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La Escala del Unicornio: Colette

Image/Lionsgate

abril 9, 2019 · por Jennie Roberson

¡Bonjour, lectores del Unicornio! ¿Cómo va el día? Espero que esta pequeña y extraña columna encuentre a todos felices, saludables y llenos de joie de vivre.

Hablando de sentirse bon vivant, pensé que era un buen momento para centrarme en la reciente película biográfica sobre una de las novelistas más destacadas de Francia. Hoy nos sumergimos profundamente en la película biográfica y drama de época de Keira Knightley, Colette, de 2018.

Colette vestida con la ropa de la época, caminando y mirando de frente al interior de una hermosa casa.
Imagen/Lionsgate

Cuando escuché que la vida de Colette se transformaría en una gran película, me preocupé. Recuerdo haber estudiado a Colette en la universidad en mi clase de “Mujeres en la literatura francesa” y recuerdo haber adorado su trabajo. (Hasta el día de hoy, ella escribió la mejor introducción a un personaje que he visto en mi vida; pregúntame en persona y nos reiremos mucho mientras recreo la escena). Me siento protectora de las autoras brillantes a las que conocí en esa clase formativa (no critiquen a Simone de Beauvoir o iré por ustedes). Pero después de ver el tráiler, sentí una punzada de esperanza. Este tratamiento parecía honrar la bisexualidad de Colette. ¿Estaría a la altura de la tarea, o sería nada más que falsas esperanzas? Decidí darle una oportunidad.

Antes de continuar con esta reseña, debo señalar que como siempre hay SPOILERS después de esta coyuntura. Además, si eres nuevo en La Escala del Unicornio y no tienes idea de qué se trata esta métrica, puedes leer todo sobre ella en el artículo original. También puedes leer una breve sinopsis de la película en nuestra sección de Bi Media.

Colette se centra en los primeros años de Sidonie-Gabrielle Colette (Knightley) y su relación con su esposo, un empresario sociable mejor conocido por su seudónimo, Willy (Dominic West). Cuando uno de los escritores que trabajaban para Willy pierde el control, se le ocurre la idea de que Colette podría escribir sobre su infancia para una de sus nuevas novelas. Pero cuando la novela es un gran éxito (a menudo considerado el nacimiento de la novela queer para jóvenes), tanto Colette, como su matrimonio, comienzan a cambiar de manera inesperada.

Colette escribiendo algo en un escritorio. Tiene el cuerpo girado para mirar a alguien que le habla.
Image/Lionsgate

Lo que me gusto:

A veces es complicado encontrar una buena representación bi en la pantalla. Algunos medios rehúyen mencionar siquiera la orientación, realizan hostigamiento queer o llegan hasta la cúspide sin ser una representación absoluta. Y eso se vuelve muy frustrante. En un mundo de narraciones que a menudo tiene personajes y arcos completos que se centran en alguien que es gay o lesbiana, ¿qué debe ver una persona bi para sentirse completamente representado/a? Todo el mundo quiere ver parte de su experiencia vivida en la pantalla grande, incluso si es solo una parte de su identidad, incluso si lo más entretenido es una forma de escapismo.

Colette responde a esa pregunta, revelando la bisexualidad del novelista con vivacidad y aplomo. Mientras que las películas más típicas evitarían mostrar los deseos y los sentimientos románticos de Colette hacía varios géneros, Colette explora estas áreas sin miedo, utilizando tanto el lenguaje como las imágenes para mostrar que no hay duda de que Colette es bi. Nada se queda en penumbras, sino que todo se nos presenta con colores exuberantes y una cinematografía deslumbrante. Demonios, ¡incluso las escenas del mismo sexo muestran posiciones realistas!

El guion de Colette es inteligente y le da a la autora (y a Willy) muchos dialogos inteligentes a forma de explicarnos que Colette es bi. Lo único que falta es usar ese término. Pero esta es la época en que se acuñó el término en los círculos científicos, por lo que puedo pasar por alto este punto.

Collette y Willy acostados juntos en el heno, compartiendo una conversación íntima.
Imagen/Lionsgate

Colette no solo celebra todo lo bi, sino que muestra tanto las partes positivas de esta aceptación como las repercusiones negativas que pueden derivarse de escribir experiencias homoeróticas. Podemos ver a Colette sentirse atraída y enamorarse de parejas del mismo sexo como la marquesa de Morny, Missy (Denise Gough). Willy y Colette establecieron una especie de estilo de vida poliamoroso, una vez que Colette revela y escribe sobre su bisexualidad. Desafortunadamente, mientras que Colette lucha por mantener a sus dos parejas, Willy a veces duda de su fidelidad mientras Missy está en el escenario. Esto es molesto y frustrante, pero lamentablemente es un tema común en la vida de muchas personas bi, especialmente aquí, ya que Willy explota los talentos de Colette para obtener ganancias financieras, y la manipula descaradamente sin darle ningún crédito (muy similar a Big Eyes).

Y, sin embargo, digo que me gusta esa característica de la historia porque es real, tanto en el contexto histórico como en los patrones de la historia bi. Por supuesto, detesto ver plagio y abuso en la vida real, y a menudo, en películas, porque puede utilizarse como un factor de explotación. Pero aprecio ver la precisión de la experiencia bi, especialmente porque podemos ver todas las alegrías de ser queer y Colette florecer en esta película. Así que escribo sobre eso aquí porque es la sombra en una pintura lo que le da profundidad.

Willy sostiene un dibujo de Colette junto a su rostro. Colette sonrie.
Imagen/Lionsgate

Lo que no me gusto:

Honestamente, hay mucho que amar de esta película, tuve dificultades para encontrar fallas. La película se esfuerza por obtener una representación decente de la gente no blanca y también ser fiel en su descripción de la Belle Époque. Y estaba tarareando felizmente… hasta la primera escena del espectáculo del Moulin Rouge. Había olvidado por completo que el programa se llamaba “El sueño egipcio”. Y aunque que fue preciso mostrar el número y la discordia que creó, fue muy incómodo ver a Colette, una mujer blanca, levantarse de un sarcófago con el estereotípico delineador de ojos del Antiguo Egipto. Puede que haya sido vanguardista para la época, pero ver esto a principios del siglo XXI se siente incómodo.

La calificación:

Colette es una película bi no común que es mucho más entretenida de lo que la mayoría de la gente creería para una película biográfica/drama de vestuario. Knightley y West ofrecen algunas de las mejores actuaciones de su carrera. La narrativa ofrece uno de los mejores ejemplos de la expresión bi que he visto recientemente en el cine convencional moderno (no en la televisión, que está muy por delante, como se discute en muchas otras películas). Quiero más, s’il vous plait.

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