¡Bateador listo! ¡Bienvenidos unicornios, viejos y nuevos! ¿Has estado manteniendo entrenado tu brazo de lanzamiento durante la temporada sin partidos? ¿Has practicado batear las bolas curvas? ¿O simplemente dedicaste más tiempo a trabajar tu mascado de chicle en el campo izquierdo? Estoy bromeando. Espero que todos estén felices y listos para sumergirse en una nueva serie conmigo.
Sé que hablo mucho de tener películas favoritas de mi infancia en esta columna, pero la película original Un equipo muy especial (1992) es literalmente una de mis cinco películas favoritas de todos los tiempos. (Otra de esa misma lista es Thelma and Louise (1991). Y no, no es porque tenga algo por Geena Davis.) Cuando vi que Amazon Prime estaba recreando estas historias en carne y hueso, y en el tráiler vi una visión fugaz de un triángulo amoroso bi, supe que tenía que correr a cubrirla para La escala, como corres al último tren de la noche. Lo que nos lleva al día de hoy.

Antes de adentrarme demasiado en esta revisión, debería repasar algunos descargos de responsabilidad y reglas básicas. En primer lugar, habrá SPOILERS de la comedia dramática del 2022 en esta columna. Además, si las advertencias de contenido son lo tuyo, cuidado con los contenidos de engaño, equivocaciones de género, homofobia y otras palabras dañinas dirigidas a grupos históricamente oprimidos. Si te preocupa que pueda aparecer una advertencia de la que no he hablado, este sitio hace un buen desglose de muchas advertencias, para que puedas volver a comprobarlo antes de que continúe. Finalmente, si esta es la primera vez que lees la Escala (¡bienvenido!), aquí hablamos de la métrica.
A League of Their Own es una serie que cubre esencialmente dos historias: Carson Shaw (Abbi Jacobson, quien también creó y produjo el programa), una receptora que logra entrar en el equipo Rockford Peaches, uno de los primeros equipos de béisbol femeninos de las Grandes Ligas; y Maxine Chapman (Chanté Adams), una fenomenal lanzadora negra a la que ni siquiera se le da la oportunidad de jugar en la liga, pero está determinada en encontrar alguna manera de convertirse en una jugadora de béisbol profesional.
Lo que me gustó:
Este programa es tan deliciosamente bi y queer y todas las demás cosas que se me ocurran que no son hetero, que tuve que evitar gritar de emoción durante cada episodio. Carson — que ya está casada con el soldado Charlie (Patrick J. Adams), quien está en combate en la Segunda Guerra Mundial — se siente atraída por la magnética y carismática jugadora de pelota, Greta (D’Arcy Carden) de una manera irresistible que es nueva y desafiante para ella. No solo podemos ver las luchas y alegrías de Carson con su nuevo amor, sino que también tenemos a Greta, que sabe lo que es operar como una mujer dentro del clóset en los años cuarenta y nos da una idea de cómo era realmente esta vida. ¡Además, se trata de una actriz bi que interpreta a un personaje bi! Esto todavía no es lo suficientemente común, para mi gusto.

Y eso, para mí, es una diferencia vital entre mi amada película de 1992 y lo que vemos que está sucediendo aquí: muchos pueden amar la película clásica, pero generaciones enteras crecieron sin saber que estos equipos estaban formados por muchas mujeres queer en el clóset, muchas de las cuales encontraron a sus almas gemelas en sus equipos profesionales. De hecho, gran parte del público expresó su sorpresa por esta revelación cuando se estrenó el documental A Secret Love (2020) hace unos años, siguiendo las vidas de una pareja de mismo sexo siendo de los últimos miembros sobrevivientes de la famosa liga. Esta serie mostró los sacrificios reales y personales que tuvieron que hacer las mujeres queer dentro del clóset.
Pero también se asegura de mostrar una visión más interseccional de las mujeres que empujan los límites. Teniendo el mismo peso la historia y el desarrollo de Maxine, que muestra tanto las luchas por su color de piel en su lugar de trabajo y el conseguir ser vista por su valor, así como sus conflictos de ser una mujer queer. Y todo se muestra con una vitalidad compleja, y en la película original literalmente se vió solo un pequeño vistazo.

La historia también muestra su deleite y cómo lucharon para ser reconocidas y vistas por su valor como mujeres queer, así como jugadoras de béisbol. Incluso las historias más pequeñas y aparte de la historia principal, muestran una investigación diligente para conseguir su verosimilitud en ese momento particular de la historia de las mujeres, y lograr ser lo más precisa posible al mismo tiempo que entretenida.
Lo que no me gustó:
¿Qué es lo que siempre no me gusta? Nadie usa la palabra “bi”. Claro, tenemos insultos anticuados y homofóbicos que muchas de las generaciones más jóvenes han reclamado (“queer”) o mejor dicho olvidado (“invertidos”). Pero aun así, nadie se atreve a llamar las cosas por su nombre: claramente hay un montón de personajes bi. Maldita sea.

La calificación:
Siempre me encantará la película original. Y no soy nada fan de las nuevas versiones actualizadas de historias reales, ya que por lo general cada adaptación tiene su propio mérito (y su creación no borra la presencia de la película original). Pero este es uno de esos momentos en los que la nueva serie, A League of Their Own alcanza niveles de representación y desarrollo de personajes bi, con los que la película original solo podía soñar (o que Rosie O’Donnell hizo todo lo posible para convertir el subtexto en texto). Créeme cuando digo que este show es divertido, significativo, bien hecho y saca la pelota del campo — tanto con su historia como con su representación bi.
