Byleth es el personaje jugable en Fire Emblem: Three Houses, la decimosexta entrada en la franquicia Fire Emblem. Es un mercenario convertido en profesor en la Academia de Oficiales del Monasterio Garreg Mach en el continente de Fódlan, donde se ve envuelto en un conflicto entre tres facciones importantes. Byleth es un guerrero y estratega habilidoso, con un poder misterioso conocido como la Cresta de las Llamas que le otorga una fuerza increíble en la batalla.
El género y la apariencia de Byleth pueden ser personalizados por el jugador al comienzo del juego. Son interpretados por actores de voz masculinos y femeninos en inglés y japonés, respectivamente. Byleth es inicialmente estoico y reservado, debido en parte a su crianza como mercenario. Sin embargo, a medida que interactúa con sus estudiantes y colegas de la facultad en la Academia, comienza a abrirse y a formar conexiones más profundas.
El personaje de Byleth puede formar relaciones románticas con personajes de cualquier género, independientemente del género elegido por el jugador para Byleth. Esto contrasta con los juegos anteriores de Fire Emblem, que limitaban las relaciones entre personas del mismo sexo a personajes específicos. La bisexualidad de Byleth no se aborda explícitamente en la historia del juego, pero se reconoce en diversos diálogos y opciones.
Las opciones de relación de Byleth incluyen varios estudiantes de la Academia, como Edelgard, Dimitri, Claude, Dorothea, Petra, Linhardt, Ingrid y Mercedes. Cada personaje tiene su propia historia única y personalidad, y su relación con Byleth puede cambiar según las decisiones que tome el jugador durante el juego. Además, Byleth puede formar relaciones platónicas con otros personajes, como sus colegas de la facultad o miembros de los Caballeros de Seiros.
En general, Byleth es un protagonista atractivo y personalizable con una amplia gama de opciones de relación. Su viaje a través de los eventos de Fire Emblem: Three Houses es complejo y emocionalmente atractivo, lleno de giros y vueltas que mantienen a los jugadores enganchados.