo tiene esos pensamientos y que eso es ser heterosexual. Pero cuanto más crecía, aprendía, salía con personas, y más en contacto estaba conmigo mismo, no podía ignorar estos otros pensamientos. Recuerdo tener 29 años y pensar: “No quiero cumplir 30 sin explorar esto,” y probarlo y ver si era mi verdadero yo o no, porque estaba confundido. Durante mucho tiempo no creí que la bisexualidad fuera algo real. Tenía una concepción muy binaria de la sexualidad: así como “hetero o gay”. Pero cuando finalmente exploré [mis atracciones hacia personas del mismo sexo], me di cuenta: “Oh, esto es lo mismo.” Sólo se trata una persona diferente y su sexo no hace que mis sentimientos sean algo totalmente diferente.
Lo exploré durante uno o dos años antes de salir del clóset y, una vez que lo hice, me aventé con todo. [Se ríe] No para tener sexo con hombres, sino para hablar [de la bisexualidad] y ser abierto al respecto. Fui a un grupo de discusión sobre la bisexualidad en Nueva York y conocí a mi amigo Alex Boyd. Queríamos seguir hablando de esto. Y comenzamos a hacer el podcast. Y después el libro surgió del podcast. Así que todo llegó a consolidarse y una cosa llevó a la otra.
En tu podcast, Two Bi Guys, entrevistan a todo el mundo, desde escritores a teólogos, hasta trabajadores sexuales. Es algo increíble de poder escuchar que le ofrece a la audiencia debates matizados desde muchos puntos de vista.
Descríbenos el proceso de creación del podcast. En tu opinión, ¿qué hace que el programa sea importante?
Robert Brooks Cohen: Es interesante que digas eso porque, para mí, la bisexualidad está relacionada con todas estas áreas de nuestra vida. Eso es lo que he tratado de hacer — tener invitados que vengan de diferentes caminos de la vida, con diferentes pasiones y diferentes profesiones, y luego explorar cómo su bisexualidad influye en ellas. Sí, cuando conocí a Alex en este grupo de debate, grabamos algo para un programa de Vice llamado Slutever. Hicieron un gran episodio sobre hombres bisexuales. Alex, yo y otros cuatro chicos participamos en un video en el que hicimos un minigrupo de debate y hablamos de bisexualidad durante 90 minutos. Sólo utilizaron cinco minutos de la conversación, pero creo que el episodio fue realmente bueno. Eligieron unos buenos cinco minutos.
Después, Alex y yo pensamos lo mismo: “Me gustó hacerlo. Ojalá pudiéramos compartir eso y más.” Así que justo después de que se emitiera ese episodio, decidimos: “Hagamos un podcast,” porque la gente no habla mucho de este tema. La bisexualidad, especialmente la de los hombres bi, sigue siendo invisible para mucha gente. Había algunos podcasts bi por ahí en ese momento, pero la mayoría eran para mujeres bi. Queríamos hablar de lo que estábamos viviendo [los chicos bi]. Ha sido muy agradable en los últimos cinco años tener este formato para compartir mi identidad queer y pensamientos al respecto a medida que evolucionaban. Y he podido conocer y entrevistar a algunos activistas, artistas y autores bi increíbles.
¿Cómo ha ayudado tu podcast a tu crecimiento personal? ¿Has notado alguna diferencia entre la primera temporada y la última?
Robert Brooks Cohen: A veces escucho las primeras temporadas. No es que no esté de acuerdo con lo que dije — todo está en línea con mi forma de pensar — pero tal vez tuve un poco como una “actitud de bebé bi”. Todavía era muy nuevo y emocionante para mí, y yo todavía estaba un poco nervioso acerca de ciertas cosas y no había formulado mis pensamientos sobre todo esto. Con más experiencia y tantos invitados que me han ayudado a dar forma y aclarar mi forma de pensar, definitivamente he evolucionado. Pero me encanta que esos primeros episodios estén ahí porque no creo que dije nada incorrecto o perjudicial. Pero creo que tuve un poco de esa ingenuidad por ser nuevo en esto. Y creo que es útil que la gente lo escuche cuando está pasando por lo mismo.
Mucha gente que llega al podcast por primera vez empieza con ese primer episodio y probablemente se encuentren en una situación similar a la mía. Creo que eso es bueno. Ellos van evolucionando a medida que lo escuchan y espero que puedan escuchar esa misma evolución en mí.
Como artista, ¿cómo ha afectado tu trabajo bisexual en comparación con tu trabajo televisivo, no relacionado con la bisexualidad?
Robert Brooks Cohen: Un montón. Trabajé en La ley y el orden: UVE por siete temporadas, y yo no estaba fuera del clóset de ninguna manera pública. Todo lo que he estado comentando ocurrió al final de mi trabajo con esa serie. Empecé a ir al grupo de discusión, BiRequest, durante mi último año en UVE. Slutever salió en esa misma época. No pude haber empezado el podcast hasta que me fui porque había un conflicto de intereses. No estaba fuera del clóset cuando estaba en UVE. En esa sala de guionistas, siempre hablábamos de sexo y de lo queer en términos de personajes homosexuales y heterosexuales. Me encontré un par de veces proponiendo personajes bi o fluidez sexual, pero nunca lo tomaron en serio y nunca salió en el programa. Creo que como no había salido del clóset, la gente no sabía que la bisexualidad era auténtica para mí. Ellos no sabían que yo estaba teniendo esta experiencia. Así que nunca tuvimos representación bi en la serie.
