R.K. Russell ha hecho muchas cosas en los tres años transcurridos desde nuestra última entrevista; entre ellas, escribió sus memorias: “The Yards Between Us: A Memoir of Life, Love, and Football (2023)”. Hablamos de su libro, de si aún utiliza máquinas de escribir, de cómo fue a conocer a la icónica Gayle King y del futuro de su carrera — entre otros fascinantes temas.
Esto es un poco inusual porque es la primera vez que entrevisto por segunda ocasión a alguien para este sitio. Pensé que podríamos hacer algo diferente. Al estilo de las entrevistas que Billie Eilish tiene con Vanity Fair; voy a volver a hacerte algunas preguntas, ya han pasado un par de años y tus respuestas pueden haber cambiado. En primer lugar, ¿cómo te ves a ti mismo como escritor y deportista, y cómo influye el hecho de que eres bisexual?
R.K. RUSSELL: Esta pregunta es algo que cambia mucho, porque la identidad — especialmente para mí — tiene muchas capas. A veces, las intersecciones pueden mezclarse y pueden parecer opuestas entre sí, pero todas son diferentes versiones dentro de mí. Ahora me veo como una persona polifacética, con múltiples talentos e intereses. Creo que hay una forma de expresarlo en el campo, hay una forma de expresarlo en tu escritura, hay una forma de expresarlo al momento de proteger lo que importa, y finalmente como lo muestras en tus relaciones. Por eso puede que las líneas se vean borrosas.
Me encantan todos los títulos, pero al final del día, si tuviera que dar mi discurso de 30 segundos en un elevador, diría que sólo se trata de mí. Y esto son características y valores que no son más que piezas de un todo, si eso tiene sentido.
Han pasado casi cuatro años desde que publicaste tu artículo en ESPN. ¿Cómo ha sido tu experiencia como un hombre bisexual desde entonces, especialmente durante la pandemia del COVID-19?
Sinceramente, mi experiencia ha sido, en su mayor parte, increíble.
He experimentado mucha más alegría en estos cuatro años de la que tuve durante la mayor parte de mi vida o, al menos, la alegría que ahora siento es más genuina y sincera para mi alma.
El seguir siendo relacionado a la NFL y al fútbol americano, siendo como un hombre bisexual fuera del clóset; El poder hablar de la bisexualidad y su invisibilizacion, la cual durante mucho tiempo afectó el como me veía a mí mismo y cómo me educaba, y… el compartir lo que escribo con la gente… todas estas cosas han florecido y han soltado raíces, arraigando cada vez más.
La pandemia fue dura, como para cualquier ser humano en la sociedad; el tratar de averiguar cómo navegar la vida junto a amigos y familiares, mientras perdíamos amigos y familiares, y todo mientras la gente seguía luchando. Sin duda fue duro. Pero sentí que podía ayudar a la gente como nunca antes lo había hecho. Estaba seguro conmigo mismo y eso me permitía poder apoyar a los demás.
Más allá de lo que nos cuentas en tus memorias, ¿hay algo intrigante sobre ti qué te gustaría que la gente supiera y que quizá no forme parte de tu imagen pública?
Me encantaría ser un poco más misterioso, creo. [Se ríe]
Algo que le sorprende a los demás [es que] soy muy introvertido. Sé que utilizo mi plataforma, hablo mucho en público, me encanta conocer gente. No me malinterpreten; la conexión humana es algo que valoro mucho. Pero soy muy introvertido. Tengo que prepararme mental y emocionalmente para las entrevistas, las salidas nocturnas, los discursos o simplemente para conocer gente nueva. Después de la prensa de mi libro, The Yards Between Us, voy a regresar a casa y no haré nada por tres días, porque sé que voy a estar completamente drenado… no sé si esto le sorprendería a alguien.
Sabemos de tu amor por los desayunos debido a nuestra última entrevista. ¿Has descubierto algun nuevo platillo o algo divertido desde la última vez que hablamos?
