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Psychedelic Furs, “Love My Way”

Bi Media

Richard Butler in 2006; Wikimedia/John Kloepper

“Love My Way” (1982), el primer sencillo del tercer álbum Forever Now de The Psychedelic Furs, se erige como uno de los primeros y más perdurables himnos de solidaridad LGBT del rock. Escrita durante una era de homofobia desenfrenada y a principios de la crisis del SIDA, esta canción de tres minutos y medio transmite un potente mensaje de apoyo a la comunidad queer.

Las letras, sin adornos, van directo al grano. Butler pinta una escena que se desarrolla en una pista de baile conformista — un microcosmos de exclusión social — antes de lanzar una advertencia sobre los peligros de tales conductas:

Nos subirían a un tren
nos harían pagar caro,
por reírnos en sus caras
y hacerlo a nuestra manera

Esta alusión deliberada a la persecución nazi (especialmente contra personas LGBT durante el Holocausto) convierte a la canción en una declaración más amplia sobre las consecuencias de la intolerancia. El estribillo irrumpe entonces como un grito de guerra e invitación:

Amo a mi manera, es un mundo nuevo
voy hacia donde mi mente me lleve

Butler no dejó nada a interpretación sobre lo que quiso decir al escribir esta canción. En una entrevista con la revista Creem en 1983, declaró abiertamente:

Está dirigida básicamente a personas confundidas sobre su sexualidad, y les dice ‘No te preocupes’. Originalmente fue escrita para gente gay.

Aunque inicialmente tuvo un éxito moderado, “Love My Way” experimentó un resurgimiento enorme tan solo décadas después. Su inclusión en Llámame por tu nombre (2017) — la aclamada película de amor de verano bi — reintrodujo el tema a nuevas generaciones. La icónica escena de baile, donde el personaje de Timothée Chalamet se pierde en el ritmo hipnótico de la canción, consolidó su estatus como referente cultural queer. Hoy en día, el video oficial supera los 30 millones de visitas en YouTube, mientras que la canción ha rebasado los 180 millones de reproducciones en Spotify, como testimonio de su éxito duradero y relevancia.

“Love My Way” merece un amplio reconocimiento. La letra de Butler — escritas en defensa de una comunidad marginada — han pasado a abarcar, desde entonces, a otras experiencias LGBT distintas, particularmente la de la bisexualidad, gracias a su resurgimiento en relación a la película. Al tender un puente entre el activismo queer de los 80 y la representación contemporánea en medios, la canción se ha convertido en algo verdaderamente atemporal: una celebración del amor en toda su gloria rebelde y transgresora.