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Septimus

Bi Characters

Image/Wikimedia

Septimus es una de las figuras centrales en la novela de 1925 de Virginia Woolf, La señora Dalloway. La narración al estilo de pensamientos libres es fundamental para sumergir al lector en la psique fracturada de Septimus, ofreciendo una descripción desgarradora del trauma de sobrevivir a la guerra y de la negligencia social, además de aportar un subtexto de fluidez sexual. La novela fue adaptada a una película en 1997, y Rupert Graves interpreta este papel.

Septimus es un joven veterano de la Primera Guerra Mundial con neurosis de guerra, cuyo regreso a la vida civil está marcado por una desintegración psicológica. Sus traumas se manifiestan de diferentes maneras, incluyendo episodios de paranoia y disociación debido a las dificultades de vivir asediado por flashbacks de la guerra al mismo tiempo que intenta llevar una vida tranquila en Londres, donde vive casado. Además, experimenta alucinaciones con Evans, quien fuera su camarada que murió en batalla y también su oficial superior. Su presencia simboliza la culpa del superviviente — y, simultáneamente, un apego romántico o erótico de su vida pasada. Las descripciones de la novela sobre su vínculo (Septimus “jugando” con Evans “como juegan los perros”) sugieren una intimidad que trasciende lo platónico.

Su historia juega un papel importante para la novela, ya que su pasado espejea el pasado de Clarissa Dalloway, ambos habiendo experimentado atracción por el mismo sexo —Evans, en su caso, y Sally Seton en el de ella — mientras que ahora intentan vivir de formas convencionales. Sin embargo, ninguno encaja perfectamente en su lugar designado en la sociedad, aunque podría argumentarse que ambos podrían encontrar un lugar bajo el paraguas bisexual. También es relevante remarcar que la prosa de Woolf trata sus deseos de ambos como naturales pero innombrables, demostrando sus actitudes represivas como un comentario sobre cómo las normas sociales y su falta de validación para las dimensiones mentales y emocionales de las personas afectan finalmente a ambos personajes. Incluso si sus resultados parecieran ser opuestos, pues Septimus se quita la vida y Clarissa puede continuar llevando una vida “normal”.

En la película de 1997, hay algunas pistas sobre la identidad bisexual de Septimus, como miradas prolongadas entre él y Evans. Sin embargo, la novela va más allá, posicionándolo como una figura bi, perdida a causa de una sociedad rígida y despiadada.