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Aaron H. Aceves: ¡Por esto estamos obsesionados!

Instagram/aaronaceves

Aaron H. Aceves está causando sensación con su último proyecto — una encantadora mezcla de caos y profundidad. A través de la mirada de un estudiante de último año de preparatoria lidiando con un amor no correspondido, Aaron ofrece una novela juvenil cautivadora que resuena con cualquier persona bi joven. Discutimos sus primeras experiencias con la bisexualidad, su crianza religiosa y la inspiración detrás del título de su libro.

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Hoy nos complace darle la bienvenida a Aaron H. Aceves a Bi.org para hablar de su vida y su arte. El escribió su primera novela para jóvenes adultos, This Is Why They Hate Us, la cual fue publicada por Simon and Schuster en 2022.

Muchas gracias por tomarte el tiempo para hablar con nosotros. Sabemos que estás muy ocupado estos días. ¿Cómo estás?

Aaron Aceves: Bien. Estoy muy emocionado de hacer esto porque ya sabes, es Bi.org, ¡es increíble!

Para empezar, ¿cómo te diste cuenta de que eras bi? ¿Podrías contarnos tu experiencia?

Aaron Aceves: Sí, fue un proceso complicado, mucho más complicado que si hubiera sido gay. De pequeño me gustaban las chicas y al principio no cuestionaba nada. Luego cuando llegué a la pubertad, de repente empecé a tener sentimientos raros hacia los hombres — diferentes de los que sentía por las chicas. No podía asimilarlo. En aquella época, sentía que no podía decir que me gustaban los hombres. Recuerdo a Chris Evans en la película de Los 4 Fantásticos, con una chamarra rosa que se había puesto para cubrir la parte baja de su cintura y sólo recuerdo que ver su vello en el pecho me hacía sentir confundido. Pero todo el mundo pasa por este periodo de preguntas, ¿verdad?

Cuando empecé a darme cuenta de lo que significaba, comencé a preguntarme qué estaba pasando. Pensaba: “No, soy hetero, pero tengo curiosidad.” Luego pensaba: “No, soy gay. Sólo estoy fingiendo que me gustan las chicas. No siento eso por las chicas. No puedo sentir eso por ellas.” Me movía entre estas dos formas de pensar porque una de ellas era más deseable en ese momento debido a que crecí en una familia religiosa.

Luego llegué a la universidad y en muchos sentidos, cambié. Empecé estudiando medicina y ahora, obviamente, soy novelista y profesor de escritura creativa. También llegué al campus pensando que era heterosexual, y luego me di cuenta de que había más opciones. En el penúltimo año, por fin salí del clóset. Siempre insisto en que lo primero y más importante es salir del clóset contigo mismo. Todo lo que venga después es decisión tuya.

¿Cuál ha sido tu experiencia como artista y escritor bi? ¿Has encontrado aceptación dentro de tu comunidad y espacios de trabajo?

Aaron Aceves: Es difícil encontrar representación. Cuando estaba escribiendo This Is Why They Hate Us, creo que nunca había leído un libro sobre un chico bi y mucho menos sobre un chico bi latino escrito por un hombre bi latino. Siempre encontraba partes de mí en las novelas, pero nunca encontré algo que me hiciera pensar: “Oh, sí, esto es totalmente lo que soy.” Por eso escribí este libro: quería una historia que pudiera reflejar, si no las experiencias de todo el mundo, al menos las mías.

No experimente el rechazo profesional por ser queer, excepto por mi propia parte. Escribí el libro muy rápidamente, en el transcurso de un mes. Cuando lo terminé, no sabía qué hacer. En sus páginas revelé muchas cosas sobre mí — mis atracciones, algunas experiencias que había tenido. Aunque se trata de un chico de 17 años, yo me sentía de 17 a los 24, porque era la primera vez que salía con hombres y los conocía de esa manera. Al principio no le envié la copia a los agentes porque pensé “no quiero publicar algo que mi abuela no pueda leer porque habla de crushes, impulsos y sentimientos hacia los chicos.”

