Skip to content

Un gato en el tejado caliente

Bi Media

Image/Metro-Goldwyn-Mayer

Un gato sobre el tejado caliente (1958) es una importante película estadounidense basada en la obra de Broadway homónima de 1955, escrita por Tennessee Williams. Este drama familiar de largometraje gira en torno a los acontecimientos que rodean a una acaudalada familia sureña durante el cumpleaños de Big Daddy (Burl Ives), un magnate algodonero y patriarca familiar. Las tensiones aumentan mientras se exploran viejas heridas familiares y se revelan secretos. Esta entrada se centrará en Brick (Paul Newman), un ex héroe del fútbol escolar convertido en alcohólico, su tumultuosa relación con su esposa, Maggie “La Gata” (Elizabeth Taylor), y su tormento por la muerte de su compañero de equipo, Skipper.

Para considerar a Brick como un personaje significativo dentro del panteón de personajes masculinos bisexuales en el cine, es esencial examinar el contexto histórico y social de la historia. En la obra original, Maggie acusa directamente a Brick de albergar sentimientos homosexuales por Skipper, quien le confesó sus sentimientos a Maggie antes de quitarse trágicamente la vida. El profundo dolor de Brick por la muerte de Skipper sugiere una conexión que va mucho más allá del duelo habitual por un excompañero de equipo. Sin embargo, adaptar esta historia al cine estadounidense de los años 50 supuso un gran desafío: el Código Hays, un estricto conjunto de normas morales que prohibía referencias explícitas a la homosexualidad o insinuaciones sexuales en las películas. Esta restricción obligó a los cineastas a manejar el tema con sumo cuidado al llevar la obra a la pantalla grande.

Una diferencia clave en la adaptación cinematográfica, a diferencia de la obra, es la respuesta de Brick al enfrentamiento final con Maggie. En la película, Brick se muestra visiblemente excitado por la defensa de Maggie hacía él, y se da a entender que accede a acostarse con ella con entusiasmo, alineándose con las expectativas heteronormativas de un “final feliz”. Sin embargo, el núcleo emocional del conflicto de Brick — sus sentimientos no resueltos sobre la muerte de Skipper — permanece intacto. Esta tensión se transmite a través de la magistral actuación de Paul Newman. Cada mención de Skipper provoca en Brick una ola visible de angustia emocional, permitiendo al público vislumbrar la profundidad de su lucha. A través de estas elecciones sutiles pero poderosas, la película logra preservar la complejidad del personaje de Brick, incluso dentro de las limitaciones de su época.

Por lo tanto, sí, en el material original, puede afirmarse que Brick es gay y se casó con Maggie en un matrimonio lavender (de conveniencia). Pero en la adaptación cinematográfica, su orientación se modifica para sugerir bisexualidad (aunque los términos “bi” u “homosexual” nunca se usan, la interpretación es clara).

Entonces, ¿es este un ejemplo rotundo de bisexualidad en los medios modernos? No exactamente. Pero, ¿es un raro ejemplo de un personaje masculino bi inmerso en las limitaciones de una época que solo permitía el amor heterosexual? Definitivamente sí. Teniendo en cuenta los obstáculos y el esfuerzo colectivo tanto del equipo de producción como de los actores para que esta interpretación funcionara bajo el Código Hays, al mismo tiempo que mantenía un subtexto queer claro, es más bien un logro para la época. Además, es importante verla como un peldaño hacia representaciones más completas y explícitas de personajes bisexuales masculinos en el cine, algo que tenemos la suerte de disfrutar varias generaciones después.