Que comience el ritual…
¡Hola unicornios! Esta vez vengo a hablarles de algo que está muy de moda: los remakes. Muchos son solo una nueva versión de una película ya estrenada, pero en ocasiones se aprovecha la oportunidad para actualizar la narrativa, incluyendo y explorando nuevos temas, contextos y personajes. Sin embargo, muchas personas prefieren las versiones originales, ya que muchas adaptaciones no funcionan tan bien como las originales. Tal es el caso de la película que voy a discutir en esta Escala del Unicornio… Por cierto, si esta es tu primera vez en La Escala del Unicornio y no tienes idea de cómo calificamos, puedes checar nuestra métrica aquí.
Hoy me gustaría hablar sobre una de estas adaptaciones: se trata de Jóvenes brujas: Nueva hermandad. Esta nueva versión no solo se trata de una secuela de la película original, sino también de un ligero reinicio de la historia para ambientarla años después en una época actual, incluyendo temas como la sororidad, el feminismo y los derechos de la comunidad LGBTQ; también rompe estereotipos y abre la conversación sobre la bisexualidad y la aceptación. La trama es la misma: cuatro adolescentes aspirantes a brujas obtienen más de lo que esperaban mientras descubren sus nuevos poderes. Y antes de continuar, tengo que advertir que habrá SPOILERS de la entrega del 2020. Así que si aún no la has visto, continúa bajo tu propio riesgo.
La película comienza 20 años después de los sucesos originales, con las tres amigas aspirantes a brujas — Frankie (Gideon Adlon), Tabby (Lovie Simone) y Lourdes (Zoey Luna) — reunidas para llevar a cabo un ritual para congelar el tiempo con su magia recién descubierta. Sin embargo, el ritual requiere una cuarta bruja, lo que significa que tienen que encontrar a alguien más que posea los mismos dones que ellas. Después de esto, vemos a Lily (Cailee Spaeny), quien se muda con su madre, Helen (Michelle Monaghan), para vivir con el nuevo novio de su mamá, Adam Harrison (David Duchovny), y sus tres hijos adolescentes. En su primer día de escuela, los compañeros se burlan abiertamente de Lily por tener su periodo en clase y, al ir corriendo al baño, se hace amiga de las tres jóvenes brujas que forman el aquelarre, y al notar las habilidades de Lily después de empujar telequinéticamente a una persona, la invitan a ser su cuarto miembro. Y ahora es momento de sentarse en círculo e invocar los poderes de los elementos para activar su verdadero potencial como grupo.
Lo que me gustó:
Desde la historia original podemos darnos cuenta de que el poder femenino es el centro de todo; sin embargo, en esta nueva versión el feminismo toma una mayor fuerza y presencia — como en la actualidad — mostrando no solo a un aquelarre descubriendo sus poderes y las consecuencias de usarlos, sino también una fuerte sororidad entre ellas. Una excelente manera de mostrar lo que las mujeres jóvenes realmente pueden lograr cuando confían unas en otras. Para la directora y guionista Zoe Lister-Jones era necesario incluir la voz de una mujer trans y es por eso que el personaje de Lourdes fue escrito desde un inicio como un personaje trans y fue dado a la actriz trans Zoe Luna, quien es de ascendencia latina.

Por otro lado, algo que también me gustó mucho es la ruptura de clichés y personajes estereotipados, como lo es el típico bully de la escuela — el chico deportista popular, no tan inteligente, que se enorgullece de ridiculizar y burlarse de la gente —, Timmy Andrews (Nicholas Galitzine). Timmy es quien se burla de Lily por haber tenido su periodo en clase y, por esta razón, las chicas deciden hechizarlo para ayudarlo a ser una mejor persona. Esto da como resultado un profundo cambio de personalidad, un “Timmy deconstruido”, un chico que disfruta pasar tiempo con ellas como amigos, que detiene a otros chicos de decir comentarios inapropiados, que va a fiestas siendo el conductor designado y que ayuda en la cocina. Lo que más me conmovió fue que Timmy decidió hablar abiertamente sobre su sexualidad y sus emociones. Se muestra preocupado y triste por haber tenido un encuentro íntimo con su amigo, quien resulta ser uno de los hijos del novio de la mamá de Lily. Aquí se confirma que se siente atraído tanto por hombres como por mujeres.

Lo que no me gustó:
La representación bi fue algo con lo que no me sentí satisfecho. La breve y fugaz salida del clóset como bi de un personaje tan estereotipado es algo que realmente merece tener un mayor desarrollo. Y esto no solo es un problema con Timmy, gran parte de esta película queda sin explicación.
Esta es una película sobre brujas, sobre chicas adolescentes, que debería mostrar cómo se siente ser una mujer joven que navega por nuestro mundo actual. Pero cada vez que la película se acerca a profundizar realmente en esos temas, aparece un personaje que llama la atención de inmediato. Y este problema se perpetúa ya que hay demasiados personajes compitiendo por el tiempo en pantalla. Tienes el aquelarre, Helen, Adam, sus tres hijos, Timmy, y algunas chicas malas en la escuela, y simplemente no hay manera de enfocarse en tanta gente sin sacrificar algo de la historia.
También hay muchas situaciones que no parecen tener sentido y que, al final, no tienen explicación. Hablando de la representación trans, no me gustó que Lourdes tuviera tan poco enfoque, ya que la idea era crear un espacio para que se explorara la definición de feminidad y esto hace que sea difícil poder hacerlo.

La calificación:
He decidido darle una calificación de 2 unicornios. Hablando de clichés, algo muy común en las readaptaciones, y en especial en las películas clásicas de culto, es que las nuevas versiones no son nada buenas. Y esto es justamente lo que pasó aquí: el fallo de la directora y escritora al no traer a la pantalla temas relevantes. Los personajes carecen de antecedentes y personalidad. Creo que esta película hubiera sido mucho mejor si solo se hubieran centrado en el grupo, sin estar abarrotada de todos los demás personajes. Es cierto que el personaje de Timmy viene a romper muchos estereotipos, y es bueno ver a diferentes tipos de personalidad identificarse como bi. Sin embargo, este personaje, como todos los de la película, no explora más a fondo su historia y autodescubrimiento.
También disfruté de algunas partes, especialmente cuando el grupo simplemente pasaba el rato divirtiéndose. Realmente me gustó que fuera una película bastante inclusiva. La película original me gusta, aunque no tengo esa conexión tan fuerte como otras personas. Dicho esto, Jóvenes brujas: Nueva hermandad deja mucho que desear.
“Somos los bichos raros… señor.”

