Chris (interpretado por Deniz Akdeniz) es uno de los fantasmas más recientes que aparecen en Fantasmas (EE. UU. 2021-), él es un stripper australiano y DJ de medio tiempo que fallece tras saltarse de paracaídas en la despedida de soltera de Alicia que sale terriblemente mal. Contratado por Sam para bailar en la despedida de soltera de Alicia, Chris decide darle a los invitados de la fiesta un baile sorpresa en la azotea. Su dramática entrada termina siendo una tragedia cuando su paracaídas termina fallando y se estrella contra el techo, falleciendo al instante y quedándose atado a Woodstone como su nuevo fantasma.
Chris es abiertamente bisexual, y su sexualidad queer se establece de forma casual y temprana en su historia. Cuando se le pregunta por su atracción hacia las mujeres, rápidamente añade: “Sí… y hacia los hombres también, honestamente”. La respuesta es segura, lo que pone inmediatamente a Chris en la lista de los personajes de Fantasmas (2021-) y cuyas identidades se reconocen sin preguntas ni prejuicios. Su bisexualidad se reafirma en la cuarta temporada, sobre todo cuando menciona que tuvo un novio cuando estaba vivo así como diversas experiencias románticas. Y especialmente, cuando coquetea con Sam durante su primera aparición en la tercera temporada, después de que Sam lo contrate para bailar frente al fantasma de Isaac antes de su boda. La serie trata su identidad como algo natural y normal, sin burlarse de ella ni explicarla demasiado.
Su presencia sacude el panorama romántico en Woodstone, especialmente entre Nigel e Isaac. Después de que Chris coquetea con ambos hombres, Nigel lo besa, un momento que despierta celos en Isaac. Chris, por su parte, es encantador pero sin ser manipulador; su coqueteo es sincero y parece no ser consciente de la creciente rivalidad que ha desencadenado sin querer.
Chris también coquetea ligeramente con Sam, llamándola “buena” y guiñando un ojo. Jay se refiere más tarde a él como “un australiano sexy e invisible”, señalando que ni siquiera los vivos son inmunes a la guapura de Chris. Aunque ninguna de estas interacciones se convierte en una relación formal, su facilidad de generar química con personas de todos los géneros reafirman su bisexualidad a través de una narración natural y sin forzarla.
Más allá de su sexualidad, Chris introduce nuevas costumbres fantasmales. Al igual que Pete, descubre una laguna que le permite salir de la propiedad, siempre y cuando esté en el aire utilizando su paracaídas. Esto lo convierte en uno de los pocos fantasmas con libertad parcial, ampliando el mito de los fantasmas de una manera inesperada y cómica. Aunque no parece demasiado afectado por su muerte, Chris muestra su rango emocional en los momentos más tranquilos, especialmente cuando apoya a otros como Thorfinn o Flower. Su disposición a conectar, escuchar y compartir fragmentos de su pasado demuestra que es más que el estereotipo de un chico fiestero.