¡Hola, Unicornios! Nunca me han gustado tanto los deportes, he ido a algunos partidos de béisbol — pero siempre voy por la comida. Sin embargo, cuando escuché que la nueva película protagonizada por Zendaya trataba sobre tenis, inmediatamente me interesé. ¿Quién no ama a Zendaya? Se ha hablado mucho en Internet sobre el drama romántico deportivo Desafiantes (2024) y muchos han hecho referencia a la bisexualidad de la película. Sabía que tenía que comprobarlo para la Escala y, para mi sorpresa, no sabía que el tenis podía ser tan entretenido y… ¡sexy! Entonces, aunque me enamoré de los tres personajes principales, me interesé por los partidos y amé la banda sonora, ¿cómo le fue en términos de representación bi?
Antes de empezar, aclaremos algunas cosas. En primer lugar, habrá SPOILERS para esta película — así que si odias los adelantos, te recomiendo que veas la película y luego regreses. Esta película está clasificada como R debido a su contenido violento y sexual, pero no te preocupes que mantendré esta crítica liviana. Por último, si quieres refrescarte la memoria con los detalles de nuestra métrica de calificación, puedes leerlos aquí.
¿Listos? ¡Saque!
Desafiantes es dirigida por Luca Guadagnino, conocido por crear películas con vasta complejidad emocional, erotismo e impactantes efectos visuales — también dirigió Llámame por tu nombre (2017) y Hasta los huesos (2022). La película se centra en un enfrentamiento decisivo entre Art Dolandson (Mike Faist) y Patrick Zwieg (Josh O’Connor). A medida que la película salta entre el pasado y el presente, nos pone al corriente de detalles importantes entre estos personajes, dándole a las partidas de tenis una tensión desquiciante que me mantuvo al borde del asiento.
Conocemos a Art Donaldson y Patrick Zweig, dos amigos íntimos que se conocen desde su adolescencia en un internado de tenis. Ellos fueron un exitoso dúo de tenistas conocidos como “Fuego y Hielo” y también fueron roomies. (¡POR DIOS, ERAN ROOMIES!)
Durante una fiesta en su adolescencia, conocen a Tashi Duncan (Zendaya), una exitosa prodigio del tenis (aparte, ¿no es Zendaya la actriz perfecta para esta tenista de ensueño?). Tras mucho drama en este triángulo amoroso, Patrick y Art dejan de ser amigos, y la carrera de Tashi como jugadora profesional se ve afectada por una desafortunada lesión en la rodilla.

Volviendo al presente, vemos que Tashi y Art están casados y tienen una hija juntos. Art es un exitoso tenista entrenado por su esposa, pero lleva una racha de varias derrotas. Con el consejo de su esposa, decide participar en un challenger (el segundo nivel más alto de los torneos de tenis masculino, una competición con un nivel inferior al Art que está acostumbrado), para recuperar su confianza. También vemos que Patrick, en el presente, tiene una vida problemática — batallando con el dinero y sus relaciones — y que entra en la misma competencia.
Lo que me gustó:
El director narra magistralmente una historia en la que el sexo es el hilo conductor pero sin contenido sexual explícito. En cambio, vemos a los personajes jugando tenis en primeros planos en los que sudán y gimen, fomentando la tensión sexual. Como dice el personaje de Zendaya: “El tenis es una relación.”
A lo largo de toda la película, especialmente en los flashbacks, hay una clara tensión sexual entre Patrick y Art, muy evidente para el espectador en algunas escenas (como esa escena del churro Dios mío, o cuando Patrick le agarra la pierna a Art por la emocion de ver jugar a Tashi).
Esto es tan claro para el público que fue emocionante para cualquier persona queer. Me sonrojé en algunas escenas y deseé con todas mis fuerzas que estos dos acabaran juntos,aunque nunca estuvo claro si lo harían. Por supuesto, no necesitamos ver un comportamiento explícito para reconocer que existe atracción entre personas del mismo sexo, algo que esta película transmite claramente. La atracción bisexual no tiene por qué expresarse en acciones; sigues siendo bi si sientes atracción por personas del mismo y distinto sexo, independientemente de las relaciones que mantengas. Me encantó ver esta atracción sexual implícita en la pantalla; fue muy refrescante y ofreció una visión diferente de la atracción bi.
Tenemos una idea más clara de la atracción de Art y Patrick en un flashback en el que los tres están sentados en la cama de un hotel, la escena tiene lugar después de la fiesta en la que Art y Patrick conocen a Tashi por primera vez. Tras expresar su interés por ella, la invitan a su cuarto. Luego, Tashi hace algunas preguntas intrusivas, pregunta si Art y Patrick alguna vez habían estado involucrados. Art lo niega inmediatamente, pero Patrick le cuenta sobre la vez que le enseñó a Art cómo masturbarse cuando eran adolescentes. Después de esta conversación con carga sexual, Tashi inicia el contacto atrayéndolos a la cama y besándo a ambos. Los tres empiezan a besarse, en lo que parece ser un trío, sólo para que Tashi se echara atrás haciendo que Patrick y Art terminan dándose un apasionado beso… que se ve interrumpido cuando Tashi se va. Pero en ese beso no hay duda de que Art y Patrick están realmente atraídos el uno por el otro.

