Quiero Tu Sexo es una comedia erótica con tintes de thriller, escrita por Karley Sciortino y Gregg Araki, quien también dirige la película. Esta farsa sexual sigue a Elliot Bell (Cooper Hoffman), quien consigue trabajo como asistente de Erika Tracy (Olivia Wilde), una artista pop provocadora que lo convierte en su sumiso sexual. Todo se complica cuando Elliot despierta en casa de Erika y, en un guiño a Sunset Boulevard, la encuentra desnuda y flotando en la alberca. A partir de ahí, la película reconstruye lo que ocurrió para que las cosas llegaran a ese punto.
Erika y Apple (Chase Sui Wonders) son dos personajes bi que contrastan entre sí, aunque Erika está mucho mejor desarrollada que Apple. Esta última es divertida, observadora y atenta, pero su papel se reduce prácticamente a servir de pretexto para que Elliot reflexione sobre su relación con Erika y a estar enamorada de él. Apple habla de su curiosidad por las mujeres y de la posibilidad de ser bi — en una escena incluso se pregunta: “¿Hay alguna manera de tener sexo sin que haya un pene de por medio?” — así como de los celos que le provoca la vida sexual poco convencional de Elliot. En cierto momento, intenta hacer un trío con Elliot y Erika, pero todo sale muy mal. Muerta de vergüenza, termina invitando a Elliot a salir. Y ahí acaba su historia: no volvemos a verla. No sabemos nada de su familia, sus planes, sus sueños ni de lo que hace fuera de la trama. En pocas palabras, tanto la curiosidad bi que mantiene en secreto como el personaje de Apple están muy poco desarrollados.
Erika, en cambio, es inteligente, sexy, culta, mordaz y observadora. Es una artista pop exitosa que sabe ver más allá de las poses y la pretensión del mundo del arte contemporáneo. También tiene una actitud abierta hacia el sexo y es queer.
En la escena anterior, Erika habla de su identidad queer y de lo que piensa sobre la renuencia de la generación Z a tener relaciones sexuales:
O sea, claro, la gente debería tomar decisiones informadas… pero el sexo lo es todo: nos forma como seres humanos. Yo no sería quien soy hoy sin mis experiencias sexuales: buenas, malas, con hombres, con mujeres y con otras personas.
Pero ahí terminan sus virtudes. Erika encarna casi todos los estereotipos negativos sobre las personas bi: es hipersexual, manipuladora, codiciosa, mentirosa, infiel y cruel. No le importa iniciar una relación con Elliot, aunque eso implique una situación de acoso sexual en el trabajo y que él engañe deliberadamente a su novia, Minerva (Charli xcx). Además, utiliza sin su consentimiento los videos de sus encuentros sexuales con Elliot para una exposición artística e incluso lo incrimina por su propio asesinato para impulsar las ventas después de que la exposición fracasa. Erika podrá ser “una astronauta sexual que explora los límites de la experiencia”, pero no duda en utilizar y poner en peligro a quienes la rodean, sin el menor remordimiento. Es un pésimo ejemplo de representación bi, comparable al de Catherine Trammel, el personaje de Basic Instinct que se convirtió en un referente de los estereotipos dañinos sobre las personas bi.
Tanto Araki como Sciortino han tenido relaciones con hombres y mujeres. A Araki se le considera uno de los pioneros del cine queer de la New Wave. Entre sus obras más destacadas dentro del cine bi están la trilogía Teenage Apocalypse, que concluye con la muy bisexual Nowhere, y la serie de Starz Now Apocalypse, que creó y coescribió junto con Sciortino.
En la entrevista anterior, Araki explica que la perspectiva de Erika y la premisa de la película surgieron de sus observaciones sobre las diferencias entre generaciones en cuanto a sus actitudes hacia el sexo y la sexualidad. “Los personajes hablan de un artículo que estaba leyendo mientras escribía el guion, según el cual el 30 % de la generación Z no había tenido sexo en un año”. Esto contrasta con el hecho de que la generación Z tiene el mayor porcentaje de personas que se identifican como bi en comparación con las últimas tres o cuatro generaciones, según Gallup. En el mismo fragmento de la entrevista, Wilde describe la película como “una carta de amor a la experimentación sexual después de la adolescencia”.
