¡Saludos a todos mis desastres bisexuales! Últimamente he estado leyendo más y me di cuenta de que este libro existía. Tengo la costumbre de pasar un montón de tiempo en #BookTwitter a altas horas de la noche y añadir libros extraños a mi cuenta de Libby. No recuerdo cómo me crucé con este título cuándo lo puse en mi lista o incluso cuando lo encontré; sólo recuerdo que recibí una notificación el otro día diciéndome que mi libro ya estaba disponible.
Si esta no es la energía bisexual más caótica para adquirir libros, entonces no sé cuál sería.
Intentaré no dar demasiados spoilers y otros secretos, mi reseña tiene más que ver con la forma de presentar la información que con detalles concretos de la trama. No tienes que agradecérmelo. Sin más preámbulos, aquí están mis opiniones sobre Just Your Local Bisexual Disaster de Andrea Mosqueda.
Lo primero que me di cuenta de esta novela es que es un libro para jóvenes adultos centrado en la adolescente Maggie González, que necesita desesperadamente una cita para ir a la fiesta de quince años de su hermana. A pesar de que, o quizás debido a que tiene una vida romántica inexistente, ella tiene a tres personas como opciones y que están dentro de su grupo de amigos íntimos.
Maggie debe evaluar sus sentimientos y sus relaciones con cada persona.
Está Matthew, su ex novio (dos veces) que ahora sale con una nueva persona, pero que sigue dándole señales a Maggie de que quiere volver con ella y de que no ha aceptado su destino como su ex.
Su mejor amiga, Amanda, que fue el primer amor de Maggie y es dolorosamente heterosexual (supuestamente), aunque hace que Maggie cuestione hasta qué punto Amanda está segura de su sexualidad.
Luego está Dani. La última persona que se unió al grupo, con una misteriosa historia de fondo y detalles perdidos sobre su vida antes de mudarse a Grande Rio Valley.
Me ha gustado mucho cómo la autora ha tratado los numerosos estereotipos bisexuales que aparecen en la novela.
El uso de clichés divertidos, como el de Maggie usando una camisa de franela en verano, fueron chistosos y se sentían como docenas de pequeños ‘easter eggs’ esparcidos a través de las páginas de cada capítulo (digital para mí).
Pero en serio, aparte de los divertidos estereotipos ocultos, la autora le deja muy claro al lector que la vida amorosa de Maggie no era un reflejo de su bisexualidad. Hay una parte en la que ella está hablando con otro personaje sobre sus emociones conflictivas y empieza a cuestionar su predicamento y a culpar potencialmente a su orientación sexual, pero junto a su amiga deducen que las emociones humanas son complicadas y esto no tiene nada que ver con su atracción por más de un sexo.
Me pareció impactante cómo podíamos ver dentro de la cabeza de Maggie, y sentir esas dudas y presión de ajustarse a lo que la sociedad considera “típico”, y culpar a esas partes inmutables de nosotros mismos como solución para arreglar el problema. Su amiga aseguraba que el sexo de sus intereses románticos no tenía nada que ver con su conflicto y que este tipo de cosas son normales y comunes para todas las personas.
Otra cosa que me gustó mucho fue lo desmadrosos y realistas que eran los personajes. Maggie luchaba contra su propia bifobia interior y gran parte del diálogo que mantenía consigo misma ya lo había oído antes. He escuchado esos mismos pensamientos en mi cabeza, de otras personas bi tratando de navegar en este mundo, y de aliados luchando por entender desde una posición lejos de la perfección pero con nada más que buenas intenciones.
El libro está lleno de personajes que actúan como adolescentes desastrosos que intentan averiguar qué hacer y cómo afrontar los obstáculos de la vida.
Este libro tiene otros aspectos destacados que no suelo celebrar cuando encuentro libros bi.
Maggie mencionó su bisexualidad. No se limitó a decir que le gustaba un sexo u otro. Nos hizo saber inmediatamente que era bisexual. No cuestionaba su sexualidad, no es lesbiana, no es “curiosa” o alguien a quien “no le gustan las etiquetas”. Este personaje es bisexual y no tuvimos que adivinarlo. Fue refrescante ver esto en un personaje bi.
No sólo se nombró directamente como bisexual, sino que también tuvimos la rara experiencia de ver cómo sus intereses amorosos abarcaban todos los aspectos de su sexualidad y luego como estos se desenvuelven en sus sentimientos al respecto.
Reconoce los terribles estereotipos que acompañan a las personas bisexuales y cómo a menudo se nos considera “insaciables”, y los aplasta en una conversación en la que explica que esto es algo completamente independiente y que no tiene nada que ver con su orientación sexual.
El personaje es una chica latina quien explora y habla con autenticidad de esa faceta de sí misma sin que se sienta “tokenizada” o forzada. Rara vez tenemos una representación realista o que sea algo más que una nota al margen sobre las identidades adicionales de un personaje, y la autora realmente desarrolla el personaje de Maggie y la pone en contacto con sus raíces chicanas.
TEXAS. ¡No esperaba que una historia bisexual tan visible tuviera lugar en TEXAS! Espero que Maggie sea real y me la imagino vagando por su vecindario, con su forma de ser con tanta confianza. Apostaría a qué pintaría la bandera bi en el frente de sus Converse mientras escucha Girl in Red.
Ejem. De cualquier forma, el libro va más allá de la bisexualidad. La historia en general trata de una chica que intenta encontrar una cita para una fiesta de quinceañera, mientras lucha contra la inminente fatalidad de su futuro incierto en lo que le espera en la universidad y toda la serie de complicadas decisiones vitales que todos debemos empezar a tomar una vez que llegamos al final de la preparatoria e intentamos planificar el resto de nuestras vidas.
Es una bonita historia con un personaje con el que es fácil de relacionarse. Es una lectura sencilla. Me recuerda a la preparatoria, si realmente la hubiera disfrutado. Es lo que me gustaría que hubiera sido mi experiencia. Una parte de mí desearía haber sido tan clara y segura de mí misma como lo es Maggie a lo largo de toda la novela. Resulta inspiradora la forma en que entiende perfectamente sus atracciones y no duda de sus sentimientos, bueno, de sus sentimientos sobre su bisexualidad. Sus sentimientos sobre todo lo demás son un desastre total.
Su desmadrosa forma de ser es lo que nos hace quererla, y las acciones y formas de pensar de estos adolescentes son totalmente realistas. Aprecio sinceramente todo lo que esta novela tiene que ofrecer y cómo maneja el caos que es la vida.