Madre mía. Me encantan los desayunos. He tuiteado sobre la bisexualidad y la sexualidad mientras que estaba en un buffet de desayuno. Para mí nunca es suficiente. De hecho, ¡estoy esperando a que llegue a mi casa un sándwich de desayuno mientras hablamos! Lo pedí justo antes de que comenzaramos la entrevista. Es de un lugar que ni siquiera puedo pronunciar. Ggiata en Melrose Hill. Hacen sándwiches normales; creo que es una sandwichería italiana. Pero empezaron a hacer sándwiches para el desayuno. Si pagas 2 dólares más te dan una galleta casera, y vale la pena cada centavo. [Se ríe] Es difícil no comérmela, pero quizás comer una galleta tan grande cada mañana probablemente no sea algo bueno para mí.
Durante el auge de la pandemia, apareciste en un montón de vídeos virales de baile con tu pareja, Corey — especialmente en este. ¿Ayudaste a crear esos vídeos como una manera para evitar el aburrimiento? ¿Te ayudaron estos vídeos a encontrar un público totalmente nuevo con tu trabajo en la generación de TikTok?
Al igual que mi salida del clóset, y muchas de las cosas que hice al principio de salir, para mí la vida estaba basada en la alegría y la felicidad. No se trataba, en ese momento, de hacer un gran cambio en el deporte en sí, [o] una gran declaración política. Se trataba simplemente de una persona que intentaba sobrevivir, ser feliz y aceptarse a sí misma. Y las cosas que reverberaban surgieron de esto. Las cosas que incluso creo ahora que son el propósito de mi vida fueron hermosos subproductos del cuidado de mí mismo. Diría lo mismo que con TikTok en aquel momento. Fue realmente una forma para mi pareja y para mí de tener alegría en un nuevo formato, de mostrar nuestro propio amor y orgullo sólo por nosotros, y de divertirnos.
Las cosas que reverberaron de eso fueron, por supuesto, los jóvenes LGBT que nunca sintieron que el amor o la alegría estarían en su futuro o no tenían esa representación visual, todos esos comentarios inicialmente fueron grandiosos. Y encontrar gente nueva con la que conectar, nuevos aficionados al fútbol y a los deportes con los que conectar, [fueron] todos hermosos subproductos de querer vivir mi vida con mi pareja y divertirme un poco y bailar delante del celular, en una época en la que realmente no podíamos hacer otra cosa.
Desde que saliste del clóset, has escrito mucho, además de tus memorias, en medios como nuestro sitio hermano, Queer Majority. ¿Cómo ha sido esa experiencia para ti? ¿Sientes que tienes un punto de vista nuevo o uno que no habías descubierto y que puedes incluir en tu escritura desde entonces?
Quizás no un nuevo punto de vista, pero sí siento que mi voz y mi punto de vista son cada vez más nítidos y pronunciados. Y es curioso, porque al principio, cuando escribía y lo compartía con la gente, escribía en una manera que no se parecía a mí y luego lo leía después de publicarlo y decía algo así como: “Dios mío, ¿quién ha escrito esto? ¿Quién es esta persona?”. Ese tipo de disociación está disminuyendo. Me siento más presente en el proceso, más válido en mi propia capacidad de poder decir y en lo que tengo que decir, y en que mi punto de vista es único y, de algún modo, necesario. Así que diría que mi escritura ahora, la siento en lo profundo de mi alma. La siento presente aquí conmigo. Sólo escribo realmente si tengo algo que decir.
También creo que al principio sentía que tenía que aprovechar todas las oportunidades, porque tenía que validar que era un escritor y que tenía que hacer de todo. Pero ahora, si tengo algo que decir o si veo algo — especialmente de acuerdo con el deporte, dónde creo que se está haciendo un mal uso de él o se está utilizando para perjudicar o excluir a la gente — entonces sé que tengo algo que decir y que tengo una misión que cumplir. Tengo un mensaje. Mi punto de vista se siente más como una extensión de mí. … Antes, [era] sólo un talento flotando por ahí: quizás era mío, quizás no, quizás podía usarlo, quizás no. Ahora lo siento como una extensión.
¿Sientes que al mejorar tus talentos en la escritura y con tu particular punto de vista y carrera, casi tienes la responsabilidad de contar ciertas historias o abordar ciertos temas?
Sí, definitivamente. Yo diría que es más como una llamada. La responsabilidad me hace sentir que si no lo hago, he defraudado a alguien o he perdido una oportunidad. Y todavía eso no me ha pasado. No digo que nunca ocurrirá, pero aún no me ha pasado.