¿Cómo comenzaste a sentirte interesado por la escritura?

Aaron Aceves: Siempre me ha gustado leer. Me obsesioné con la escritura en la primaria, pero entonces sólo leía libros sobre animales, series como Los Guardianes de Ga’Hoole y Redwall. Me gustaba tanto leer que a los nueve años intenté escribir mi primer libro, pero no salió bien y no lo terminé. No fue hasta la universidad cuando volví a escribir. Soy un gran fan de la película Chicas Pesadas y empecé a escribir un guión llamado Chicos Pesados, sobre un chico que se hace popular. Algo que me da curiosidad, volviendo a lo que he dicho antes, es que entonces pensaba que era hetero y escribí este personaje masculino que es hetero pero que se mete en las situaciones más homoeróticas que te pudieras imaginar. 

Así que soy “hetero”, escribiendo sobre un personaje hetero que se hace amigo del quarterback estrella, y durante todo el libro sigue dando vibras de “no homo, no homo, no homo”. Pero en un momento dado, está debajo de una cama mientras un jugador de fútbol está encima de la cama con su novia. Me puse a pensar, “¿cómo no lo sabías?” Pero sí lo sabía. Lo estaba negando en ese entonces. Era todo muy complicado. A partir de entonces, la escritura me enganchó.

Me imagino que todas estas experiencias influyen en tu proceso artístico. ¿De dónde sacas la inspiración? ¿Cómo determinas los temas sobre los que escribes?

Aaron Aceves: Bueno, no es una decisión. Cuando siento el impulso de escribir, es casi como una reacción biológica. Tienes que satisfacerla. A veces se me viene a la cabeza una frase preciosa y digo: “Tengo que acordarme de escribirla.”

Empecé This Is Why They Hate Us con un personaje en mente — Quique. Escuché su monólogo interno, luego me senté y empecé a escribir lo que estaba pensado. A veces es el diálogo entre dos personajes lo que se me viene a la cabeza, incluso antes de conocer a los personajes. Otras veces se me ocurre una premisa. El año pasado terminé de escribir una comedia romántica sobre un autor cuyo personaje cobra vida y es un autor de romance. Es como su hombre ideal — una especie de historia de Pigmalión.

Es curioso que hayas mencionado el diálogo de Quique, porque uno de mis aspectos favoritos de This Is Why they Hate Us es el propio Quique y sus pensamientos internos. No dejaba de pensar: “él es tan yo, yo soy igual.” Me hizo gracia el darme cuenta de hasta qué punto pensar demasiado puede llevarte a lugares inesperados, ¿verdad? 

¿Tu bisexualidad influye en tu forma de escribir, o sólo particularmente en esta novela?

Aaron Aceves: En esta novela, como lo has dicho, Quique es latino y bi, pero también tiene problemas de salud mental. Un personaje principal tiene que ser complejo, interesante y desarrollado.

Con él, sabía que tenía que elegir en qué centrarme. En una historia de aloscentes, suele haber un momento al final en el que uno se da cuenta de que “!Ah! así es cómo puedo aceptar esta parte de mí mismo,” y en This Is Why They Hate Us me centré en su sexualidad. Tengo mucho que decir sobre crecer como mexicano en el este de Los Ángeles y comentarios culturales — no específicamente sobre ser chicano porque nací en Estados Unidos, mis padres nacieron en Estados Unidos, al igual que mis abuelos. Llevamos aquí un tiempo y conocemos nuestra herencia y cómo nos tratan los demás por esa herencia. Hay muchas cosas que me habría gustado explorar sobre la etnia de Quique, pero en cierto modo definitivamente quise explorar más en su bisexualidad.

Quería que Quique ya hubiera salido del clóset. Quería que aceptara que es bi. Y que también lo hiciera al menos otra persona, su mejor amiga Fabiola. No quería que fuera una historia en la que se estaba dando cuenta de que era bisexual porque es mucho más divertido si ya lo sabe y podemos pasar a cosas más interesantes.

