Skip to content

La Escala del Unicornio: Heartstopper

Image/Netflix

Sigo escuchando a mis amigos hablar sobre el nuevo programa de Netflix llamado Heartstopper. En serio, los elogios parecen ser unánimes e incondicionales, ya sean de médicos de 45 años en Brasil o de estudiantes universitarios en Nueva Inglaterra. Este programa resuena con la gente y se ha convertido en un éxito instantáneo, con puntuaciones casi perfectas de Rotten Tomatoes, y encabezando la lista “Trending TV” de Variety semana tras semana. Cuando mi esposo y yo nos quedamos en Lake Arrowhead por unos días, una de las primeras cosas que hicimos fue ver toda la temporada.

Tengo que admitir que durante los primeros minutos del primer episodio grité por dentro pensando: “Oh Señor, no otra ridícula serie sobre la preparatoria.” Para mi deleite, pronto me di cuenta de que el elenco no era un montón de adultos en sus 30s fingiendo tener 16 años. Los personajes tampoco personificaron las irreales fantasías y estereotipos que los adultos esperan de la preparatoria (vidas salvajes, sexo, fiestas y drogas; coff coff Sex Education). En cambio, me encantó la deshinibida dulzura e inocencia en Heartstopper, su enfoque realista sobre la angustia en la adolescencia y lo apropiado que es el programa para los jóvenes en la vida real. En los próximos años, Heartstopper alentará e inspirará a jóvenes LGBT con historias y representaciones más realistas a sus vidas; eso les mostrará que son normales y que no están solos. Este es un show que llevará a los adultos, cuenta doble para quienes somos LGBT, de vuelta al mundo de la preparatoria, y también a la hermosa, intensa y a veces dolorosa experiencia de descubrir el amor.

Antes de continuar, aquí hay algunos disclaimers. En primer lugar, esta reseña contiene SPOILERS de la primera temporada. Si es la primera vez que lees una escala del unicornio, es posible que desees averiguar cómo funciona nuestra métrica aquí.

Heartstopper comenzó su vida como una serie de webcomics escrita e ilustrada por la autora británica Alice Oseman y publicada en su Tumblr y en Tapas en septiembre del 2016. Desde entonces, se ha convertido en una serie de novelas gráficas giradas a niños y adultos jóvenes. La serie cuenta la historia de Charlie Spring (Joe Locke), un chico gay en la preparatoria que se enamora del jugador estrella de rugby de su escuela, Nick Nelson (Kit Connor), después de que se les asigna sentarse juntos (sí, todo es muy británico). En el camino, Heartstopper también explora las vidas de los amigos de Charlie y Nick: Elle (Yasmin Finney), Tao (William Gao), Isaac (Tobie Donovan), Tara (Corinna Brown) y Darcy (Kizzy Edgell), todos ambientados dentro de un universo diverso en las escuelas preparatorias ficticias de Truham y Higgs.

Lo que me gustó:

Vaya. Este show es un soplo de aire fresco. Recuerdo haber sido un adolescente bi durante los años pico de la homohisteria durante la pandemia del sida, absolutamente desesperado por ver cualquier tipo de representación o historias relacionadas en la televisión o en otros medios. Lo mejor que tuvimos (y recuerda que esto fue antes del internet en un momento sin casi ningún recurso LGBT para los jóvenes) fue la serie Beverly Hills 90210 original, una situación que habla por sí sola. Tener acceso a programas o cómics como Heartstopper me hubiera ahorrado años de confusión y odio paralizante hacia mí mismo.

Este show hace un gran uso del adagio “lo particular contiene lo universal”, es decir, que las minucias de la vida pueden ser profundamente identificables con una amplia variedad de personas. A pesar de todas nuestras diferencias, gran parte de la experiencia humana es la misma sin importar nuestros antecedentes. Heartstopper se basa en sus orígenes como un cómic para mostrarnos literalmente las chispas que sentimos la primera vez que finalmente podemos tocar nuestras manos con otra persona que nos guste, o la emoción casi abrumadora cuando nuestro crush inesperadamente se toma un momento para limpiarnos la cara.

Imagen/Netflix

Explora directamente la experiencia, que sienten los estudiantes de todo el mundo, de no saber dónde sentarse todos los días en el almuerzo, los brutales concursos de popularidad dentro de la cultura escolar y el miedo existencial de convertirse en un marginado social porque no somos lo suficientemente geniales, lo suficientemente atléticos o porque llevamos el estigma de ser LGBT. Heartbreaker también explora la centralidad de las redes sociales en la vida de los adolescentes de hoy, ya que curan cuidadosamente no solo sus publicaciones públicas, sino también los mensajes directos que se envían entre sí.

Para mi sorpresa y deleite, hacia el final de la temporada, Nick comienza a explorar el tema de la bisexualidad. Lo que parecía una típica historia gay de la adolescencia da un nuevo giro cuando él y su madre (interpretada por la ganadora del Oscar Olivia Coleman) se quedan en casa para una noche de películas. Ven Piratas del Caribe, con la que Nick aparentemente estaba obsesionado cuando era niño. Pronto aprendemos por qué cuando experimenta un momento de “pánico bi” altamente identificable viendo una escena en la que Orlando Bloom y Kiera Knightly están en plena exhibición (clasificación G) en toda su belleza juvenil. Lo siguiente es que vemos Nick buscando en Google a la bisexualidad viendo vídeos que le dan a la audiencia un Bi 101 literal.