Pero siento que escucho muchas cosas, ya sea sobre la raza, los deportes o la bisexualidad, desde puntos de vista… [en los que] digo: “Oh, bueno, esa no es mi experiencia”. Y sé que otras personas tienen experiencias similares a la mía, tanto si las expresan en los medios de comunicación o no. Es importante que ellos lo vean y lo escuchen, y hasta para mí es importante que yo los vea y los escuche también.
Siento como si fuera una llamada la mayor parte del tiempo. Muy pocas veces recibo algo y siento algo como: “Tengo que hacer esto o me perderé de algo.”
Ya has hecho una promoción fascinante de tus memorias, apareciendo con todo el mundo, desde Andy Cohen hasta con Tamron Hall. ¿Hubo alguna aparición que te hiciera especial ilusión o que te sorprendiera?
Dios mío, me emocionó mucho hacerlas todas, no voy a mentir, pero por razones muy distintas.
Conoces a Andy Cohen y quién es él en la comunidad [LGBT] en la ciudad de Nueva York. [Y] él también sacó un libro que acaba de convertirse en el libro mejor vendido del New York Times por segunda semana consecutiva. Es una oportunidad muy interesante. Que el me quisiera tener ahí y que me pidieran que estuviera en [su programa] fue genial. A mi mamá también le encanta Andy Cohen. A ella ni siquiera le gusta las Mujeres ricas. A ella le encanta Andy. [Se ríe] Así que fue una gran oportunidad para ella conocerlo.
Y luego estar en algo como CBS Mornings y reunirme con Gayle King y Nate Burleson, a quien seguí cuando ambos estábamos en la NFL. Su carrera como jugador y ahora moverse dentro de la vocación en la que está, y Gayle y todo lo que significa para la comunidad negra, y para las mujeres negras específicamente. Fui criado por mujeres negras fuertes y con éxito. Mujeres como Gayle King siempre han sido una de mis ídolos, de verdad.
Y sólo al tener eso… son experiencias tan variadas. La gente debería estar abierta a todo tipo de experiencias cuando hablamos de algo tan surrealista como la prensa para un libro, o tan pequeño como conocer gente nueva y tener nuevas conversaciones y escuchar historias diferentes a las tuyas. Son los colores de este hermoso lienzo de la vida que la hacen bella.
Eres conocido por tu encanto de escribir en viejas maquinas de escribir. ¿Pudiste hacer uso de una de esas maquinas para tus memorias, trabajando en capítulos o borradores físicos, o enviando copias impresas a tus editores? ¿Sigues encontrando consuelo en esta actividad, lejos de todas las notificaciones y distracciones del mundo?
Oh, sí. Es muy gracioso que lo menciones. Esta mañana mi sobrino ha visto literalmente mi máquina de escribir y quiso meterle papel. También son niños de la nueva era, así que tienen un iPad; me gustó mucho verlo elegir esta máquina de escribir en lugar del lujoso iPad de alta tecnología.
Con el libro, los plazos y la forma en que está organizada mi vida, no pude utilizar la máquina de escribir tanto como me hubiera gustado. Pero encontré piezas que había escrito antes en máquinas de escribir que me parecieron buenas para poder incluir en el libro. Así que, en ese sentido, seguía sintiéndome muy unido.
Cualquier momento en el que puedas alejarte del ruido externo para intentar escuchar tu voz interior es importante. Hay tantas cosas que nos dicen cómo debemos sentirnos de nuestra identidad, nuestro cuerpo, o nuestros puntos de vista, que a veces se nos olvida escucharnos a nosotros mismos, nuestras propias opiniones y puntos de vista… Independientemente del día, vas a despertarte contigo mismo, vas a irte [a] dormir contigo mismo. Tienes que estar en contacto con tu diálogo interno. Y descubrirás que mucho de ello también influye en cómo asimilas el ruido exterior, cómo lo filtras y cómo te afecta.
Ahora tengo varias máquinas de escribir. Me encantaría volver a escribir en una de ellas. Ahora que he sacado un libro [y] estoy haciendo prensa para este segundo que viene, quizás pueda incorporar ese tipo de escritura más. Eso es lo que me gustaría hacer.
La última vez que hablamos, estabas trabajando en este libro. ¿Qué se siente publicarlo finalmente? ¿Y qué te impulsó a escribirlo?
