Stella Renee Johnson es una de las dos protagonistas de la novela romántica Sparks Fly, escrita por la autora bi estadounidense Zakiya N. Jamal.
Sparks Fly es una novela de romance de oficina centrada en la relación entre Stella Renee Johnson y Maximo “Max” Martinez Williams, dos neoyorquinos modernos que se conocen en un lugar poco habitual: un club de sexo, donde conectan de inmediato. Sin embargo, las cosas se complican mucho cuando Stella descubre que Max es el director ejecutivo de una importante empresa de inteligencia artificial, el hermano mayor de su jefe y el creador del mismo programa de IA que amenaza su carrera como joven redactora de cuestionarios en una revista en apuros. La novela está dedicada a la historia de amor entre Max y Stella, ambos son bi y además son negros.
Stella es una mujer mitad cubana y mitad jamaiquina que habla abiertamente de su bisexualidad con sus amistades.
Es un personaje que desafía con fuerza el estereotipo de que las personas bi son necesariamente muy experimentadas sexualmente o promiscuas. Aunque está a punto de cumplir treinta años, Stella es virgen. No tiene ninguna duda sobre ser bi: se siente atraída por hombres, mujeres y personas no binarias. Sin embargo, antes de conocer a Max nunca había tenido una relación romántica. Además, ya tenía una identidad sólida antes de que comenzara la historia de amor. Stella está segura de su atracción hacia múltiples géneros, aunque ha dedicado tiempo a reflexionar sobre qué etiqueta le encaja mejor: bisexual, pansexual o queer.
Al igual que Max, detesta los estereotipos sobre las personas bisexuales. Sin embargo, a diferencia de él, suele ser más reservada respecto a su orientación debido al escrutinio social. Aunque todas las personas cercanas a ella saben que es bi, no acostumbra a mencionarlo de inmediato.
Cuando salía con alguien, Stella no solía decir de entrada que era bi. Los hombres podían reaccionar de forma extraña porque automáticamente asumían que eso significaba que estaría dispuesta a tener un trío. Las mujeres podían reaccionar de forma extraña porque asumían que solo estaba probando cómo era ser lesbiana y que volvería con los hombres cuando terminara de experimentar. Una vez, una mujer literalmente le dijo a Stella que no quería salir con alguien que no tuviera experiencia con otras mujeres, y Stella respondió: ‘¡Apenas tengo experiencia con hombres!’
Esta forma de ver el mundo también la lleva a aceptar con facilidad las identidades de otras personas y los errores que pueden cometer mientras exploran quiénes son.
Muchas mujeres negras, por desgracia, creen que los hombres que dicen ser bisexuales son en realidad hombres gays que viven su sexualidad en secreto y simplemente usan una etiqueta nueva. Stella no pensaba así. Si alguien, sin importar su género, le decía que era bisexual, ella le creía. Además, pensaba que la sexualidad era fluida, así que incluso si alguien decía que era bisexual y más adelante descubría que era gay, no se lo reprocharía, siempre y cuando hubiera sido honesto al respecto.
Stella tiene amistades en distintos puntos del espectro LGBT y se considera parte de la comunidad. Al mismo tiempo, no siente la necesidad de modificar su comportamiento para ajustarse a ideas preconcebidas sobre cómo debería actuar una persona bi.
A lo largo de la novela, su relación con Max la ayuda a ganar confianza en sí misma y a sentirse más cómoda expresando abiertamente su bisexualidad.
En general, Stella es una representación sólida de una mujer negra bisexual. Puede resonar especialmente entre mujeres bi racializadas, personas que descubrieron o comenzaron a explorar las relaciones más tarde que otras, y lectores que se sienten seguros de su orientación sexual incluso sin haber acumulado mucha experiencia romántica o de pareja. Si quieres leer más acerca de Stella y de la novela Sparks Fly, échale un ojo a nuestra reseña en nuestro Club de lectura bi, aquí.