Clive Jay Davis fue un productor discográfico, ejecutivo de la industria musical y abogado estadounidense que desempeñó un papel clave en el éxito de numerosas leyendas de la música.
Nació en Brooklyn en 1932 y creció en el vecindario de Crown Heights. Davis perdió a ambos padres a una edad relativamente temprana. Su madre murió a los cuarenta y siete años y su padre, quien trabajaba como electricista y vendedor, falleció al año siguiente, por lo que Clive se mudó con la familia de su hermana mayor en Queens. Desde joven, se enfocó en la educación. Asistió a la Universidad de Nueva York y se graduó magna cum laude en 1953 con una licenciatura en Ciencias Políticas. También obtuvo una beca completa para estudiar en la facultad de derecho de Harvard, donde se graduó en 1956.
Después de varios años ejerciendo en un pequeño despacho de abogados en Nueva York, Davis hizo contactos en la industria del entretenimiento y fue contratado por Columbia Records a los veintiocho años. Al año siguiente se convirtió en asesor jurídico general de la compañía. Para 1967 había ascendido hasta la presidencia y comenzó a interesarse por la emergente escena del rock and roll.
Davis se hizo conocido por su “oído de oro”, una extraordinaria capacidad para identificar talento y potencial musical aún sin explotar. Fue fundamental para impulsar las carreras de numerosas superestrellas, entre ellas Pink Floyd, Sly and the Family Stone, Janis Joplin, Laura Nyro, Santana, Bruce Springsteen, Chicago, Earth, Wind & Fire, Aerosmith, Billy Joel, Donovan, Bay City Rollers, Blood, Sweat & Tears, Luther Vandross, Loggins and Messina, Ace of Base, Olivia Longott, Westlife y Gavin DeGraw. También se le atribuye haber ayudado a lanzar las carreras de Whitney Houston y Barry Manilow. Es difícil exagerar el impacto que tuvo en la música.
En 1974 fundó Arista Records y continuó contratando artistas, entre ellos Aretha Franklin, Dionne Warwick, Patti Smith, Air Supply, Ray Parker Jr. y Alicia Keys. También cofundó LaFace Records junto a L.A. Reid y Babyface. Ese sello se convirtió en el hogar de TLC, Usher, Outkast, Pink y Toni Braxton. Asimismo, fundó Bad Boy Records con Sean “Puffy” Combs, sello que lanzó las carreras de The Notorious B.I.G. y Faith Evans. En 2000 dejó Arista Records y se desempeñó como director creativo de Sony Music Entertainment durante el resto de su vida.
Clive Davis falleció en junio de 2026 a los noventa y cuatro años. Dejó un legado difícil de igualar. Ganó cuatro premios Grammy de cinco nominaciones, fue incorporado al Salón de la Fama del Rock and Roll como figura no intérprete e inspiró el documental de 2017, Clive Davis: La banda sonora de nuestras vidas. Sin Clive Davis, la industria musical sería irreconocible. Trabajó durante décadas con artistas de todos los géneros, y su legendario oído sigue influyendo en lo que escuchamos hoy.
Davis también era bisexual, un tema sobre el que habló abiertamente durante la última década y media de su vida.
En su autobiografía de 2013, La banda sonora de mi vida, Davis reveló públicamente que era bi. Con ochenta años de edad, explicó en una entrevista con Katie Couric que comenzó a explorar su sexualidad en la década de los ochenta, después del fracaso de su segundo matrimonio, y que no quería que su atracción por personas de su mismo sexo afectara sus matrimonios. Como él mismo dijo, una vez que estuvo soltero,
me abrí a la posibilidad de tener una relación con un hombre, además de las dos que tuve con mujeres.
Davis compartió su bisexualidad con las personas más cercanas a él, aunque la consideraba un asunto privado. También habló sobre los prejuicios y malentendidos en torno a la bisexualidad que hicieron que salir del clóset fuera más complicado:
Existía una actitud generalizada hacia la bisexualidad: o eras gay, o eras heterosexual, o estabas mintiendo. Eso no es cierto. Así que sabía que, cuando decidiera escribir mi autobiografía, este era un tema sobre el que definitivamente iba a hablar con sinceridad.
Davis añadió que esperaba que hacer pública su bisexualidad ayudara a fomentar una mejor comprensión de esta orientación. También dejó claro que, si la relación que tenía entonces con un hombre terminaba,
seguiría sintiéndome atraído por las mujeres […] no tienes que ser únicamente una cosa o la otra.