Tengo casi treinta años. Tengo una hija de siete años de quien tengo custodia completa. Trabajo en algo así como en un almacén. Me dedico a un poco de todo. Hacemos botiquines de primeros auxilios y cosas así, pero también hay que empaquetar, mover cosas y enviarlas. La mayor parte de mi vida se centra en torno a mi hija en este momento.
Elijah es el padre típico que se preocupa por el bienestar de su hija y trabaja duro para ganarse la vida y mantener a su pequeña familia. También tiene un secreto que está dispuesto a dejar salir a la luz: es bi. Pero salir del clóset, para él, sería un gran problema.
Creo que para mí, personalmente, es mucho para lidiar, porque ya he salido del clóset dos veces. En realidad soy transgénero. Soy un hombre transgénero. Salí del clóset en la preparatoria como lesbiana. Luego, alrededor de los 21 años, cuando mi ex estaba embarazada de mi hija, salí del clóset como transgénero.
Elijah nos ha mostrado una vez más que él no es como parece, no una, sino dos veces. Todos sabemos que la tercera es la vencida.
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Elijah continúa: “Así que para mí, siento que mucha gente me va a decir: ‘bueno, esta es la tercera vez que haces esto. ¿Qué estás haciendo con tu vida?’” Elijah se ríe mientras recuerda los extraños acontecimientos que sucedieron para que él llegara a este punto de su vida.
Salir del clóset como bi da miedo. Salir del clóset en general da miedo. Hay un sinfín de razones por las que uno quiere permanecer seguro dentro del clóset. Con el paso de los años, nos sentimos cómodos en él. Leemos las noticias en Internet sobre los ataques hacia nuestros hermanos y hermanas LGBT y añadimos otro cojín para hacer más cómodo nuestro único y metafórico clóset. Tiene que ser cómodo, porque parece demasiado peligroso allá, afuera, en el mundo real.
Sin embargo, estadísticamente hablando, no es tan peligroso como se piensa a pesar de los peligros reales, que son una posibilidad. Todo depende del lugar en donde vives, si es que es un estado libre o si es un país que aún tiene leyes anti-LGBT; y también del sinfín de tipos odiosos que se cruzaran en tu camino. Pero hay muchos más aliados buenos y decentes, y cada vez más personas queer y trans en este mundo. Ahora es más seguro que nunca salir del clóset, a pesar del pesado ambiente político que puedas sentir actualmente.
Resulta difícil determinar cuándo es el momento más seguro para salir del clóset. Pero la vida puede ser un misterio. Sobre todo a la hora de encontrarse a sí mismo y eso, sin duda, puede llevar tiempo. El mayor crecimiento llega cuando uno entra en la edad adulta y se enfrenta a las responsabilidades que conlleva ser adulto.
No creo que alguien sepa al cien por ciento quién es en la preparatoria. O sea, obviamente tienes esta idea de quién eres y lo que quieres hacer con tu vida; y luego te gradúas y eres empujado al mundo, y se te dice: “bueno, bueno, ahora realmente tienes que saber lo que estás haciendo”. Y tú dices: “oh, mierda. La verdad es que antes no tenía ni idea.” Entonces, ahora que tengo casi treinta y tengo una niña de siete años, es como: “bueno otra vez, ¡no tengo ni idea de lo que está pasando con mi vida!”.
Elijah me cuenta que en realidad solo sale con gente que conoce online, especialmente con gente que ha conocido en Twitter. Él me dice que cada vez que ha salido del clóset, primero sale con gente que no conoce físicamente, solamente en la red.
Creo que es mucho más fácil hacerlo de esta manera, porque es como si esa persona no te conociera de antes. Así que puedes contarles tus secretos más profundos y oscuros, y sólo saben lo que tú quieres que sepan. No saben dónde vives. No saben tu nombre completo. Así que si te jode, está bien. Esta persona en realidad no conoce a nadie que tú conozcas y no sabe dónde vives y esas cosas. Así que nada va a salir a la luz. ¿Sabes lo que quiero decir?