Algunos de los comentarios que recibí al publicar el libro sugerían que estaba reforzando algunos de los estereotipos que hay sobre las personas bi, cosa con la que traté directamente. Quería hablar de las ramificaciones reales de ser bisexual, reconociendo los retos y el impacto en la dinámica familiar.

En tu libro, Quique tiene padres religiosos. Cuando descubren que él es bi, abandonan sus creencias religiosas para apoyarlo. Esto coincide con mi experiencia, que encontré un inmenso apoyo en mi familia después de salir del clóset. He leído que tú también creciste en un hogar religioso. ¿Tu experiencia fue similar a la de Quique?

Aaron Aceves: Mis padres se conocieron en un Salón del Reino — una iglesia de Testigos de Jehová. Ellos y sus padres eran Testigos de Jehová. Pero con el tiempo, mi padre se hizo ateo y mi madre, junto con mi abuela, se convirtieron en cristianas renacidas.

Mientras crecía, a veces iba a la iglesia los domingos. Luego, en mi primer año de secundaria, recuerdo ir a la iglesia y escuchar a mi pastor decir: “Dios acepta y ama a los drogadictos, con Dios en tu vida todo es posible.” Y luego soltaba un chiste sobre los homosexuales o los transexuales. Aunque pensaba: “Yo no soy así”, tenía la sensación de que cualquier sexualidad queer era un pecado especialmente imperdonable. Intentaba desesperadamente no sentirme como me sentía.

Como ya he dicho, salir del clóset fue un proceso largo. Primero me lo dije a mí mismo y luego se lo conté a mi mejor amiga, que fue quien inspiró al personaje de Fabiola, y más tarde a mi madre. Aunque mi madre era muy religiosa, no hay nadie en la tierra que me quiera más. Sabía que podía contárselo y que lo resolveríamos juntos. Cuando se lo conté, me dijo “te sigo queriendo y ya sabes, está bien.” Pensé: “salir del clóset no tiene por qué ser tan duro.” Se lo dije a una persona a la vez gradualmente, hasta que lo anuncié en mis redes sociales a los 25 años, durante el mes del Pride. Aunque nunca se lo dije a mi padre. Dejamos de hablarnos hace unos nueve años, pero creo que probablemente él también lo sabía.

Una cosa que se eliminó del libro durante su edición fue una línea en la que se mencionaba que los padres de Quique tienen 34 años. Ya que Quique tiene 17, eso significa que lo tuvieron cuando tenían 17, lo cual es una locura, pero eso pasa, sobre todo donde yo crecí. Sabía que como sus padres eran muy jóvenes, y como Quique es de la Generación Z, iban a estar más cerca de mi edad y de mi forma de entender la sexualidad. Nunca iban a decir algo así como “fuera de mi casa”, pero sabía que iban a tener algunos problemas. Su familia solamente va a la iglesia en navidad y semana santa, pero siguen teniendo creencias religiosas inculcadas por sus propios padres. No quería que su reacción fuera perfecta, pero tampoco quería que fuera homófoba.

Hay un montón de frases que me gustan de la novela; no puedo decidirme cuál es mi favorita. Pero hay una en particular en la que Quique tiene un profundo momento de revelación hacia el final, declarando que las personas bi son criaturas míticas. ¿Eso es debido a que las personas bi son invisibles para algunas personas?

Aaron Aceves: Sí. Una de las formas predominantes de bifobia es la invisibilidad bi. Es esta idea de que, para los hombres bi, la gente cree que somos gays y para las mujeres bi, la gente cree que son heterosexuales. Así es como suele ser. Cuando escribí que la gente bi es mítica, me refería a la idea de que la gente bi no existe, pero sí existimos. Por eso la gente llama unicornios a las personas bi, porque todo el mundo sabe lo que es un unicornio, pero “no existen”. Parte de mi respuesta a la bifobia es aceptarla y decir “voy a hacer el chiste antes que ustedes” y también voy hacer que se den cuenta de que están equivocados.

