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La Escala del Unicornio: Saltburn

Image/Amazon MGM Studios

marzo 7, 2024 · por Jennie Roberson

“Es el cantante, no la canción.” ¿Qué significa eso? Normalmente interpreto esto como que hay muchas formas de cantar una canción clásica, pero lo importante es darle tu propio toque. A veces los artistas lo hacen tan bien que la gente cree que se trata de una versión original (como Nirvana haciéndole un cover a “The Man Who Sold the World” del artista #Bi2, David Bowie). Algunas versiones son tan trascendentes en la forma de interpretar una obra artística que incluso el autor original deja de considerarla “suya” (como Johnny Cash hizo con “Hurt” de Trent Reznor).

¿Qué es lo que me hizo pensar en la interpretación artística y el estilo? Hace poco tuve la oportunidad de ver la película Saltburn (2023), de la escritora y directora Emerald Fennel, un thriller oscuro que reúne elementos no sólo de El impostor (1999), sino también de Cumbres Borrascosas (1847) y mitos griegos como el Minotauro e Ícaro. ¿Qué es lo añadió Fennel a estas historias de lucha, celos y orgullo para hacerlas suyas? Sigan leyendo, mis queridos unicornios, sigan leyendo.

Ah, pero antes de entrar en materia, debo hacer algunas advertencias importantes. En primer lugar, habrá SPOILERS de esta película del 2023. Aunque esta crítica se mantendrá en la categoría PG-13, la propia película se ganó su calificación R por temas e imágenes perturbadoras. Así que advierto encarecidamente que este contenido no es para los débiles de corazón. Si crees que te puede perturbar, échale un vistazo a las (muchísimas) advertencias de contenido que aparecen aquí.

Por último, si es la primera vez que le echas un vistazo a la Escala del Unicornio — o simplemente quieres un recordatorio de la métrica — puedes checarlo aquí.

Saltburn sigue a Oliver Quick (Barry Keoghan), un estudiante de Oxford en el 2007 que entabla amistad con el rico y popular Felix (Jacob Elordi). Cuando Oliver le confiesa que su familia ha sufrido una tragedia, Felix le invita a pasar el verano en la finca inglesa de su familia, Saltburn. A medida que Oliver va conociendo a los excéntricos miembros de la familia de Felix, su obsesión por ellos crece, y hará cualquier cosa para agradarles — desde la seducción hasta la manipulación e incluso el asesinato.

Imagen/Amazon MGM Studios

Lo que me gustó:

Es reconfortante ver en Saltburn que hay varios personajes bi cuya sexualidad no es necesariamente la parte principal de su identidad. Hablaré de Oliver en un momento, pero me refiero en concreto a la madre de Felix, Lady Elspeth Catton (Rosamund Pike), la señora de la finca quien es preciosa, presumida y graciosa en una forma malvada y cortante. También está Farleigh (Archie Madekwe), primo de Felix y compañero de escuela de Oliver, un personaje sarcástico pero observador, en deuda con la familia de Felix por financiar su costosa educación. Farleigh es muy perspicaz, y tiene muy claro que es una persona queer de color en una familia blanca, y es la única persona que se da cuenta de que tal vez no se debería confiar fácilmente en Oliver.

En cuanto a su lado queer, la bisexualidad tanto de Elspeth como de Farleigh se menciona tan brevemente que casi no se percibe, a menos que el público preste mucha atención. Aunque Elspeth ya no parece sentirse atraída por su marido, el excéntrico Sir James (Richard E. Grant), admira la belleza física de Oliver y parece encantada cuando éste se le insinúa. Aunque no lo vemos, Elspeth también habla con franqueza de su pasado queer: “Fui lesbiana durante un tiempo. Pero al final todo era demasiado húmedo para mí. Los hombres son tan encantadores y secos.” La bisexualidad de Farleigh, sin embargo, está un poco más a la vista. Mucha gente podría tachar a Farleigh de ser gay después de que Oliver se metiera en su cuarto para seducirlo y amenazarlo. Pero Farleigh también coquetea y seduce a una chica en la fiesta de cumpleaños de Oliver antes de inhalar cocaína.

