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La escala del unicornio: Euphoria

septiembre 3, 2019 · por Damian Emba

Es posible que hayas oído hablar del programa Euphoria (2019-) de HBO, y palabras como “controvertido” y “atrevido” se han mencionado en más de una reseña. Honestamente, estaríamos decepcionados si al programa de moda de HBO le faltara esa pisca de atrevimiento. Sin embargo, personalmente también me identifiqué mucho con él.

El problema de la representación es que casi siempre es como estar sobre una cuerda floja. La mayoría de las personas no son perfectas, pero muchos programas confunden la representación positiva con mostrar a minorías como seres perfectos. Y por eso me encantan las representaciones de los bis “caóticos”. Es difícil de lograr en la televisión, pero la verdad es que es más sencillo identificarse con personajes bi imperfectos. De hecho, es posible mostrar personas bis con defectos cuyas fallas no sean dependientes o relacionadas a su bisexualidad. De modo que, por supuesto, tuve que ver este programa lleno de bis caóticos.

Euphoria (2019-) es un drama adolescente que sigue a Rue (Zendaya) y sus compañeros mientras exploran el amor, el sexo, su orientación, los traumas, la adicción, la amistad y, por supuesto, la preparatoria en un pequeño pueblo ficticio del sur de California. También cuenta con una gran banda sonora, una hermosa cinematografía y posiblemente con un elenco todavía más atractivo de lo que esperarías.

De aquí en adelante habrá SPOILERS. Incluso si no estás familiarizado con la Escala del Unicornio, aquí podrías hacer un repaso antes de proseguir. También puedes darle un vistazo a nuestra entrada en la sección de Media Bi sobre la serie en caso de que busques una sinopsis concisa.

Lo que me gustó:

Realmente me encantó esta serie de principio a fin.

Hay muchas intersecciones que toca este programa en relación a nuestra sexualidad y sobre cómo nos definimos a través de ella. La exploración de nuestra sexualidad se retrata simplemente como un aspecto más de la identidad y no como su único elemento. Me encantó cómo se exploraron muchos de los problemas que todos tienen con sus cuerpos, la sexualidad, la agencia, las relaciones románticas y, claro… el sexo.

Imagen/HBO

Encima de todo eso, este programa tiene por lo menos cuatro personajes bis, incluyendo al personaje principal. Dos de ellos, Rue y Jules (Hunter Schafer), son representaciones muy positivas de la bisexualidad.

La sexualidad de Rue parece inexplorada pero fluida; se interesa por hombres, mujeres y todos los demás. Además, la bisexualidad de Rue no se muestra como la causa de su adicción a las drogas, se trata simplemente de otra faceta de quien es. Rue parece estar tranquila y segura de la atracción que siente por Jules. Sus nervios parecen limitarse a las ansiedades normales que todos experimentamos al tener nuestro primer amor. Rue acepta su sexualidad sin mucho drama o demasiados cuestionamientos.

Por otro lado, Jules es una mujer trans que se siente atraída por hombres y mujeres, aunque su forma de relacionarse con los hombres suele verse como tóxica y algo dañina. Incluso llega a señalar que sus atracciones no son heteronormativas y describe su búsqueda de la feminidad más como un videojuego en el que sube de nivel para desafiar la mente de las personas en lo que respecta al género.

Imagen/HBO

En mi opinión, Jules es una de las representaciones trans y queer más positivas que haya visto, se acepta tal como es, incluso si los demás la vieran como alguien caótico. Está abierta a tener cualquier experiencia que la lleve a descubrir quién es.

Aunque apoyó firmemente el uso de la etiqueta bi para crear visibilidad y normalización, me gustó que el programa les diera a los personajes espacio para explorar su sexualidad sin tratar de definir o etiquetarla, esto incluye a sus relaciones. En algún momento, Jules incluso le dice a Rue que está enamorada de ella y de otra chica de la ciudad, porque algunos bis, no todos, también son poli.

Lo que no me gusto:

Aunque hay muchos ejemplos de personajes bis y disfruté el espacio que tienen para explorarse, ni uno solo llega a identificarse como bi. Sin embargo, hay una conversación en la que se habla de la sexualidad de Nate, y alguien explica que algunas personas no son 100 por ciento heterosexuales u homosexuales, sino que la sexualidad es un espectro, afirmando explícitamente que las personas bis existen. Así que no me voy a enfocar solo en ese detalle.

Imagen/HBO

Los hombres bis del programa la tienen mucho más difícil que las mujeres. Aunque sin duda enfrentan distintos desafíos al asumirse como bis, hay una notable falta de personajes masculinos bis que lleven vidas saludables.

Nate (Jacob Elordi) claramente tiene problemas de ira que lo llevan a comportarse de manera agresiva y, francamente, casi psicopática con otras personas. Después de conocer a Jules a través de una aplicación de citas casuales, se da cuenta de que se siente atraído por ella. Sin embargo, en lugar de aceptar lo que siente, intenta chantajearla para seguir ocultando su sexualidad. No puede aceptar esa parte de sí mismo, y esto lo afecta profundamente cuando comienzan a surgir rumores sobre su orientación.

Imagen/HBO

Al padre de Nate, Cal Jacobs (Eric Dane), no le va mucho mejor. Mantiene su sexualidad en secreto y engaña a su esposa con menores. Le preocupa profundamente cómo lo perciben los demás en la sociedad, así como la imagen de su familia, y tampoco está dispuesto a aceptar plenamente su sexualidad. En lugar de eso, construye una red de mentiras tóxica para ocultarse.

Ambos personajes son un claro ejemplo de lo que la masculinidad tóxica les hace a los hombres, especialmente a los hombres bis: los atrapa en una narrativa nada saludable que termina afectando a todos a su alrededor. Sin embargo, también refuerzan casi todos los estereotipos negativos sobre la bisexualidad: que las personas bis mienten, engañan, manipulan y son incapaces de ser honestas consigo mismas o con los demás.

La calificación:

Aunque el contenido del programa no es del todo positivo, eso no necesariamente es un problema. Muchas personas heterosexuales tampoco son perfectas, y eso no significa que no deban ser representadas en los medios. Resulta interesante ver una serie con personajes caóticos como Rue, que no son así por su sexualidad.

En general, creo que hay una buena yuxtaposición al mostrar distintas formas en que pueden ser las personas bis, con diversas preocupaciones, problemáticas, complejidades y también cualidades positivas a través de sus personajes. Para mí, esta serie refleja la diversidad de las personas sexualmente fluidas, tanto en sus aspectos positivos como negativos, algo tan real como el mundo en el que vivimos.

3.5 unicorns