También hay una escena en la que vemos a Patrick checando Tinder, deslizando a la derecha los perfiles de varias mujeres y un hombre, ya que las preferencias de su aplicación estan configuradas como “buscando hombres y mujeres”. Ese pequeño detalle, junto con la forma en que parece sentirse atraído por Art, nos da la confirmación que necesitamos para saber que Patrick es bi. Por sutil que fuera, aprecié que la película reconociera visualmente su bisexualidad.
Lo que no me gustó:
A pesar de todas las escenas e insinuaciones con carga sexual, Desafiantes parece no querer ofrecernos una clara representación bisexual. Aunque vemos una innegable atracción entre Art y Patrick, no se aborda ni se explora más a fondo en la película. Incluso la escena de Tinder, la cual es nuestra mejor confirmación de que Patrick es bi, fue una situación parecida a la que ocurre en “drive-bis” — podría haber agarrado mis palomitas y me lo habría perdido. Trate demasiado de encontrar más representación bi en la película, pero la verdad es que la película no dio mucho más que una atracción visual entre Art y Patrick.
Entiendo que la película juega implícitamente con la atracción sexual y que era muy evidente que estaba ahí, pero después del beso de Art y Patrick, ni siquiera tuvimos un diálogo o una reacción de ninguno de los dos. Para las personas queer, se trata claramente de una película bi, pero el resto del mundo podria pensar que se trata de un malentendido o de unos muy buenos amigos.
A pesar de que Desafiantes está ambientada entre el año 2006 y 2019, la palabra “bi” no se dice ni se insinúa. Sin mencionar que el personaje bi confirmado en esta película, Patrick Zweig, perpetúa un montón de malos estereotipos bi; no se puede confiar en él, utiliza el sexo para su beneficio, no parece estar abierto a un compromiso y está involucrado en que Tashi engañe a Art.
Sinceramente esperaba que hubiera mucha más representación bi por lo que estaba viendo en Internet, pero la película no me dio nada de eso. Sí, hay atracción bi por parte de los personajes, pero la bisexualidad no se aborda. No me malinterpreten, la película es muy buena y, sinceramente, amaré cualquier cosa en la que salga Zendaya. Pero estaba tan inmersa en la historia que a la mitad de la película pensé: “¡Espera! ¿Dónde está la representación bi?”

La calificación:
Desafiantes es una gran película, con una grandiosa cinematografía, un guión y actuaciones increíbles. La historia es entretenida y sería la favorita de cualquier aficionado al tenis. El triángulo amoroso visto a través del tenis es muy interesante, los personajes están bien desarrollados y son complejos y el partido final es para morderse las uñas. Si bien Patrick puede perpetuar algunos estereotipos negativos, a veces nos encanta apoyar a un personaje bi desastroso. Aunque no obtuvimos mucho en términos de representación bi, Desafiantes tiene tanta atracción queer codificada que cualquier espectador queer la disfrutaría.
