¡Hola, lectores de unicornio! Hoy es uno de esos días rarísimos. Un día auspicioso. Un día alegre. Un día que ojalá se vuelva más común en los años por venir, pero que igual merece ser reconocido y celebrado.
Sí — hoy vuelvo a hablar de una serie querida porque ¡ahora hay varios personajes bi! Me refiero, por supuesto, a Crazy Ex-Girlfriend. (Pueden checar nuestra edición anterior de La escala del unicornio aquí y también encontrar nuestra entrada sobre esta serie en la nueva sección Bi Media, aquí.) Ya sabemos que Darryl (Pete Gardner) es bi, desde que lo declaró de manera espectacular con el himno “Gettin’ Bi”, pero… ¿quién más empezó a ondear la bandera rosa, morada y azul?
Volvamos a visitar a ese grupo tan alocado allá en canta West Covinaaaaaa, Califooooorniaaaaa… y veamos qué han estado haciendo — además de ponerse a cantar de repente o quedarse atorados en el tráfico camino a la playa (¡a solo dos horas — cuatro con tráfico!).
Crazy Ex-Girlfriend es una comedia dramática musical centrada en Rebecca Bunch (Rachel Bloom), una brillante pero problemática abogada de Nueva York que, tras un encuentro casual con su novio Josh (Vincent Rodriguez III) después de sufrir un ataque de pánico, decide impulsivamente mudarse a West Covina para reconectar con él. Esta serie, luminosa e inteligente, explora con mucha astucia temas actuales de forma irreverente, desde la salud mental hasta la adicción y la naturaleza de las amistades femeninas positivas. Y las canciones son pegajosas a más no poder.
Como siempre, ahí van las advertencias habituales en mis reseñas — SPOILERS de la temporada 3 a continuación. Si necesitan un recordatorio rápido de qué trata La escala del unicornio, pueden darse una vuelta por aquí.

Lo que me gustó:
Tengo que admitir que me sorprendió cuando Crazy Ex-Girlfriend empezó a insinuar que Valencia (Gabrielle Ruiz) tenía una posible clienta que se presentaba como gay, y que entre ellas había química. Empecé a dudar de mí mismo. Sobre todo cuando un tercer personaje, la tímida asistente de oficina de Darryl, también comentó de pasada que era bi. ¿Estaba viendo cosas? ¿La serie me estaba haciendo queer-baiting? No parecía algo que CXG haría, sobre todo porque ya había otros personajes LGBT. De hecho, la serie tenía más representación queer de la que he visto en la mayoría de los programas de las grandes cadenas en los últimos años, y el proceso de salida del clóset de Darryl estuvo increíblemente bien hecho.
Entonces, mientras todavía estaba pensando en todo eso, ¡Valencia y su chica ya estaban saliendo! Otro personaje incluso le preguntó sobre este nuevo giro en su vida, y ella simplemente se encogió de hombros con toda naturalidad, como diciendo que era lo más normal del mundo (¡porque lo es!). En un episodio posterior, Valencia y su novia incluso tienen un conflicto importante para la trama y lo resuelven sin que ninguna de las dos termine rompiendo la relación ni muriendo. ¡Aquí no hay #MataATusGays! La verdad, se sintió casi como un pequeño milagro ver cómo esta relación se desarrollaba en pantalla. Es un poco triste que nuestra comunidad tenga metas tan básicas como que los personajes queer no mueran, pero así está el panorama televisivo… por ahora.

Este desarrollo bi encaja bastante bien con la evolución del personaje de Valencia. La instructora de yoga empezó siendo un poco estereotípica: la novia pesada que Rebecca esperaba odiar solo porque estaba saliendo con Josh. Pero los guionistas de Crazy Ex-Girlfriend (CXC) tenían mucho más planeado para ella. Valencia pasó de ser una villana menor a un personaje mucho más completo: cambia de carrera, construye varias amistades femeninas positivas y trabaja en sus propios defectos. CXG trata mucho sobre los matices, y ella es uno de los mejores ejemplos de ese tipo de crecimiento inesperado.
Me encanta que Valencia haya podido tener una salida del clóset tranquila y sin grandes anuncios, simplemente viviendo su vida y explorando las posibilidades que tenía enfrente. Ya habíamos tenido el gran momento espectacular con Darryl, así que esta forma de hacerlo se sintió muy natural: mostrar que hoy en día no todo el mundo pasa por una salida del clóset complicada, especialmente cuando estás rodeado de amigos y aliados que te apoyan.

También es muy bonito — y poco común — ver no solo a uno, sino a tres personajes bi en la misma serie, ¡y que no estén saliendo entre ellos! Refleja bastante bien a la comunidad LGBT, donde muchas personas tienen a varios miembros queer dentro de su círculo cercano, y donde su identidad no siempre es el centro de la historia — sobre todo en suburbios grandes o áreas metropolitanas como West Covina. Qué maravilla ver ese aspecto tan plenamente aceptado y normalizado, porque así debería ser, tanto en la pantalla como fuera de ella.
Lo que no me gustó:
Honestamente? Me hubiera gustado que Valencia hubiera mencionado la palabra “bi”. Pero eso fue lo único que no me gusto, realmente.
La calificación:
Ya le di a esta serie 4 de 4 unicornios, y ahora que Valencia también forma parte de la representación queer, ¡me dan ganas de darle cinco! En cualquier caso, de verdad espero que la aparición de varios personajes bi en la televisión se vuelva la regla y no la excepción