Me siento muy orgulloso… Escribir un libro era algo que había querido hacer desde que era niño, pero nunca lo vi realmente como un objetivo. Siempre fue un sueño lejano. Y luego añadir esa capa extra de escribir sobre mi vida — algo que mantuve muy en secreto, muy compartimentado, y sólo compartí ciertas verdades sobre mí mismo y oculté otras — nunca pensé que ocurriría. Quizá cuando tuviera 80 años y dijera: “A la mierda, no tengo nada más que perder. Tengo que hacer esto.”
Estoy muy orgulloso de haberlo hecho en este momento. Pero también hay una vulnerabilidad, que es a la vez poderosa y aterradora. Es aterradora porque es algo tan vibrante, tan inmenso y tan penetrante. Así que me da un poco de miedo entrar en casa de alguien y ver mi cara allí, y conocer el contenido de ese libro. Al principio, pienso: “Oh, bueno, ¿qué está pasando aquí? ¿Por qué tienes esto? Por favor, deshazte de esto.” Pero también abre una conversación para la vulnerabilidad, una manera de hacer que la empatía importe, cosa que podría ser buena en implementar un poco más en nuestras vidas diarias…
Quise escribir este libro porque no había leído nada parecido antes. No tuve algo así mientras crecía. Al pequeño R.K. le habría encantado escuchar de otro jugador de americano bisexual negro. Sé que hay personas, de todas las edades, que [comparten esa] experiencia y merecen que eso salga a la luz en el mundo.
Volviendo a la empatía, también creo que hay gente que [no es negra ni bisexual], que puede leer algo como esto y ver simplemente la experiencia humana, el aportar humanidad a cosas que para ellos podrían haber sido sólo temas o puntos políticos, con suerte creará esa empatía, [y les permitirá] ver la humanidad en esa persona. Esa era mi esperanza al escribirlo. Me siento muy, muy afortunado de haber tenido esa oportunidad.
Kaylee Walker — quien reseñó tu libro para nuestra página— me mataría si no te pregunto esto. Ella debe saberlo. ¡Tenemos que saberlo! ¿Qué pasó con Trina? ¿Te mantuviste en contacto con ella o con alguno de tus otros amores de la infancia?
He tenido varias parejas en diferentes etapas de mi vida a quienes considero grandes personas. Aparte de la historia que conté en Nueva York, lo que me atrajo de ellas es que tenían los pies en la tierra, eran reales, genuinas y buenas personas.
Trina… Yo no diría que hablamos mucho. Tenemos nuestros números. Hablamos de vez en cuando. Ella ahora tiene hijos. Su primer hijo y yo compartimos cumpleaños. Así que en mi cumpleaños, me aseguro de mandarle un mensaje y decirle a su hijo “Feliz cumpleaños.” Eso es lo que hago: el saber que hay alguien que ha tenido un impacto en tu vida y para quien siempre quieres lo mejor, que simplemente lo ves y tienes sentimientos positivos — tanto si hay una relación activa o una amistad activa o aún si no la hay —, saber que has tenido un impacto en alguien, [y que] ellos han tenido un impacto en ti, y que simplemente les deseas lo mejor.

En tus memorias escribes que al principio no pensabas que la bisexualidad fuera una opción, pero que a menudo admirabas a muchos famosos bis, incluyendo a Frank Ocean. ¿Qué crees que te pasaba internamente que te hizo pensar durante tanto tiempo que tenías que elegir un solo sexo?
Creo que se trataba de las fuentes a las que les hacía caso. Incluso sabiendo que estas personas eran bisexuales y teniendo a estos ídolos, la bisexualidad no era algo de lo que siquiera escuchara hablar cuando pensaba en ellos. Yo también era un gran fan de James Dean y Frank Ocean y toda esa gente, y su bisexualidad nunca salía en conversaciones — ni siquiera en las conversaciones de mis fans. Eso no se debe a otra cosa mas que de dónde sale la información, dónde la buscamos, qué es lo que está disponible, qué es lo que otras personas de nuestros medios heteronormativos consideran que se valora o que es información crucial. Además, yo vivía en un mundo heteronormativo, como todos. También practicaba deportes, que son muy heteronormativos, muy masculinos, todas esas cosas.