¿Qué hay del título del libro? Se dice en voz alta cuando Quique y Saleem hablan de la religión y de cómo luchan por sentirse aceptados, ¿cómo decidiste el título de tu novela? ¿Es algo que decidiste particularmente?

Aaron Aceves: Cuando escribí This Is Why They Hate Us, se me ocurrió el título y no podía imaginarme que no fuera ese. En la primera versión, el libro comienza con Quique en su habitación, con la frase “Mi madre lo llama jugar contigo mismo, que es indiscutiblemente el peor nombre para eso.” Continúa hablando sobre el autoplacer. Luego empieza a pensar en sus tres crushes, que conforman gran parte de la trama del libro.

Cuando terminé de escribir ese primer capítulo, recuerdo que me quedé sentado contemplando a Quique como persona bi y como latino. Esto fue poco después de que Trump se convirtiera en presidente y el odio online estaba surgiendo, especialmente contra los mexicanos. Quique es solo un niño en su habitación pensando en sus crushes y la gente lo odia. “Por eso nos odian” encajaba a la perfección.

Más tarde, mi agente me dijo: “Oye, probablemente vamos a tener que revisar ese título.” Le pregunté por qué. Dijo: “Escribiste esta especie de comedia romántica, pero el título parece demasiado oscuro. Parece un libro temático, ¿sabes? Algo así como el de The Hate U Give de Angie Thomas.” Pero insistí en el título.

La desconexión entre la naturaleza del libro y el título es la homofobia. La idea es que este chico está haciendo su versión de Tu primera vez o Supercool, pero como es quien es, la gente le odia. En todo momento, la gente decía que debíamos cambiar el título. Cuando comenzamos a vender el libro, cuando nos estábamos preparando para hacer un anuncio para Publishers Marketplace o para Publishers Weekly, cuando la gente de marketing lo vió. Ya que no quería hacer cosas más complicadas ni quería ser un desagradecido, les dije que pensaría en nuevos títulos por si acaso.

Uno de ellos era “Dos chicos en una piscina”, ya que transcurre en verano y los personajes nadan mucho. Me gustó porque hace referencia a una canción de Frank Ocean en la que dice “Two Kids In A Swimming Pool”. “No me preguntes cómo me siento” fue otro título que le gustó a la gente de marketing. Pero a mí me seguía gustando más el original. Después de muchos rodeos, luché por quedarme con este título. Lo que no sabía en aquel momento era que mi editora iba a dejar Simon and Schuster, y como regalo de despedida consolidó el título para que el futuro editor no pudiera forzar el cambio. Algo por lo que estoy muy, muy agradecido.

Siempre tengo que explicar el título, pero me encanta hacerlo porque realmente significó mucho para mí. Y creo que destaca mucho, comparado con títulos como “No me preguntes cómo me siento” o “Dos chicos en una piscina”.

¿Sientes que vivir con autenticidad ha abierto nuevas oportunidades en tu vida?

Aaron Aceves: ¿Sinceramente? Sí. Siento esta afinidad con los autores queer, y los autores que más me han apoyado han sido personas queer. Obviamente, me han resguardado y siento que entienden el libro de una forma que no todo el mundo puede.

Me encanta cuando hombres queer y autores queer lo leen y dicen: “Realmente sentí y me identifiqué con esto.” Eso significa mucho para mí. Escribí este libro principalmente para chicos queer que crecieron y se convirtieron en hombres queer. Quería que mis experiencias fueran claras. Hubo muchos puntos en los que me podría haber comprometido. Podría haber escuchado ciertas cosas que me dijeron mi agente o mi editor. Podría haber escuchado a los críticos porque ya sabes, la gente hace revisiones del libro antes de que salga a la venta. Podría haber tomado notas en cualquier momento. Pero realmente intenté dirigirme a un lugar donde pudiera mantenerme fiel a mí mismo.

Has mencionado historias queer de tus colegas escritores. ¿Hay alguna novela o escritor queer que recomiendes?

