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La escala del unicornio: Stranger Things temporada 5

Image/FutureoftheForce

marzo 16, 2026 · por Karina Ramos

¡Hola, mis queridísimos unicornios! — ¡regresamos a maratonear series! Y ahora, es hora de volver a Hawkins por última vez. Si eres como yo y estuviste esperando Navidad y año nuevo para que salieran los episodios, prepárate unos waffles Eggo, porque esta reseña va a estar buena. Si eres nuevo en La escala del unicornio o solo quieres refrescar tu memoria sobre nuestra métrica, puedes hacerlo aquí.

ADVERTENCIA DE SPOILERS de toda la quinta temporada de Stranger Things.

La serie de ciencia ficción de Netflix cerró su ciclo de cinco temporadas con todo: apuestas apocalípticas, reencuentros emotivos y un enfrentamiento con Vecna que casi destruye Hawkins por completo. La Temporada cinco se enfoca en el miedo al fin del mundo, los lazos familiares y las resoluciones que todos estábamos esperando de los personajes (aunque algunas resultan más decepcionantes que otras). Es grande, caótica y quiere darle a casi todos un momento de protagonismo antes de que caiga el telón.

Pero no estamos aquí solo para hablar de monstruos o de las canciones ochenteras — estamos aquí por los bisexuales. Específicamente, Vickie Dunne, interpretada por la actriz bi Amybeth McNulty, apareció en la cuarta temporada y regresa en esta última temporada como la novia de Robin Buckley. Vickie se confirma como bisexual porque tuvo un novio en la cuarta temporada, antes de iniciar su relación con Robin. En la quinta temporada, además, se muestra por primera vez en una relación queer ya establecida, aunque no se especifica cuándo comenzó, ya que la temporada inicia tras un salto temporal de 18 meses desde los eventos anteriores.

Así que la pregunta es: ¿la temporada cinco realmente se mete con la bisexualidad de Vickie o no? Lamentablemente, compañeros unicornios, parece que no (¡Buu!).

Lo que me gustó:

Lo bueno primero: Vickie y Robin son canon, y por FIN tenemos algo de representación bi después de cuatro temporadas de absolutamente nada. En una serie que comenzó con cero personajes queer confirmados, eso ya es un avance — ¡y más con Robin y Will también siendo LGBT!

Aunque en el primer episodio Robin dice que tiene una cita con alguien especial y “ellos saben quién son”, su relación se muestra claramente en el tercer episodio, “La trampa Turnbow”, cuando comparten un beso rápido en un hospital, y Will las ve por la puerta. Obvio, son los ochenta y están en medio de Indiana, así que todavía están en el clóset y no salen como pareja. Se entiende perfectamente por qué Robin entra en pánico al ver a Will correr.

Imagen/TheDirect

Me gustó que su relación siga presente dentro de la trama principal y no quede en un episodio especial aislado o en algo que solo se insinúa. Vickie ayuda con los suministros, aparece en escenas grupales y participa en momentos de planificación y miedo. Está integrada en los esfuerzos del grupo, lo que evita que se sienta como una novia cameo. La serie muestra que las relaciones queer existen en los mismos espacios emocionales y físicos que las de todos los demás.

Otro punto positivo: la serie no ignora al novio anterior de Vickie de la cuarta temporada. Su cambio de estar con un chico a estar con Robin sigue siendo parte de su historia, lo que confirma su bisexualidad sin necesidad de un discurso de salida del clóset. Aunque, siendo honestos, habría sido genial verlas salir del clóset con el resto del grupo, o al menos con algunos amigos cercanos aparte de Steve. ¿A nadie más le pareció raro que Robin llevará a Vickie a todo el peligro del mundo del Otro Lado?

También hay que mencionar el tono. La quinta temporada está llena de muerte, destrucción y traumas pesados. Que la relación de Vickie y Robin exista como un pequeño refugio de calidez le da un lugar a la intimidad bi en la temporada final. No se sensacionaliza, ni se castiga. En una serie que mata personajes queridos, permitir que una pareja queer simplemente exista es una victoria silenciosa.

Lo que no me gustó:

Uno de mis mayores problemas esta temporada es que Vickie no tuvo oportunidad de evolucionar ni de que se explorara su bisexualidad, ¡ni siquiera en una escena pequeña! Murray hace bromas todo el tiempo, y él apenas forma parte del grupo. La sexualidad de Vickie no se aborda en ningún diálogo. Nunca escuchamos sobre sus relaciones pasadas, sus sentimientos encontrados, cómo entiende su sexualidad o sus pensamientos sobre estar en una relación con otra mujer en los años ochenta, especialmente en un pueblo rural y conservador. Incluso una escena pequeña habría ayudado a darle contexto y profundidad a su personaje. En cambio, queda relegada y ni siquiera aparece en el episodio final. ¿A dónde fue? ¿Terminó con Robin? ¿Qué pasó? ¡Hermanos Duffer, necesitamos respuestas!

Vickie llegó con fuerza y terminó completamente relegada en la segunda parte de la temporada final. Su subtrama con Robin casi desaparece en los últimos dos episodios. Lo entiendo, teníamos a Vecna, al Azotamentes y al equipo luchando. Pero si pudimos ver a Will salir del clóset frente a casi todo Hawkins, ¿por qué no más de Robin y Vickie?

Incluso cuando la serie podría haberla destacado, se retrae. Vemos escenas de Robin preocupada por Vickie, pero nadie más aparte de Steve y Will sabe por qué está ahí, y mucho menos lo que significa para Robin. Termina funcionando más como un motor para el crecimiento de Robin que como un personaje bi completo por sí misma.

Aunque aprecio que su relación exista, no tiene cierre. Y en un final que le dio a todos (¡incluso a Derek!) unos minutos en pantalla, la ausencia de Vickie se nota. Lo más importante: nunca se dice la palabra “bi” o “bisexualidad”. Ni una sola vez. Eso limita mucho la profundidad de la representación.

La calificación:

En general, la quinta temporada de Stranger Things recibe uno sobre cuatro unicornios.

La bisexualidad de Vickie es canon, pero su identidad no se reconoce realmente, carece de exploración y queda en los márgenes de la historia principal. Es un buen inicio, pero insuficiente para una temporada final. Desafortunadamente, deja mucho que desear. Y siendo esta la última temporada, no podemos evitar lamentarnos un poco por Vickie — el gran potencial que tenía y el increíble personaje bi en que podría haberse convertido.