En cuanto a nuestro protagonista, pues mira — Oliver tiene muchas cosas en su contra, pero hay cualidades que admirar en este antihéroe trepador de la escala social. Oliver es muy inteligente, muy observador y ambicioso, y se complace en ir tras todas sus conquistas sexuales a lo largo de la película. Él es extraordinariamente adaptable, ingenioso e incisivo, cualidades que respeto profundamente. A pesar de su afirmación inicial en la película de que no estaba enamorado de Félix, sus acciones sugieren constantemente lo contrario. Oliver a menudo acechaba y observaba a Félix, besándose con sus amantes abandonados y siempre observándolo y admirándolo. También sedujo deliberadamente a la hermana de Félix, Venetia (Alison Oliver) — lo que ocurrió mucho antes de que empezara a tejer una red de mentiras para mantenerse bien visto por Félix y Elspeth. También se le insinúa a Elspeth y seduce a Farleigh para hacerse aún más indispensable para los habitantes de Saltburn. En el transcurso de la película, ni por un segundo cuestioné que fuera queer.

Imagen/Amazon MGM Studios

Pero no nos equivoquemos: Oliver Quick es un claro villano bi.

Lo que no me gustó:

En Saltburn, Oliver está obsesionado no sólo con Félix sino también con la propiedad de Saltburn. Manipula y daña a otros para hacerse con el control, dispuesto a recurrir al asesinato para satisfacer sus deseos y, en última instancia, tarda décadas en lograr su objetivo. Oliver es astuto, manipulador, un estafador a largo plazo, un mentiroso patológico y (por desgracia) utiliza su sexualidad queer para seducir a la gente. Su sexualidad se adentra en lo depravado y profana en formas de las que no hablaré aquí.

Y, aún así…

Y aún así, ¿todavía estoy extrañamente un poco del lado de este antihéroe? Sí, encapsula muchos estereotipos que la cultura bi se ha esforzado mucho por deshacerse. Pero, ¿por qué este tipo de personajes fatalmente ambiciosos nos resultan tan cautivadores? Porque incluso si su avaricia y codicia sean en última instancia atroces, no dejan de tener algo de verdad. Como señala Oliver en su monólogo final, deseó al playboy dorado Felix y al majestuoso Saltburn desde el primer momento en que los vio. Concluyó que estaban siendo desperdiciados en una clase de nobleza obligada que no apreciaba realmente su estatus, clase o privilegio. Hay algo en este punto de vista que resuena. Es un poco como una película de atracos que derriba Las Vegas ​​— está claro que robar es malo, pero ¿no hay un poco de placer indirecto en ver a alguien tomar la casa en lugar de ser tomado por la casa?

Imagen/Amazon MGM Studios

Por supuesto, condeno los modos y los finales violentos de Oliver y toda esa podredumbre. Pero aún hay un destello de comprensión, al menos en sus sentimientos iniciales, que me hace ofrecerle al personaje un poquito de empatía.

Sé que parece una nimiedad, pero me molesta que a pesar de todas las escenas de sexo, seducción y obsesión, Saltburn nunca utiliza el término “bi”. Es una verdadera lástima; Fennel sitúa deliberadamente la película en la década de los 2000, y es entonces cuando el término empezó a utilizarse más a menudo — especialmente con veinteañeros como lo son estos personajes. Se siente como una oportunidad perdida.

La calificación:

Muchos miembros de la comunidad bi podrían tachar a Oliver como una regresión, y entiendo su perspectiva. Aunque hay varios personajes bi involucrados, no es necesariamente un retrato destacado de la representación bi moderna. Sin embargo, no creo que Oliver socave el movimiento bi. Personalmente, no me importa ver a un villano bi convincente de vez en cuando, sobre todo si puedo empatizar con su perspective.

La versión de Fennel de una historia de la quema de los pocos privilegiados, está llena de estilo y elegancia, y demuestra que realmente puede tratarse del cantante, no de la canción. Pero Saltburn es como una balada queer de asesinato — de combustión lenta, inquietante y cautelosa, pero en última instancia una canción que permanecerá contigo. No, no es una gran representación bi, pero sin duda es oscuramente entretenida e incluso un poco catártica.

2 emojis de unicornio.