Justo después de dejar UVE, salí del clóset públicamente, fue cuando se emitió Slutever y cuando empezamos Two Bi Guys. Ahora todo lo que escribo tiene elementos queer, y gran parte de lo que escribo se centra en la bisexualidad masculina. Aunque me encantaba trabajar con UVE, fue liberador salir del clóset y poder escribir sobre estas cosas y abordar temas que ahora me apasionan más.
¿Ha recibido algún tipo de rechazo por ser más visible en tu trabajo?
Robert Brooks Cohen: No suelo recibir rechazos tan directos, pero eso no significa que no los haya. Creo que el hecho de que empezara a querer escribir historias queer y a pensar de forma diferente no fue muy bueno para mí en cuanto a seguir trabajando en una cadena de televisión. La gente para la que trabajaba en ese entorno era básicamente heterosexual. Había muy poca representación queer en un programa de cadena como ese, especialmente no había representación de los hombres bi. Y aunque nadie me dijera nada directamente, estaba fuera de lo que los guionistas y la cadena querían tener. Para mí fue difícil pasar por eso.
Incluso ahora, cuando presento o comparto escritos de temática queer, recibo comentarios como: “¿Es universal? ¿Cómo pueden los heterosexuales disfrutar o tener una forma de entrar en esto?” o “¿Dónde está la conexión para otras personas?” Eso es algo bueno de pensar a la hora de escribir. Al mismo tiempo, estás contando historias con las que mucha gente no tiene experiencia ni relación. Así que es difícil equilibrar las dos cosas.
Una de mis partes favoritas de Bisexual Married Men es cuando hablas de cómo salir del clóset te permitió examinar y cuestionar las diferentes jerarquías sociales. ¿De qué manera la autoexploración te empuja a estar más conectado con la comunidad queer?
Robert Brooks Cohen: Salir del clóset cambió mi visión de todo, incluyendo mis opiniones políticas y mi sentido de la solidaridad. Una vez que sales del clóset como bi, no se cree en tu bisexualidad o los demás piensan que saben más que tú. La gente me ve como menos masculino o, en cierto sentido, con menos poder. Tener esa experiencia por primera vez me abrió los ojos. Siempre me he considerado un aliado, pero antes de salir del clóset, no entendía de primera mano lo que era ser miembro de uno de estos grupos. No digo que sea lo mismo salir del clóset como bi que ser negro o ser mujer. No es lo mismo, pero te ofrece una pequeña ventana a esa experiencia. Te hace darte cuenta de que debes creerle a otras personas cuando te cuentan sus experiencias. Te enseña a confiar en los demás y a tratar de igualar las condiciones para todos y ser más justo con todos. De esa manera fue que afectó mi visión sobre el mundo.
Tu libro se centra en hombres bisexuales casados con mujeres y tú estás casado con una mujer trans. ¿Cómo se relaciona la experiencia de estar casado con tu pareja con los temas de tu libro?
Robert Brooks Cohen: Bueno, creo que la comunidad trans es la más marginada en este momento en nuestra cultura. Tenemos que levantarnos y luchar por ellos. Bi y trans obviamente no son lo mismo, pero ambos tienen una entendimiento entre sí conectado de la fluidez, ya sea fluidez de sexualidad en el caso de ser bi o fluidez de género en el caso de ser trans. Conocí a mi mujer antes de que hiciera la transición. Ella me dijo que era de género no binario muy pronto en nuestra relación. Después, a lo largo de unos años, ella terminó haciendo la transición. Creo que en nuestra relación hay una bonita interacción entre lo bi y lo trans, porque ella sabía que como yo era bi, su transición no sería algo que la descalificaría para poder estar conmigo. Antes de mí, ella siempre había salido con hombres gays y creo que eso puede haberla mantenido en el clóset sobre su género porque también era así como se veía a sí misma. Y ella se preguntaba, ¿cómo puede estar con hombres [gay] si es una mujer?
En aquel momento, no podía estar con hombres heterosexuales porque no se presentaba como mujer. Creo que ser bisexual le dio espacio y flexibilidad para explorarse a sí misma y descubrir qué era lo mejor para ella sin miedo a que yo la abandonara. Para mí, ha sido agradable. Ha sido grandioso ser testigo de su transición y estar a su lado. También me ha ayudado a confirmar mi bisexualidad, porque su transición no ha cambiado mis sentimientos hacia ella, ni románticos ni sexuales. En cierto modo me ha demostrado que el género no cambia lo que siento por una persona. Sigo viéndola como la misma persona y la quiero igual pase lo que pase. Ella es más auténtica consigo y eso nos beneficia a ambos.
¿Cuáles son sus próximos proyectos que podrían interesarle a nuestro público bi?
