Under the Whispering Door de TJ Klune es una notable exploración de la vida, la muerte y el viaje transformador entre ambas. Fue uno de los libros mejores vendidos del New York Times, y se publicó en el 2021.
En el corazón de la novela se encuentra Wallace Price, un abogado recientemente fallecido cuya inesperada llegada al más allá lo obliga a confrontarse a sí mismo, incluyendo a su identidad bi, y tendrá que hacerlo con un nivel de vulnerabilidad que nunca se permitió en vida. La representación detallada y a veces conflictiva de la bisexualidad aparece tejida de manera inseparable a la historia de Wallace. De modo que el libro nos ofrece una representación que se siente orgánica y profundamente humana.
Cuando conocemos a Wallace por primera vez, es un abogado con mucho poder definido por su desconexión emocional y por su gran ambición profesional, sin ninguna intención de dejar atrás la vida que conocía. Su muerte repentina lo deja desorientado, y cuando llega el momento de partir, la muerte no se lo lleva al otro mundo, sino que lo acompaña a una peculiar casa de té, en medio de la nada, y lo deja a cargo de Hugo Freeman, quien él es el barquero encargado de guiar almas hacia el más allá.
Este espacio liminal se convierte en el telón de fondo para el despertar gradual de Wallace, no solo para que acepte la realidad de su muerte sino también las partes de sí mismo que había reprimido durante mucho tiempo. Así es como nos enteramos de sus afectos bi, mientras recuerda haber tenido relaciones con hombres y mujeres, todas ellas de igual importancia. Esta sutileza desafía cualquier estereotipo reductivo, mostrandonos su lado bi como un aspecto de quien es, fluido por su naturaleza, e inseparable de su crecimiento emocional.
Central para este descubrimiento es la relación de Wallace con Hugo. Su vínculo se desarrolla con ternura, enraizado en la comprensión y cuidado mutuos. A medida que Wallace abandona su cinismo y deja de estar a la defensiva, su atracción por Hugo se despliega orgánicamente, demostrando la habilidad de Klune para retratar el amor como una extensión de la transformación personal. Y esto es muy importante ya que Hugo, un hombre negro cuya compasión oculta su propio dolor, es mucho más que un interés amoroso, pues hace las veces de espejo y nos refleja la capacidad latente de Wallace para establecer conexiones profundas.
La casa de té en sí funciona como una metáfora de la aceptación. Es un ambiente libre de juicios que le permite a Wallace reconciliarse con su pasado, incluyendo sus fracasos en el amor y su potencial que nunca se llevó a cabo.
El más allá de Klune no es un lugar punitivo ni idílico, sino un lugar de ajuste de cuentas y de gratitud. El viaje de Wallace culmina en un aceptación obtenida mediante grandes esfuerzos: que el amor, en todas sus formas, es el antídoto para una vida que se vivió a medias. El poder de la novela radica en su insistencia en que la identidad no es una nota al pie, sino el lente a través del cual lograremos cambiar y sanar de nuestras heridas.