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Grace Beverly Jones es una modelo, cantante, compositora, productora y actriz jamaiquina-estadounidense famosa por su apariencia andrógina y llamativa.

Se mudó a los Estados Unidos cuando era muy joven y comenzó su carrera como modelo a los 18 años en Nueva York, antes de mudarse finalmente a París, donde trabajaría para Yves St. Laurent y aparecería en las portadas de publicaciones de revistas como Elle y Vogue. Jones es sinónimo de atuendos exagerados y accesorios cuidadosamente elegidos, como capas, capuchas, máscaras faciales de encaje y cualquier accesorio de forma geométrica que complemente su hermosos razgos.

A finales de la década de los 70, Jones hizo la transición a la música y lanzó su primer álbum en 1977 que incluía “Sorry“, “That’s The Trouble” y su primer gran éxito: “I Need A Man“. Su carrera continuó y ella siguió lanzando álbumes, sin embargo, ninguno tuvo tanto éxito como Nightclubbing de 1981, que incluía una mezcla de covers y canciones co-escritas por la propia Jones. El álbum fue popular en todo el mundo — llegando al top 5 en cuatro países.

Jones volvería a cambiar de rumbo en 1984 incursionando en la actuación para interpretar el papel de Zula, la amazona imponente en la película Conan el destructor, llegando a ganarse una nominación al premio Saturn en la categoría de Mejor actriz de reparto. Sus proyectos cinematográficos y musicales continuaron esporádicamente a lo largo de los años 80, 90 y 2000, aunque volvió al estudio de grabación en el 2008 para lanzar un álbum autobiográfico con 23 temas de duración.

En 2010, Jones fue la presentadora de la 18ª fiesta anual de los Premios de la Academia de la Fundación Elton John contra el SIDA y ayudó a recaudar más de $3,7 millones de dólares para apoyar la prevención del VIH y ayudar a eliminar el estigma asociado con el VIH/SIDA.[1]

Muchos han cuestionado la sexualidad de Grace a lo largo de décadas, particularmente por su apariencia y vestimenta “masculinas”. Aún así, Grace tiene una respuesta para todo los críticos, afirmando que se niega a ponerse una etiqueta. Jones dice que hace lo que quiere, cuando quiere, y siente que las etiquetas la limitan porque “todo es posible”.

Grace Jones ha tenido un impacto imborrable en muchas industrias: la moda, el cine, la música y las artes, solo por nombrar algunas, pero su legado también radica en su influencia positiva en temas de género, sexualidad e identidad personal.