Robert Brooks Cohen: En la respuesta a Bisexual Married Men, mucha gente expresó su interés por el capítulo sobre la no monogamia y el poliamor. Incluso a los heterosexuales también les interesan estas cosas [se ríe], y cada vez hay más gente que empieza a abrir sus relaciones. Estoy pensando en otra historia oral o algún tipo de libro al respecto. También estoy muy centrado en mi podcast, en escribir ficción, en la televisión y en el cine. Tengo un par de proyectos basados en Bisexual Married Men. Tengo un piloto sobre un hombre bisexual que sale del clóset con su mujer y abren su matrimonio. Estoy intentando venderlo. También quiero hacer una película romántica basada en temas similares sobre la bisexualidad masculina y la fluidez.
En general, sólo quiero representar la fluidez sexual masculina y otras formas de ser masculino fuera de la norma. [Quiero] más historias trans y de género fluido. También tengo otro guión en el estoy escribiendo sobre un rabino bisexual que se reencuentra con su primer amor de la preparatoria, que desde entonces ha pasado de ser mujer a ser hombre. Básicamente, se trata de su “novia” de la preparatoria, que ahora es un chico, y se reencuentran. Estoy explorando todos estos temas en las cosas que escribo. Ya veremos cuál sale primero.
¿Qué fue lo más difícil a la hora de escribir Bisexual Married Men: Stories of Relationships, Acceptance, and Authenticity?
Robert Brooks Cohen: Bueno, el libro es sobre todo una historia oral, y entrevisté a hombres bi que están o estuvieron casados con mujeres. Estas historias fluyeron de forma natural porque siento mucha curiosidad por todos estos hombres y sus vidas, y me gustó mucho hablar con todos ellos. Y mientras los entrevistaba, me daba cuenta de las cosas de las que les resultaba un poco difícil hablar o las cosas que todavía estaban procesando o superando. Realmente entonces traté de centrarme en esas cosas y tratar de cavar más profundo. Y creo que para algunos de ellos, los hizo un poco vulnerables o incluso incómodos en el momento. Pero creo que todos ellos me han dicho que después de haberlo hecho están muy contentos de haber compartido sus historias porque les ayudó a resolver algunas cosas y a aclarar sus ideas.
Lo más difícil fueron los otros capítulos. Escribí cinco capítulos que no son historia oral, sino que se tratan de las cosas que escribo, investigaciones, pensamientos y análisis. Esos capítulos terminaron siendo mucho más trabajo de lo que pensé que serían. Me imaginaba que serían pequeños capítulos en medio de lo demás. Acabaron siendo más largos que los capítulos de la historia oral, y hubo que investigar y reescribir mucho. Me sentí un poco como si estuviera escribiendo un libro entero desde cero sólo para hacer esos cinco capítulos. Estoy muy contento con cómo quedaron, pero fueron muy difíciles de completar.
¿Quiénes son algunos de los escritores bisexuales que te han inspirado?
Robert Brooks Cohen: La razón por la que me inspiré para escribir mi propio libro en primer lugar fue porque había estado leyendo mucho sobre lo queer, el poliamor y la bisexualidad. El más importante fue el libro de Shiri Eisner, Bi: Notes for a Bisexual Revolution. Hay un libro llamado Not Gay: Sex Between Straight White Men, escrito por Jane Ward.
Por cierto, Jane Ward apareció en tu podcast. ¡Me encantó ese episodio!
Robert Brooks Cohen: Sí, en la primera temporada. Fue una de las primeras personas a las que entrevisté y me encantó. Al principio, su libro era como mi Biblia bi. ¡Realmente me voló la cabeza! De verdad que me hizo emocionarme esa entrevista. Otro reciente es un libro llamado Polysecure: Attachment, Trauma and Consensual Nonmonogamy de Jessica Fern. Ya lo he leído dos veces. No es una historia oral, pero tiene historias reales de personas y de su experiencia trabajando con parejas y haciendo terapia y coaching. También la tuve en el podcast y estuvo increíble. Lo bueno en mi vida ahora es que cuando leo un gran libro sobre estos temas, no sólo aprendo mucho, ¡sino que también tengo una excusa para entrevistarlos en mi podcast y conocerlos!
¿Qué consejo le daría a tu yo más joven?
Robert Brooks Cohen: Es difícil, porque estoy contento con mi trayectoria y con cómo ha salido todo. Dado el entorno en el que crecí, habría sido muy difícil para mí salir del clóset antes porque no me daba cuenta de que la bisexualidad era real. Ojalá pudiera volver atrás y decírmelo a mí mismo, pero creo que ni yo mismo me lo habría creído porque no lo veía a mi alrededor.
Ojalá hubiera visto más la bisexualidad. Ojalá hubiera conocido a una docena de chicos bi en la preparatoria, de los que hubiera podido decir: “Oh, así soy yo.” Pero supongo que si hay algo que podría decirme a mí mismo es que sea valiente con los cambios, porque siempre me ha asustado el cambio en cualquiera de sus formas. Tengo muchas expectativas sobre mí mismo y sobre mi vida. Creo que intentaría decirme que dejara de lado las expectativas y que simplemente fuera yo mismo y viviera en el momento.