Aaron Aceves: Una de mis novelas juveniles favoritas de todos los tiempos es de Adam Silvera. Y no es Al final mueren los dos, sino Recuerda aquella vez. Trata de un niño latino queer que crece en el Bronx. Hubo muchos puntos de conexión para mí, ya que yo también soy un latino queer que creció en el Bronx. Curiosamente, el protagonista también se llama Aaron. La novela gira en torno a un mundo en el que la cirugía cerebral puede suprimir recuerdos o pensamientos y él contempla la posibilidad de borrar sus sentimientos por un chico. Está muy bien escrito.

Fifteen Hundred Miles from the Sun: A Novel, de Johnny Garza Villa, también escritor chicano y mexicano, es un libro contemporáneo increíble. Trata de un chico mexicano que accidentalmente sale del clóset en Twitter, lo que provoca que su amor de las redes sociales comience a mandarle mensajes privados. Comienzan a coquetear a distancia antes de conocerse en persona. Es una historia increíble.

Like a Love Story, de Abdi Nazemian, es increíble. Ambientada en los años ochenta, durante la epidemia del sida, cuenta una hermosa historia desde tres perspectivas diferentes. También es uno de mis libros juveniles favoritos.

Y por último, pero no por ello menos importante, tenemos una colección de relatos cortos para adultos titulada Gordo de Jaime Cortez. Como con cualquier colección de cuentos, algunos son mejores que otros. Podría seguir, pero me detendré aquí.

Bueno, ¿hay algún hecho sorprendente sobre ti qué te gustaría compartir?

Aaron Aceves: ¿Quieres una respuesta exclusiva? Hice paracaidismo cuando tenía 18 años. El caso es que me aterrorizan las alturas, pero soy de esas personas que intentan vencer sus miedos. Acababa de graduarme de la preparatoria y un amigo temerario tenía muchas ganas de hacer paracaidismo y quería que yo lo acompañara. Así que lo hice. Estoy orgulloso de haberlo hecho, ¡pero nunca volveré a hacerlo! Creo que lo peor no fue ni siquiera la caída. Fue la preparación, la ansiedad previa. Recuerdo que no paraba de ir al baño a orinar, aunque tenía la vejiga vacía. Sentía que tenía que hacerlo porque estaba muy ansioso y nervioso. Y luego, cuando estaba en ese pequeño avión despegando, pensé que era un hombre muerto. Pero aquí estoy.

Sólo tengo una última pregunta. ¿Tienes algún consejo para la gente que acaba de salir del clóset como bi? ¿Qué le dirías a tu versión más joven antes de que saliera del clóset?

Aaron Aceves: Le diría que no deje que nadie cambie lo que sabe de sí mismo.

Creo que perdí mucho tiempo cuando recientemente salí del clóset como bi y todavía sigo lidiando con las mismas cosas a los 30 años. La gente intenta decirme quién o qué soy. El otro día recibí un comentario en el que alguien decía: “¿De verdad crees que la gente te cree cuando dices que eres bi? ¿De verdad crees que engañas a alguien?” Cuando era más joven y acababa de empezar a ser bi, perdía mucho tiempo, energía y emociones tratando de demostrar mi valor a la gente. Ahora, ignoro comentarios como ese y sigo con mi vida.

Creo que en el caso, en particular, de los hombres bi, se nos presiona para objetivizar a las mujeres y para que demos a conocer nuestros deseos. Y eso acaba perjudicando a las mujeres porque es como “bueno, déjame demostrarte que soy bi” y eso puede convertirte en alguien que no eres. Así que es mejor centrarse en ser tú mismo y en hacer todo lo posible por ignorar cuando otras personas intentan categorizarte o resumirte de alguna manera con la que no estás de acuerdo.

Creo que gracias a libros como el tuyo podemos seguir cambiando ciertas formas de pensar y haciendo que los jóvenes bi se sientan más cómodos en su propia piel. Es un gran consejo.

Aaron Aceves: ¡Muchas gracias por leer el libro y por tu tiempo!

Instagram/aaronaceves

*** Esta entrevista ha sido editada por brevedad y claridad.