Cuando me presentaron a gente de la comunidad LGBT, en su mayoría eran gays que tenían sus propias ideas y su propia información sobre la bisexualidad. Como he dicho: tener esa información disponible para la gente, hacerles saber que no hay blanco o negro en nada, y que hay fluidez en la vida, ya sea género, sexualidad, experiencia, talento.
Creo que esa información no estaba fácilmente disponible para mí, y también tenía miedo de buscarla porque el deporte y las comunidades en las que ya encajaba se opondrían a esa información. No es por que quiera seguir insistiendo, pero por eso me siento tan identificado con The Yards Between Us. Quiero que la gente vea que hay capas en nuestra identidad y sepa que todas ellas pueden coexistir.
¿Qué se siente ser una de las primeras personas queer en la historia de la NFL? ¿Hacia dónde te gustaría que se dirigiera la identidad queer en la NFL? Ya hablaste un poco de esto con Andy Cohen y tuviste muy poco tiempo para hablar de eso, por favor no dudes en explicarlo con más detalle.
No pensaba ser el primero. Esa idea ni siquiera me pasó por la mente hasta que aparecieron los titulares. Siendo el primero, no quería ser el último, o ser uno en una lista de diez. El hecho de que sea tan fácil, sobre todo en la NFL, de buscar y encontrar una lista rápida de las personas que han salido del clóset — ya sea en el pasado, en el presente o en el futuro; retirados, mayores o que aún juegan — no encajaba bien conmigo. Sentir el llamado y decir: “Bueno, ¿qué hacemos ahora que has encontrado la felicidad, [y] el amor y sientes que puedes respirar? ¿Qué hacemos por los que no han encontrado eso, que sienten que se están asfixiando; que sienten que el deporte, algo que aman, contribuye mucho a eso?”
Ser el primero, es un honor por supuesto. Pero también me ha llevado a mi vocación, a no ser el último. Voy a hablar específicamente de la NFL y de las divisiones masculinas, porque las ligas profesionales femeninas, en términos de inclusión LGBT, están muy, muy por delante de sus contrapartes masculinas.
En las divisiones masculinas de americano, se le brinda mucha atención a los jugadores cuando salen del closet. Pienso que se debe a la plataforma, la marca y la visibilidad del deporte; pero también recordemos que el fútbol americano no empieza a los 21 años, cuando te reclutan. La homofobia en cualquier liga deportiva no aparece cuando empiezas a ganar mucho dinero. Empieza cuando eres un niño pequeño en el patio de recreo. Cuando agarras un balón por primera vez y otro niño, un entrenador o quien sea te dice lo que el deporte representa, y quienes pueden o no agarrar ese balón y jugar; y las que no son bienvenidas. Los vestidores a los que entras en la universidad o preparatoria pueden ser cálidos y acogedores, como una familia, o pueden ser aterradores; un lugar en el que tienes que cambiar o asimilarte para que te valoren.
Mi objetivo no es que todos los jugadores [queer] de la NFL salgan del closet — eso sería estupendo — yo también busco ese resultado. Mi objetivo inicial es que los jóvenes LGBT sigan practicando deportes, que encuentren una comunidad, amor y aceptación en el deporte; [que] los jugadores que han salido del clóset entren en el draft, que sean elegidos y se conviertan en agentes libres. Que no tengan que esperar a tener una buena posición económica, a ser profesional o estar retirado para poder salir del clóset y lograr este sueño.
A menudo hablas sobre la búsqueda de tu familia elegida, en en deporte, mientras crecías. Desde que saliste del clóset, ¿has sido capaz de encontrar esa familia que te apoye fuera del deporte? ¿O en este momento, estás más centrado en reparar tu relación con tu familia biológica, para tener tu comunidad deseada?
Soy bisexual, así que he estado haciendo ambas cosas. Lo he estado haciendo todo.
