La primera novela de Andie Burke, Fly with Me, del 2023, combina tres tropos románticos clásicos: se trata de un bonito encuentro de polos opuestos que pretenden tener una relación. La agobiada enfermera de emergencias Olive Murphy tiene pánico a volar, pero eso no le impide salvar la vida de un hombre durante una emergencia en pleno vuelo. Su rapidez mental la pone frente a la prensa — y la copilota de Allied Airlines, Stella Soriano, se ofrece a llevar a Olive a Disney después de que su vuelo sea desviado y finalmente cancelado.
Posteriormente, sin haberse conocido antes comparten un mágico día. Termina con una propuesta aún más surrealista: Stella le pide a Olive que finja ser su novia. Ambas mujeres están fuera del clóset como queer y su día en Disney ha demostrado que se llevan bien, así que ¿por qué no crear un acuerdo que beneficie a ambas? El vídeo en el que Olive salva a otro pasajero se ha hecho viral, y desde entonces, Olive ha estado recibiendo llamadas de programas de televisión y revistas, una avalancha que no quiere enfrentarse sola. Stella busca apoyo de la prensa para que la asciendan a capitana, un ascenso que debería haber conseguido hace tiempo. ¿Qué mejor que una historia de amor para generar buenas relaciones públicas? Todo parece fácil, así que Olive acepta — pero todo deja de ser tan sencillo para ambas.
Narrada exclusivamente desde el punto de vista de Olive, Fly with Me sigue la falsa relación de Olive y Stella a medida que la línea entre lo que es real y lo que es una mentira se vuelve cada vez más difusa. La novela explora cuestiones sobre lo que hace que una relación sea una relación, así como temas de salud mental, dolor, amor, familia y autoestima. Como algunas de estas tramas son pesadas, la novela comienza con una nota de la autora que sirve también de advertencia sobre el contenido de la novela por temas como el cuidado de una persona, pérdida de un ser querido, depresión, ataques de pánico y la descripción de un shock anafiláctico. La novela también describe brevemente el sexismo, la homofobia y la transfobia.
Olive se sale del clóset como bi antes del comienzo de la novela, aunque ella no utiliza esa etiqueta específicamente hasta aproximadamente la mitad del libro. En una caminata por la montaña con Stella, Olive se llama a sí misma, en su mente, “una bisexual caliente”. En otra escena, Olive se define a sí misma como “queer”. El tema de la bisexualidad es relativamente discreto en Fly with Me, lo que terminó subvirtiendo un poco mis expectativas, pero en un buen sentido.
Al principio de la novela, Olive y su mejor amigo Derek señalan que Olive sale principalmente con mujeres; su ex más reciente, también una mujer, es el único interés romántico mencionado en general. Debido a que Stella, una de las pocas copilotas latinas, sufre mucho sexismo, homofobia y racismo por parte de sus compañeros de trabajo, me pasé gran parte de la novela esperando a que la bifobia asomara su fea cara. Esperaba algo como: “Pero si Olive sale con Stella, entonces Olive ha escogido un bando. Ella debe de ser lesbiana.” (Lo que me haría poner los ojos en blanco.) Me preocupaba que Olive tuviera que mantener docenas de conversaciones defendiendo la bisexualidad. Sentí como si estuviera esperando que algo saliera mal.
Aunque algo sí ocurre al final del libro (no revelaré qué), resultó que la bisexualidad de Olive nunca estuvo en tela de juicio. Me alegro de que no fuera el tema principal de la novela, pero agradezco que Fly with Me me hiciera reflexionar sobre la bifobia, porque me proporcionó una ventana a mis propias luchas: sé, lógicamente, que Olive es bi, tanto si sale principalmente con mujeres, principalmente con hombres, principalmente con personas no binarias, con una mezcla equilibrada de géneros, o con nadie en absoluto — y aún así me encontré preocupada por lo que diría, en la vida real, si alguien insinuara que no soy realmente bi, o que no soy bi de la forma correcta.
Fly with Me fue un gran recordatorio de que no hay una única forma de ser bisexual, lo que yo claramente necesitaba cuando lo leí. Olive no necesita defender su sexualidad en la historia porque no hay nada que defender. Como ya sabemos, una persona bi puede sentirse atraída más por un sexo que por otros. La preferencia de Olive por las mujeres es bisexualidad. Mis propias preferencias, que son un poco más mixtas en cuanto al género, también son bisexualidad. Ambas somos reales y autenticas — al igual que la multitud de otras formas de ser bisexual.
Aunque la novela de Burke se presenta como un romance, hay una serie de subtramas que no son románticas y que afectan a la confusa relación de Stella y Olive. Stella se enfrenta al diagnóstico de Parkinson de su padre y al hecho de que no puede controlar su pronóstico. También está atrapada como copiloto en el trabajo, aunque debería haber sido ascendida hace años. Olive se enfrenta a sus propias pérdidas. Su hermano Jake lleva casi un año en coma y varios médicos han dicho que no hay ninguna posibilidad de que despierte. Su estado de salud ha abierto una brecha entre Olive y su familia, quienes no pueden llegar a un acuerdo sobre si Jake querría estar conectado a un respirador artificial. Este desacuerdo se ha convertido en una espiral de desdén y desprecio, dejando a Olive con la sensación de haber perdido a toda su familia — una lucha que Lindsay, la ex novia de Olive, no estaba preparada para afrontar. Aunque las dos rompieron meses antes del comienzo de la novela, Lindsay sigue en la periferia, haciendo desde la distancia que Olive sienta que es ella es “muy intensa”.
Estas innumerables tensiones confieren a la novela un carácter realista; hacen que Fly with Me vaya más allá de las clásicas preguntas de las novelas románticas como “¿Terminarán juntas o no?” para plantear también cuestiones como “¿Qué significa limitarnos a nosotros mismos?” y “¿Cómo defendemos aquello en lo que creemos?”.
Todo esto llega a culminar en los últimos capítulos. No voy a revelarte lo que ocurre, pero Olive toma algunas decisiones críticas y me han parecido un poco precipitadas. Su crecimiento como personaje es emocionante, pero sucede muy deprisa — ha pasado mucho tiempo viviendo para los demás y me gustaría que pudiéramos haberla visto un poco más de tiempo mientras se hace dueña de su vida por primera vez.
Dicho esto, Fly with Me fue una lectura agradable. Si buscas un libro con una protagonista bi que trate los complicados matices de la vida pero que no se centre demasiado en la sexualidad, ésta es una lectura divertida y llena de vapor!