¡Hola, mis queridos lectores bi! ¡Espero que todo vaya de maravilla por allá!
Una pregunta para ustedes: ¿alguna vez les ha gustado alguien con quien se supone que no deberían involucrarse, alguien que está fuera de su alcance? Las reglas sobre con quién sí y con quién no puedes salir se dan en todo tipo de relaciones, pero también son la base de algunos de los clichés románticos más populares: amigos que se enamoran, compañeros de trabajo que terminan juntos y cosas por el estilo. Pero ¿qué pasa cuando se trata de compañeros de casa? Me quedé pensando en esto mientras leía Make Room For Love, de Darcy Liao.
Antes de entrar en materia, hay un par de cosas que debo mencionar. La primera es que habrá SPOILERS importantes de esta novela romántica de 2024.
¿Todo listo? ¡Pues vamos a lo bueno!

Make Room For Love cuenta la historia de Mira Levin, una estudiante de posgrado en Nueva York, e Isabel, una electricista que todavía está lidiando con la pérdida de su hermana y de su exnovia. Las dos se conocen en el lugar más inesperado: un club al que Mira va a bailar para despejarse, pero donde también aparece su exnovio, con quien acaba de terminar. Isabel se interpone entre los dos y consigue ahuyentar al ex. De camino al metro, Mira le cuenta que se quedó sin dónde vivir después de terminar la relación y que ahora se está quedando con una amiga. Como su propia ex acaba de mudarse, Isabel tiene una habitación libre y le ofrece rentársela a buen precio, pues sabe que Mira estudia un posgrado. La oferta debería tranquilizar a Mira, pero sucede todo lo contrario: la pone nerviosa. No le gustan las mujeres… ¿o sí?
Conforme pasan más tiempo juntas, Mira empieza a apoyarse en los conocimientos que Isabel ha adquirido como integrante de un sindicato. Mientras intenta ganar las elecciones sindicales de su universidad, también debe lidiar con nuevas dudas, tensiones y sentimientos, incluidos los que empiezan a surgir entre ella e Isabel.
Mira es una protagonista refrescante para una novela romántica. Le apasiona su trabajo como investigadora y profesora de estudios clásicos, y es fácil ponerse de su lado cuando lucha por mejorar las condiciones laborales no solo para ella, sino también para los demás estudiantes de posgrado, que tienen que hacer más de lo que les corresponde sin recibir una paga justa. Es brillante, divertida, increíblemente amable, atenta y observadora. Además, se muestra vulnerable y honesta de una forma que no solemos ver en novelas de este tipo. Habla abiertamente de sus problemas económicos, tanto del abuso financiero que sufrió por parte de su exnovio como de las decisiones difíciles que tuvo que tomar por falta de dinero. Por ejemplo, siguió viviendo con él porque, después de pagar los gastos de su posgrado, no podía permitirse vivir en otro lugar. También es genial — y muy poco común — ver a una mujer trans de color como protagonista de una comedia romántica.
La forma en que evoluciona la representación bi de Mira también es fascinante. A lo largo de la novela, se da cuenta de que es bisexual después de reconocer que la atracción que siente por Isabel ha ido creciendo durante los meses que llevan viviendo juntas. La confirmación llega cuando Isabel le confiesa que tiene sentimientos por ella. Al día siguiente, mientras pasea por Central Park con una amiga, Mira empieza a ordenar sus ideas y ambas hablan de varios puntos importantes. Para empezar, Isabel no la presiona para que le dé una respuesta solo porque comparten casa. Además, Mira sabe que ahora puede irse cuando quiera, algo que no podía hacer cuando vivía con su exnovio. También empieza a entender que la admiración que sentía por otras mujeres de su vida — amigas, compañeras de estudios y colegas — no era únicamente estética ni platónica.
Una vez que reconoce que es bi y acepta lo que siente por Isabel, su orientación sexual deja de ser una fuente de conflicto. Mira corresponde a los sentimientos de Isabel y las dos comienzan una relación con calma, sin apresurarse. A Mira no le cuesta identificarse como bi, hablar de Isabel como su novia ni presentarla ante sus amistades y su comunidad. Y lo mejor es que su bisexualidad no es lo único interesante de ella ni el único tema de la historia. También la vemos ganar las elecciones sindicales, enfrentar problemas en su relación con Isabel y reconocer algunas de sus propias inseguridades. Su bisexualidad es una parte importante de su desarrollo, pero no la define por completo.
Make Room For Love retoma el cliché de los compañeros de casa que terminan enamorándose y le da el giro queer más bonito y matizado que he visto. Mira es un personaje entrañable, y verla descubrir y abrazar su bisexualidad es una verdadera alegría. Recomiendo esta novela sin dudarlo.