He encontrado a mi familia fuera del deporte — específicamente aquí en Los Ángeles… En cuanto a mi familia biológica, reparar esa relación es algo que he estado haciendo mucho antes de que saliera el libro. Pero he estado intendando encontrar en qué parte de mi vida encaja mi padre biológico. Mis tíos, quienes fueron emocionalmente distantes de mí cuando era joven, los he intentado recuperar siendo adulto y decirles: “Bueno, ¿cómo encajamos nuestras vidas? ¿Cómo lo resolvemos? ¿Cuáles son las conversaciones que hay que tener? ¿Cuáles son los temas que no hay que tocar para evitar conflictos? ¿Qué tan cerca podemos estar para considerarnos familia sin hacernos daño?” Si alguien quiere reparar una relación conmigo, también tiene que hacer el mismo esfuerzo. Si solo dependiera de mí, probablemente no sucedería y no funcionaría. Eso ya es prepararme para el fracaso.
Más allá de las memorias, ¿hay algún proyecto a futuro que te apasione o del que puedas hablar?
Dios mío, me alegro tanto de que se me permita hablar de esto. Mis memorias están siendo adaptadas por Sony Pictures en colaboración con Gabrielle Union y su casa productora. He tenido la suerte de hablar con Gabrielle Union, y de que ella también me quiera para co-producir y co-escribir la serie.
De hecho, ella planteó la idea de que fuera una comedia. Al principio, cuando lo leí en el correo electrónico antes de la reunión con ella, pensé: “¿Cómo va a funcionar esto? Pero es Gabrielle Union y es fabulosa, así que a escuchar su propuesta.” Y en cuanto me lo explicaron dije: “Esto es realmente perfecto.”
Hay muchas cosas en la vida que se convierten en temas peligrosos y oscuros, pero es porque no hablamos de ellos desde un inicio. No nos sentamos a hablar con los miembros de nuestra familia o de nuestra comunidad antes de que se conviertan en temas candentes y tabú. Muchas de las maneras en que podemos hacerlo a edades tempranas es con humor y con comedia, algo así como esconder la medicina dentro de la comida; pero también asegurándonos de que te cuides en cuanto tu mente, alma y cuerpo. También he tenido muchas experiencias que han sido cómicas en mi vida.
Personalmente, estoy harto de las historias traumáticas cuando uno sale del clóset que salen en la tele — el trauma y las dificultades y lo cansado que es. Sí, es muy cierto… Pero mi historia no es necesariamente eso; quiero hablar de los momentos divertidos, quiero hablar sobre que ocurrió después de salir del clóset. Salir del clóset para mí, fue como, “Eso es maravilloso, me siento feliz, … pero ¿qué hago ahora?” [Se ríe] Deberíamos representar lo que se siente después de salir del clóset; no eres una persona totalmente realizada que ha hecho todo el trabajo y ahora de repente eres feliz por siempre. Aún sigues siendo un desmadre. Sigues aprendiendo, creciendo y tratando de descubrirte a ti mismo. La mayoría de las veces puede ser divertido, porque la experiencia humana puede ser una locura.
Así que ese es el próximo proyecto en el que me estoy concentrado ahora.
Aprecio, tanto desde el punto de vista de la comunidad como el de los escritores queer, ver historias que no se limiten al típico arco argumental de la salida del clóset, porque los heterosexuales lo ven a menudo como un conflicto básico, pero hay mucho más que eso.
Quiero un protagonista bisexual que no sólo se defina por la gente con la que se acuesta, sino por cómo se siente consigo mismo, cómo ve el mundo; ya sea como ve la intimidad, la atracción, el amor o simplemente la belleza de otro ser humano. Creo que eso es muy importante. Los personajes secundarios son agradables, pero estoy listo para que sea un personaje principal.
Última pregunta: ¿Hay algún consejo que le darías a tu yo joven y/o a los jóvenes que quieren de salir del clóset?
Sí, le diría a ese joven queer negro deportista que no hay nada de malo en él y no es una anomalía. Estás aquí por una razón: tienes un propósito y un lugar en la vida. Incluso si tu propósito es ser feliz, amar y ser amado, tu futuro es brillante. Hay una dicha esperándote. Hay un sueño y un amor con tu nombre y sólo tu nombre. Los tiempos de miedo y oscuridad no son para siempre. También pasarán.
Eres amado. Y si sientes que no hay espacio para ti donde estás, en tu trabajo o en tus intereses, puedes hacer espacio o puedes ir a algún lugar donde te sientas bienvenido. Ninguna de las dos es una mala elección. Te quiero y te apoyo. Te espero aquí cuando estés listo y dispuesto a dejarnos entrar.