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Hani and Ishu’s Guide to Fake Dating

Bi Media

Imagen/Page Street Publishing

Hani and Ishu’s Guide to Fake Dating es una novela juvenil contemporánea escrita por Adiba Jaigirdar y publicada en 2021. Ambientada en Irlanda, la historia sigue a Humaira “Hani” Khan, una adolescente musulmana de origen bangladesí, y a Ishita “Ishu” Dey, una estudiante aplicada, reservada y poco popular. 

El conflicto central surge cuando Hani se declara bisexual ante sus amigas más cercanas, Aisling y Deirdre, quienes reaccionan con escepticismo y cuestionan su identidad, alegando que no puede ser bisexual porque solo ha salido con chicos. Bajo la presión de no sentirse validada, Hani asegura que mantiene una relación con Ishita “Ishu” Dey, una estudiante aplicada, reservada y poco popular, a quien sus amigas desprecian. Ishu acepta fingir la relación con una condición: que Hani la ayude a ganar popularidad para aumentar sus posibilidades de ser elegida Head Girl, un puesto clave para su futuro académico y su relación con sus padres. Lo que comienza como una estrategia se transforma gradualmente en un vínculo genuino, mientras ambas enfrentan tensiones sociales, prejuicios, celos y conflictos culturales.

Desde el inicio de la novela, la bisexualidad de Hani se presenta de manera explícita y se convierte en el eje narrativo del conflicto. El problema no radica en su identidad, sino en la constante deslegitimación de sus amigas, quienes la reducen a una confusión o reinterpretan su orientación como lesbianismo, negándose a reconocerla como legítima. 

Entre los ejemplos de bifobia más evidentes destaca Aisling, que manipula emocionalmente a Hani apelando a su amistad de toda la vida y minimiza su relación con Ishu al considerarla pasajera y menos valiosa. Bajo una apariencia de preocupación y cariño, niega por completo la bisexualidad de Hani, reforzando el peso del conflicto en la trama.

No te preocupes. Dee y yo vamos a encontrarte a alguien mucho mejor que Ishita. Incluso una chica, si de verdad te va por ahí..

Además, Aisling insiste en una lógica binaria: 

No sé por qué estás actuando tan raro con esto. No tiene que ser un gran problema. Al final del día vas a terminar con uno u otro, así que… 

También acusa a Hani de usar la bisexualidad para parecer “interesante” y la enfrenta a su identidad musulmana, como si ser religiosa y ser queer fueran incompatibles o sospechosos.

Todo este asunto de la bisexualidad es tu manera de parecer interesante o lo que sea. Como eres tan musulmana que ni siquiera bebes una gota de alcohol y quieres que pensemos que en serio eres gay.

En contraste, la reacción de los padres de Hani es mayoritariamente de apoyo. Aunque reconocen que necesitaron tiempo para ajustar sus expectativas, nunca ponen en duda su orientación. Por su parte, Ishu cumple un rol fundamental como figura de validación. A diferencia de las amigas de Hani, ella señala directamente el daño que provoca la invalidación y afirma que Hani merece relaciones en las que su bisexualidad no sea cuestionada, convirtiéndose en un contrapunto de apoyo y legitimidad dentro de la trama.

La novela aporta una perspectiva interseccional al representar a personajes queer musulmanes de origen bangladesí en Irlanda, un escenario poco explorado en la literatura juvenil. En el caso irlandés, la autora retrata una experiencia queer atravesada por la religión, la migración, las comunidades pequeñas y una cultura que ha cambiado de forma acelerada en las últimas décadas, mostrando cómo estas dimensiones se entrelazan en la vida de sus protagonistas.

Adiba Jaigirdar ha señalado en entrevistas que escribió esta historia como respuesta a representaciones sáficas y bisexuales que consideraba insatisfactorias. Su objetivo fue crear una narrativa en la que los personajes sáficos no solo enfrentaran conflictos realistas, sino que también tuvieran acceso a finales felices. En este sentido, la autora reivindica la importancia de ofrecer desenlaces esperanzadores a personajes sáficos, algo que históricamente se les ha negado en muchas historias queer. Aquí, el realismo no se limita al dolor: también abarca la posibilidad de la alegría, el amor y la validación. La novela funciona así como una reclamación de espacio, una afirmación de que ser bisexual y sáfica no es una tragedia inevitable, sino parte de una experiencia compleja y plena.