¡Hola, unicornios! En la parte del mundo en donde me encuentro, estamos atravesando otro sistema de río atmosférico, lo cual siempre me hace querer acurrucarme en casa junto a un gran libro o película. Y tengo algunos vínculos muy sentimentales con el tema de la película biográfica de hoy, Whitney Houston. Su sencillo, “I Will Always Love You”, fue el primer cassette que compré a los nueve años, cuando ni siquiera tenía un estéreo para escucharlo. Me encantaba esa canción, mi hermana mayor me dejaba ponerla en su estéreo siempre que quería. Su canción, “I Wanna Dance With Somebody”, terminó cerrando uno de mis primeros volúmenes de La Mini Escala del Unicornio. Cuando vi que estaban haciendo una película sobre su vida, en la que se hablaba de su bisexualidad: Quiero Bailar Con Alguien: La Historia De Whitney Houston (2022), puedes apostar a que tenía que verla.
Esta crítica contiene algunos SPOILERS de la película. La película también tiene contenido que algunos pueden encontrar molesto (para más información, puedes ver aquí). Si es la primera vez que lees una Escala del Unicornio y tienes curiosidad sobre nuestra métrica, puedes leerla aquí.
Quiero Bailar Con Alguien: La Historia De Whitney Houston cubre la trayectoria de décadas de la vida de la cantante (interpretada por Naomi Ackie), tanto personal como profesional, desde sus primeros años cantando en coros de iglesia hasta su trágica muerte.

Lo que me gustó:
Agradezco que Quiero Bailar Con Alguien: La Historia De Whitney Houston aborda la sexualidad queer de Houston. La película se asegura de catalogar su relación con su amiga y directora creativa Robyn Crawford (Nafessa Williams) al principio de su carrera. Las vemos experimentar la alegría bi en la intimidad de su apartamento, e incluso un poco dentro de la esfera pública. También vemos un beso entre las dos, por si alguien quiere sugerir que ellas solamente fueron amigas o compañeras de cuarto. Este drama se asegura de enfatizar en diferentes partes cómo Houston se ve obligada a ocultar y, en última instancia, a poner fin a su relación con Crawford, así como los sacrificios que ella hizo al cambiar su estética “marimacha” para encajar más dentro de los estándares más femeninos de la época.
También me gustó el guiño a la bisexualidad de Clive Davis (interpretado por Stanley Tucci). Aunque nunca vemos a su ex mujer, es mencionada y hay una conversación corta entre Davis y Houston sobre su nuevo amante masculino — esto confirma que Davis dice que es “un libro abierto”.
Aunque no se relaciona directamente con lo queer, admiro que la película se asegure de sacar a relucir un aspecto de su carrera que a menudo se olvida — las críticas en las década de 1980 donde se decía que su música “no era suficientemente negra”, a las que ella se opuso con razón. Generación tras generación, estos argumentos tan sin sentido suelen ir dirigidos a las mujeres negras.

Lo que no me gustó:
Hay algunos momentos difíciles en la vida de Houston, como su tormentosa y, a menudo llena de gaslighting, relación con el músico Bobby Brown (Ashton Sanders); y su relación con las drogas. Desgraciadamente, se hace más énfasis en estos aspectos de su vida que en los sacrificios que Houston tuvo que hacer para convertirse en la estrella tan enorme que recordamos con cariño. El resultado es que esta producción da la impresión de intentar acaparar demasiado en lugar de centrarse en una narrativa concreta. Esto me pareció tonto, ya que el conflicto real de Houston fue tener que ser vista como “hetero” — lo cual también fue un verdadero problema en la grabación de esta película, debido a que Ackie presuntamente tuvo que luchar para que se incluyera el beso entre Whitney y Robyn — era un tema lo suficientemente fuerte por sí solo.
Y sí, aunque aprecié la confirmación a la sexualidad de Davis, el pobre amante ni siquiera obtuvo una línea en la película.
La calificación:
A pesar de los muchos momentos de jukebox, incluida la poderosa voz de Houston en algunos montajes a menudo cursis, Quiero Bailar Con Alguien: La Historia De Whitney Houston pega un montón de notas planas. Al intentar incluir demasiadas cosas, termina haciéndole un mal favor a una artista increíble que renunció a tantas cosas para compartir su voz generacional con nosotros. Whitney merecía algo mejor. No puedo decir esto de la biopic, pero de la propia Houston, hablo en nombre de sus muchos millones de fans cuando digo: siempre te amaré.
