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Club de Lectura Bi: The Stone Age: Sixty Years of The Rolling Stones

julio 25, 2023 · por Jennie Roberson

Hay música que parece haber estado desde siempre y, sin embargo, sigue siendo atemporal. Mi padre siempre ha sido un amante de lo que ahora se llama “rock clásico”. Él vivió la época en que el género irrumpió en la escena (incluso me contó que pudo ver a Hendrix, Bob Marley y los Wailers antes de que triunfaran). Así que, por supuesto, los Rolling Stones siempre han ocupado un lugar destacado en la música de mi infancia, con la voz desgarrada de Mick Jagger y las inconfundibles melodías de Keith resonando siempre en las paredes de la casa de mi niñez. Cuando crecí y trabajé de niñera, siempre llevaba el disco de Forty Licks en mi coche, y lo escuchaba mientras llevaba al niño de seis años que estaba cuidado en ese entonces.

Wikimedia/Dina Regine

Años después, cuando mi primer novio serio y yo fuimos a ver la película Labyrinth (1986) que comienza con el video musical de la colaboración de Jagger con David Bowie “Dancin’ In the Street”, pensé que sabía lo que me esperaba. No fue así. Había gabardinas por todos lados, caderas girando, y el lenguaje corporal musical dejaba muy claro, incluso para mí siendo una bebé bi, que había una gran tensión sexual entre estos dos monstruos del rock. El público también lo sabía y le encantaba — incluso mi novio, que durante en una de esas tomas en las que cantaban a centímetros de sus caras, gritó: “¡Ahora bésense!”

En ese momento supe que Bowie era bi. Pero, entre tantas repeticiones de discos y canciones, nunca se me había ocurrido que Jagger también podía ser bi. Pues bien, ese mismo debate ocupa un lugar destacado en la exhaustiva biografía del grupo The Stone Age: Sixty Years of The Rolling Stones (2022), de Lesley-Ann Jones, que se adentra en la legendaria banda.

Antes de entrar en detalles, habrá SPOILERS sobre las vidas de los miembros de los Rolling Stones que aparecen en el libro.

Para empezar, me gustaría dar una visión general de la opinión de Jones sobre estos titanes de la música moderna. Jones es una respetada periodista del rock, pero en sus inicios escribía para la prensa sensacionalista, lo que a veces se nota en la forma en que se pregunta por qué los Stones dijeron o hicieron ciertas cosas. Aunque siempre respalda sus suposiciones con pruebas decentes, a veces da la sensación de que intenta explicar algunos malos comportamientos (como la conducta de Brian Jones antes de su muerte, el hecho de que la banda fuera a Altamont a los dos días de su funeral, o que Bill Wyman se casara con una adolescente, etc.). Pero explicar las cosas no las excusa (algo que Keith Richards dice esencialmente en un momento de una entrevista con respecto al comportamiento abusivo hacia sus novias).

La propia Jones incluso pone por escrito una disculpa por su parte en el desastre relacionado con la relación de Wyman con su novia adolescente, ya que sabía de su temprana relación y no dijo nada, y reconoce su complicidad en esa parte del abuso. Pero un tema recurrente en todas las cosas que los músicos dicen es no disculparse por su mal comportamiento. En cierto sentido, era de esperarse que ocurriera por parte de los chicos malos del rock’n’roll originales, pero no deja de ser decepcionante cuando se tiene en cuenta el tonelaje total de sus fechorías a lo largo de cientos de páginas.

Stone Age es un libro exhaustivamente bien documentado. Está claro que Jones trabajó durante años, incluso localizando fuentes tan lejanas como en Colombia y viviendo en un entorno remoto para conseguir la primicia de lo que realmente ocurrió en ciertos acontecimientos históricos. Aquí hay suficiente para saciar incluso al fan más ferviente y exigente de los Stones, ya que abarca desde el momento en que la incipiente banda abrió por primera vez en el concierto de Little Richard hasta una cronología de los acontecimientos, una lista contrastada de las mujeres (y hombres) con los que se ha confirmado que se acostaron todos los Stones, citas poco vistas de otras estrellas de la música de la época y mucho más.

En cuanto a la bisexualidad de Jagger, la respuesta está en el primer capítulo, donde Jones menciona casualmente que Jagger se ha acostado con varios hombres además de con miles de mujeres en su historial sexual. La autora señala en varias ocasiones que el afán mujeriego de Jagger parecía provenir de un sentimiento de inseguridad sobre su bisexualidad, y señala que la androginia de la escena musical de la época permitió que persistieran los rumores — rumores que el propio Jagger nunca ha desmentido.

Su encaprichamiento con Bowie a finales de la década de 1970 se complementa con las parejas bi que tuvo (Marianne Faithfull y Anita Pallenberg), sus fantasías homoeróticas con su compañero de banda Richards (con quien también se acostó — tampoco negó esto), y sus devaneos con su compañero de banda Mick Taylor. Jones cita a su compañera de Playboy Bebe Buell y a la corista Ava Cherry sobre las orgías a las que Bowie y Jagger les invitaban, con participantes de ambos sexos — podías estar con quien te apeteciera en ese momento (¿Cómo hubiera sido ser una mosca en esa pared?). Al final de Stone Age, Jones incluso añade descaradamente una lista de los amantes de Jagger, con una subcategoría que se lee como: “… además de un número de groupies sin nombre, y estos hombres”, incluyendo un montón que ni siquiera he mencionado aquí. Aunque Jagger nunca utiliza el término para definirse a sí mismo, su comportamiento es claramente bisexual.

Stone Age es un relato meticuloso y complicado de las pruebas y desafíos de la banda de rock’n’roll más longeva del mundo, que sigue en gira aún más de 60 años después de su formación. A veces es casi una obra de apología de los Stones, y en otras secciones una revelación sin pelos en la lengua, Jones consigue darle cuerpo al retrato de una de las leyendas que innovaron la música, aunque esta siga siendo polarizadora. Y se asegura de que sepamos que Jagger es bi.

Con respecto a Stone Age, si buscas que Jagger utilice el término bi para describirse a sí mismo, bueno… no siempre puedes conseguir lo que quieres, pero si lo intentas a veces, puede que encuentres lo que necesitas.

Wikimedia