La novela romántica para jóvenes adultos de Sara Waxelbaum y Brianna R. Shrum, Margo Zimmerman Gets the Girl (2023), mezcla tres tropos clásicos: amigos que se convierten en amantes, salir de la zona de confort, y el suspenso de si los personajes terminaran juntos. El personaje principal, Margo Zimmerman, es una estudiante de último año en la preparatoria que se da cuenta de que es lesbiana después de besar a una chica durante un juego de botella. Insegura de cómo explorar y encarnar su recién descubierta sexualidad, le pide ayuda a Abbie Sokoloff, una compañera de último año y nadadora que es abiertamente bi.

Aunque Abbie y Margo apenas y se conocen al principio de la novela, Abbie sorprendentemente accede a enseñarle a Margo cómo ser queer con una clase titulada Queer 101. A cambio, le pide a Margo que le dé clases particulares de historia. La calificación de Abbie en esta materia ha hecho bajar su promedio académico lo suficiente como para que su posible universidad, la Universidad Internacional de Florida, amenace con rescindir su oferta de inscripción. Ella teme que la pérdida de esta aceptación la deje atrapada con sus padres negligentes después de terminar la preparatoria, enseñar Queer 101 a cambio de aprender historia suena como el intercambio perfecto para Abbie.
Pero nunca nada es tan sencillo, como aprenden ambos personajes. Margo Zimmerman Gets the Girl alterna la narración desde los puntos de vista de Abbie y Margo, algo que nos hace recordar una novela similar de 2021 para jóvenes adultos, Some Girls Do, de Jennifer Dugan. A través de sus intercambios de puntos de vista, los lectores ven que aunque la amistad de Margo y Abbie comienza como una especie de transacción comercial, se convierte en algo más a medida que hacen excursiones juntas durante la clase de Queer 101 y visitan sus respectivas casas. Margo empieza a preguntarse si realmente quiere a la chica, y no a cualquier chica y la insistencia de Abbie en que Margo no es su tipo suena cada vez más falsa. Sin embargo, su incipiente química se ve complicada por sus muy diferentes grupos sociales y los distintos niveles de apoyo de sus amigos.
En cuanto a la representación bi, Abbie sale del clóset desde el principio del libro. Ella tiene confianza en su bisexualidad y, a lo largo de los años, ha salido y/o se ha acostado con mujeres, personas no-binarias y hombres. Parte del desarrollo del personaje de Abbie trata con la bifobia y la novela aborda directamente estos temas, con Abbie señalando en un capítulo: “La carga que existe en la comunidad queer sobre los bisexuales es agotadora.” Abbie enumera los típicos tropos reductores — codiciosos, promiscuos, indecisos — y termina el párrafo con su temor a que ser bi la haga menos queer.
Esto, por supuesto, no es cierto. En cambio, sus temores se ven desgraciadamente confirmados por su mejor amiga Charlie, otra estudiante lesbiana de último año que no apoya tanto la bisexualidad de Abbie. Las conversaciones entre Abbie y Charlie están, en ocasiones, plagadas de tensión bifóbica, y aunque Abbie se resiste a perder a su mejor amiga, la novela pide a sus lectores que se cuestionen qué tipo de trato estamos, y no estamos, dispuestos a aceptar de nuestro círculo más íntimo. ¿Cómo tratamos a alguien que sólo es gentil y comprensivo en algunos aspectos de nuestra vida? ¿Dónde ponemos los límites? No haré spoilers de lo que ocurre, pero sí diré que es una parte importante del desarrollo del personaje de Abbie.
Además de abordar cuestiones como la amistad y la bifobia, Margo Zimmerman Gets the Girl también aborda el tema de la invisibilidad bi, es decir, la suposición de que alguien es gay o heterosexual segun la pareja que tenga o haya tenido. En general, Abbie habla más de sus parejas femeninas, lo que lleva a un personaje a suponer equivocadamente que Abbie es lesbiana. Aunque el término de la invisibilidad bi no aparece explícitamente, la novela pone en claro la presión que Abbie siente como mujer bi: “No hay una forma correcta de ser bi y eso es bastante agotador.”
Es una línea corta en un párrafo más largo sobre la bifobia y la invisibilidad bi, pero es importante tanto para el desarrollo del personaje como para los lectores en la vida real. Una vez más, no voy a estropear toda la conversación, pero las autoras manejan hábilmente un tema que a menudo es tan invisible como las propias personas bi. Waxelbaum y Shrum afirman la bisexualidad de Abbie y le hacen recordar a sus lectores que no importa con quién salga Abbie, o de qué género hable más, Abbie sigue siendo bi.
Como alguien que salió del clóset un poco más tarde en mi vida, aprecié esto tanto por su sencillez como por su confianza. Para mí, encajaba muy bien con la historia de Margo cuando sale del clóset, que es en cierto modo una experiencia queer más estereotipada; emparejar la incertidumbre de Margo con la confianza de Abbie permite que la novela refleje múltiples experiencias queer — y potencialmente atraer a más lectores, que pueden verse reflejados en un personaje principal más que en el otro.
En términos de representación más amplia, Margo Zimmerman Gets the Girl cuenta con varios personajes queer. Entre ellos, específicamente los personajes bi y pan incluyen al hermano mayor de Margo, Mendel, que es pan, y a Julie D’Aubigny, una figura histórica bi sobre la que Margo escribe en uno de sus ensayos para Queer 101. La novela también aborda los estereotipos lésbicos.
Con relación a esto, también cabe señalar que la novela representa otras formas de diversidad, en particular la neurodivergencia. Tanto el autismo como el TDAH aparecen en esta novela — “¡Gracias, cerebro autista!” Margo se dice a sí misma en el capítulo 17 algo que, por desgracia, sigue siendo poco frecuente, según el sitio LGBTQ Reads dedicado a promover material de lectura queer. Ellos han recopilado una lista de libros con representación queer de la discapacidad/neurodivergencia. (Y sí, ¡incluye a Margo!)
En general, Margo Zimmerman Gets the Girl es una comedia romántica juvenil llena de bromas ingeniosas, torpeza sincera y mucho crecimiento personal. Aunque a veces puede parecer un poco unidimensional, la novela no huye de tratar con material pesado y lo que Abbie comparte en Queer 101 podría ser de interés para aquellos que, como Margo, son nuevos en la comunidad queer y buscan un lugar donde empezar.