Después de darse cuenta y aceptar que es bisexual, Nick es capaz de deshacerse del dolor y la confusión de tratar de averiguar por qué se siente atraído por otro chico si también se siente atraído por las chicas, y es capaz de aceptar plenamente su vínculo romántico con Charlie. Es un detalle que la mayoría de los espectadores monosexuales (los que no son bi) probablemente se perderán, pero es uno con el que casi todas las personas bisexuales pueden relacionarse. Tendemos a salir del closet más tarde que los gays y las lesbianas porque la sociedad nos dice que tenemos que encajar en una de las dos cajas binarias: gay o heterosexual. Dado que no somos ninguno de los dos, puede llevar un tiempo reunir el coraje, la confianza y la autocomprensión para ir en contra de la corriente, vernos a nosotros mismos como bi y salir como tales. Contrariamente a los estereotipos, muchos de nosotros (incluyéndome) salimos como gays o lesbianas primero, antes de darnos cuenta de que hay una opción que realmente describe quiénes somos.

La bisexualidad en esta serie no es un remate, no es un gran giro de la trama, no impulsa el drama y no es de alguna manera misteriosa, incognoscible o compleja. Tampoco se utiliza la bisexualidad para demostrar que un personaje es de alguna manera salvaje o un glotón sexual. Simplemente lo es. Y los personajes usan la palabra bisexual de forma segura e inequívoca. La bisexualidad se presenta como algo tan simple y comprensible como la heterosexualidad y la homosexualidad. Y eso es refrescante. Y raro.

En otras palabras, esta es una representación bi completa y de primera categoría.

Charlie and Nick standing together smiling and laughing. There are leaves drawn into the scene.
Imagen/Netflix

En los últimos minutos del episodio final, Nick sale del closet con su madre, diciéndole que está en una relación con Charlie, que le gustan los chicos y que también le gustan las chicas. Su madre, que recibiría una estrella de oro de PFLAG por su respuesta, le deja hablar con calma y luego agradece a Nick por decírselo y se disculpa si alguna vez le ha hecho sentir a Nick que no podía decirle estas cosas sobre sí mismo. Su siguiente comentario aborda la tendencia bifóbica que muchas personas tienen de cuestionar si salir como bi es una forma de esconder su homosexualidad ofreciéndole a Nick que no necesita decirle que se siente atraído por las chicas si no lo es. Y ahora recibimos la gran recompensa que aquellos de nosotros que nos preocupamos por estas cosas hemos estado esperando por décadas: Nick responde: “No, definitivamente no son solo chicos, soy un… Se llama bisexualidad. Si has oído hablar de eso.”

Aleluya. ¡Alabado sea el Creador! En realidad, tenemos un programa en el que la gente usa la palabra bisexualidad para describir con precisión atracciones que no están limitadas por sexo.

En un guiño a aquellos de nosotros que nos importa leer sobre nuestra historia LGBT, la madre de Nick responde: “He oído hablar de eso [es decir, la bisexualidad]. ¡No nací en el siglo XVIII!” Verás, el término bisexualidad ha estado con nosotros en su forma actual desde el siglo XIX. Ha significado “independientemente del género” durante unos 200 años y se ha utilizado para describir la orientación sexual desde 1892. Sin embargo, este mundo abunda, incluso dentro de los espacios LGBT, en personas que no tienen ni idea de lo que significa la bisexualidad.

En resumen:

Elle and Tao laying on the floor smiling looking over at eachother.
Image/Netflix

Lo que no me gustó:

Heartstopper baila a lo largo de una línea muy delgada entre la dulzura y la lectura como un especial extraescolar. A veces, se acerca peligrosamente a sentir que está marcando las casillas que tiene que marcar, tocando temas serios como el acoso y la homofobia de una manera que se beneficiaría de un poco más de profundidad. Aun así, creo que una exploración más profunda podría quitarle el encanto a la serie. Es notablemente digerible y fácil de ver. Con tantos medios de comunicación sirviendo lo que podría describirse como porno de trauma, es bueno tener un programa que adopte un enfoque diferente.

La calificación:

Heartstopper está muy cerca de ser perfecto. Nos sirve pura fantasía romántica de la escuela preparatoria, un mundo en el que los L, G, B y T están presentes, centrados y alegres. Como señaló un crítico, ver Heartstopper es un acto de terapia para personas LGBT, adolescentes y adultos por igual. Representa partes importantes de la mayoría de edad queer más allá del sexo y la fiesta que rara vez vemos en la televisión. Y, por supuesto, uno de los personajes principales es un hombre bi simpático que usa la palabra bisexual y educa al público en el camino.

Esto definitivamente merece nuestra puntuación más alta de 4 unicornios.

4 emojis de unicornio
Tara, Charlie, Tao and Nick posing smiling and laughing.
Imagen/Netflix