En una entrevista con RogerEbert.com, Araki también comentó que la película refleja muchos aspectos de su propia identidad y ofrece algo para personas de todo el espectro de la sexualidad:
En la película hay una gran variedad de experiencias en cuanto al espectro de la sexualidad. Está Erika, que se ha acostado con hombres y mujeres; tiene una actitud muy abierta hacia el sexo, es performática, al estilo de Madonna, y es un personaje que desborda personalidad… Luego está Apple, [interpretada por Chase Sui Wonders], de quien… la verdad, quién sabe qué onda con ella. Simplemente está reprimida… Hay todo tipo de matices a lo largo de ese espectro. En la película pasan muchas cosas; en ese sentido, es como Nowhere, por la variedad de relaciones queer y heterosexuales que presenta.
En la entrevista con Next Best Picture, alrededor del minuto 5:30, le preguntan a Araki si, durante la escritura del guion, consideró convertir la historia en una relación entre personas del mismo sexo. Él explica que muchos de los personajes ya son queer, que las dinámicas entre ellos también lo son y que Quiero Tu Sexo no podría haber sido realizada por un cineasta heterosexual, porque tiene una sensibilidad queer.
Araki lo expresó de manera aún más directa en una entrevista con The Guardian:
Para mí, es una historia muy queer. Aborda el kink y las sexualidades alternativas a lo largo de todo el espectro, desde lo heterosexual hasta lo queer… El mundo está hecho un desastre, con guerras, el ICE y genocidios de mierda, así que quiero aportar un poco de alegría y positividad queer… Es muy importante poder tener una voz queer y expresarse sin filtros.
Quiero Tu Sexo fue un éxito entre la crítica: tras su estreno, recibió elogios casi unánimes y generó numerosas conversaciones sobre su contenido. Sin embargo, pese a los esfuerzos de Araki, Sciortino y Wilde por dejar clara la perspectiva queer de la película, muchos artículos de opinión pasaron por alto, cuestionaron o borraron la bisexualidad de Erika y Apple. ArtForum elogió el “diagnóstico del malestar heterosexual” de Araki y destacó que sus películas anteriores “pusieron la bisexualidad y la no monogamia en primer plano durante los años 2000, celebrando la búsqueda de una identidad que no tiene por qué ser fija”.
Por desgracia, el artículo termina afirmando que Zap (Mason Gooding), compañero de trabajo de Elliot, es “el único personaje abiertamente queer de la película”. Defector también elogió la cinta, pero aseguró que “el chiste recurrente es que [Apple] quizá ni siquiera se ha planteado la posibilidad de ser lesbiana”. Esta interpretación ignora lo que ocurre después del desastroso trío: Apple se siente avergonzada porque cree que no tiene suficiente experiencia para Elliot, de quien está enamorada, y porque se da cuenta de que él no se siente realmente atraído por ella.
En cambio, la reseña de MovieJawn sí reconoce que “Erika Tracy es la Norma Desmond de la política sexual moderna… Va a la oficina con trajes de cuero ajustados, se acuesta con quien le resulte estimulante y diseña enormes instalaciones artísticas con forma de vulva”. Así que la bisexualidad de Erika no pasó completamente desapercibida, pero muchas reseñas y conversaciones sobre la película terminaron por dejarla de lado.
Quiero Tu Sexo es una película descarada y divertida que da pie a conversaciones interesantes sobre la sexualidad, los límites y la autonomía sexual, sobre todo ahora que se habla de una epidemia de apatía sexual entre las generaciones más jóvenes. Sin embargo, Erika Tracy es un personaje tan exagerado y tan apegado al estereotipo de la “mala bi” que lleva el desprecio por el consentimiento y los límites al extremo. Al final, su representación podría hacer más daño que bien a la visibilidad bi.