La novela romántica de Rachel Reid de 2023, Time to Shine, ofrece una lectura navideña encantadora con un toque ardiente. Ambientada en Canadá durante las festividades, la novela nos cuenta la aventura de dos jugadores de hockey: Casey Hicks y Landon Stackhouse. Cuando un jugador habitual se lesiona, Landon, el portero suplente, se convierte en el centro de atención de la NHL, preparando el escenario para una apasionante historia de deportes y amor.
Landon, que juega en el equipo ficticio de la NHL Calgary Outlaws, se hace amigo de Casey, un jugador estrella de ala izquierda que es abiertamente bi (aunque sería más exacto decir que Casey se hace amigo de Landon). Los dos no podrían ser más diferentes: Landon es serio y callado, y Casey es cálido y conversador, pero de todos modos, ambos hombres terminan viviendo juntos. Es conveniente para ambos: Landon necesita un lugar donde quedarse mientras está en Calgary, y Casey tiene mucho espacio disponible en su nueva casa (y detesta estar solo).
A partir de ahí, Casey y Landon acaban volviéndose más unidos de lo que ninguno de los dos podrían haberse imaginado, lo que hace que el puesto temporal de Landon en la NHL evoque más alegría y tristeza simultáneamente. El trabajo de Reid nos mantiene preocupados y nos hace preguntarnos si ellos darán el paso o si, para empezar, su relación tiene una oportunidad de ser. Sus intentos por superar estas dificultades, junto con sus propios demonios de cada uno, son a la vez conmovedores y desgarradores.

Antes de empezar el análisis, los lectores deben tener en cuenta las siguientes ADVERTENCIAS DE CONTENIDO: esta novela contiene escenas de contenido sexual explícito. También aborda el trauma de la pérdida inesperada de un familiar. Aunque esta pérdida ocurrió unos años antes del comienzo de la novela, el dolor de los personajes es un trauma clave, pero no el centro de esta revisión. Si deseas leer un poco más sobre la trama de esta historia te recomendamos leer nuestra entada relacionada en la sección de Bi Media.
La historia centrada en los deportes de Time to Shine inmediatamente me llamó la atención como una ex atleta. Aunque no jugué hockey, me identifico mucho con las quejas de Landon por viajar largas horas en autobús, al igual que sus muchas horas de gimnasio y su deseo de tener toda la vida programada para no tener que pensar en nada más que en el deporte. (¡Evasión, mi mecanismo de supervivencia favorito!) Menciono esto porque Time to Shine, novela etiquetada en el sitio web de Reid como parte de su colección de “lindas obscenidades”, se aleja de mis opciones de lectura típicas con su contenido más sexualmente explícito. Como alguien que es bi y demi, a menudo me siento desconectada de las escenas de sexo, pero a pesar de ello, fue gratificante ver cómo Reid siempre nos muestra el consentimiento y la comodidad de los personajes.
Esta positividad sexual también funcionó bien de otras maneras. A Casey le gusta el sexo y las relaciones sexuales, y a lo largo de la novela se acuesta con hombres y mujeres. Aunque podría insinuar el cliché de un personaje bi promiscuo, la novela evita encasillar a Casey en ese estereotipo. Lo retrata como alguien que disfruta de la intimidad con hombres y mujeres sin vincular su identidad bi exclusivamente a sus deseos sexuales ni asumir que todos los individuos bi deben compartir preferencias similares. Es una distinción menor, pero muy importante.
Haciendo a un lado el romance, la parte más apasionante de la novela para mí fue el personaje de Landon, y su crecimiento a lo largo de las más de 300 páginas del libro. En el capítulo uno, los lectores conocen a un hombre que narra acerca de sí mismo: “No le gustaba que lo vieran, y sólo se sentía realmente cómodo cuando llevaba encima los quince kilos de su equipo de portero.” Landon se pasa los siguientes cuarenta capítulos intentando quitarse ese fardo, metafóricamente. Pero además, lo hace a su propio paso. Primero le pide consejos a su héroe, un portero mayor de nombre Antton Niskanen. También intenta confiar en sus compañeros de equipo temporales y relajarse con ellos. Poco a poco empieza a reconocer su propia sexualidad y, finalmente, se reencuentra con sus padres. Al mismo tiempo, Landon se encuentra lidiando con la presión que siente por su debut en la NHL, lo que significa que tiene muchas cosas que hacer, tanto externa como internamente.
Al final de la novela, Landon ha crecido muchísimo, tanto dentro como fuera del hielo. Por supuesto, sus problemas no desaparecen por arte de magia y su vida no es perfecta. Aunque es innegable que al final sigue siendo el mismo personaje aunque ahora ha aprendido mucho sobre sí mismo gracias a vivir con Casey. Ya que en el capítulo dieciséis, Landon empieza a darse cuenta de que no necesita ser otra persona para ser feliz. En lugar de eso, empieza a imaginar “una versión diferente de sí mismo”. No una versión diferente de Antton, ni tampoco de Casey, sino de sí mismo.
Aunque disfruté leer Time to Shine, cabe señalar que las ansiedades de Casey y Landon encajaban tan perfectamente que parecían, en muchos sentidos, destinados a estar juntos (un hecho que aumenta la tensión en torno a estos dos hombres que intentan que su relación funcione). Para mi gusto personal, algunas cosas me parecieron demasiado perfectas. A una parte de mí le habría gustado que Landon y Casey lucharan un poco más en cuanto a satisfacer sus necesidades y deseos.
Pero quizás, al decir esto, estoy ignorando por completo el propósito del género romántico. Siempre he pensado que las novelas románticas son simplistas, pero la autora de romance Imogen Crimp argumentaba lo contrario: las novelas románticas de hoy en día son más complejas que sus predecesoras porque plantean preguntas diferentes, como si realmente deberías o no estar con una persona, y qué tipo de vida sería mejor vivir. Estas grandes preguntas son precisamente las que Landon y Casey se plantean a medida que su trabajo temporal de Landon en la NHL concluye. La verdad es que su complejidad me atrajo por todas las formas en que reflejan la dificultad en la vida real de elegir (o no) una pareja — ¡así es como logran que sientas empatía por una historia sobre hockey profesional!
¿Time to Shine cumple con las innumerables expectativas de las novelas románticas? Es difícil decirlo sin que arruine todo el libro, así que tendrás que leerlo para decidirlo. La novela de Reid es una lectura divertida que no huye de los temas difíciles. Es perfecta para las vacaciones, desde el clima invernal canadiense hasta las decoraciones. Además, me encantó imaginarme todas las luces navideñas de Casey y su tenue resplandor brillando durante la noche.