A Elijah le ha llevado bastante tiempo para llegar a este punto de su vida y ahora está listo para salir del clóset, como hombre bi, ante todos. Entonces le pregunto ¿cuáles son tus mayores preocupaciones y miedos?
Como he dicho, al haber salido del clóset ya dos veces, creo que la gente se pregunta: “bueno, ¿qué está pasando? Porque primero eras lesbiana en la prepa, y luego dijiste: ‘oh, soy transexual’ y entonces ‘decias que estabas tan seguro en cuanto a que sólo te gustaban las mujeres y ahora dices: bueno, quizás también me puedan gustar los hombres.’” Creo que eso puede ser un problema, además la otra parte es que no toda mi familia suele aceptar a la gente. Tengo, por desgracia, un montón de familia que son muy republicanos y muy conservadores en sus puntos de vista, y por desgracia, un buen número de ellos apoyan a Trump, cosa que es incómoda para mí, porque no sólo soy trans, ¿sabes? también trato de salir como bi, y también soy mitad latino. Y la parte de mi familia más conservadora es la de mi madre, que es blanca, ¿me entiendes? Así que, el que ellos apoyen a esta persona, es como si [ellos] no apoyaran, dos de cada tres o tres de cada cuatro partes de mí, es como, “oh, está bien, gracias, familia”, “yo también los quiero”.
Aunque suponemos que la mayor parte de nuestra familia es heterosexual, porque vivimos en una sociedad heteronormativa y estamos condicionados a creer que la mayoría de la gente con la que nos cruzamos es heterosexual, no siempre es la comunidad heterosexual la que se opone a nuestra bisexualidad. Elijah y yo hablamos mucho sobre otras personas queer y las opiniones de éstas hacia nuestro público más fluido.
Siento que, en mi caso, no creo que pueda querer realmente estar dentro del resto de la comunidad LG, supongo que la llamaría así, porque algunos de ellos aceptan muy bien a las personas que son bisexuales o trans, o trans y bisexuales, pero la mayoría de de ellos no lo hacen. Así que siento que algunos de ellos lo aceptan y otros dicen: “bueno, no, escoge [un bando]”, ¿sabes? Creo que es una mezcla de los dos. Sé que la mayoría de la gente que conozco en la comunidad LGBT es muy tolerante. Pero son personas de las que ya soy amigo, de las que conozco sus puntos de vista y sus opiniones, y creo que me aceptarían. Pero en cuanto a la visión del mundo de la gente que no conozco, no sé cuáles serían sus reacciones, especialmente siendo trans, porque mucha gente dice: “bueno, hiciste la transición de mujer a hombre porque te gustaban las mujeres”, que obviamente esa no fue la razón por la que hice la transición, pero da igual. Pero entonces también dicen: “oh, y ahora de repente te gustan los chicos”, o sea “¿por qué no te quedaste siendo una mujer?” Y eso es probablemente lo que más me molesta de la gente cuando les digo que soy trans y que también me gusta el género al que transicioné.
Otro miedo viene de la percepción que la sociedad hacia las personas bi, especialmente es el mito de que las mujeres bi son bi porque es una moda.
Personalmente, sé que en la prepa a la que fui muchos, especialmente chicas, decían: “oh, ya sabes, soy bisexual”… Siento que era algo visto como una moda pasajera. Como, “oh, sí, voy a decir que soy esto porque esta otra persona lo hizo”, ¿sabes lo que quiero decir? Por lo tanto creo que, no sé, tal vez fue sólo la preparatoria a la que asistí. O tal vez sólo se trate de que es “la prepa” y así es como los adolescentes son. Y creo eso fue gran parte del porque nunca quise decir nada en la prepa, porque todo el mundo iba a pensar “oh, bueno, lo estás haciendo por atención o quieres tener todo”, ¿sabes?
Elijah nunca salió como bi en ese entonces por el miedo. ¿Cuándo empezó Elijah a darse cuenta de que era bi y qué le ayudó a percatarse de ello?
En gran parte, creo que es porque he conocido a algunas personas que son gay o bi, específicamente hombres que son gay o bi. Y siento que hablando con ellos y escuchando sus experiencias, escuchando lo que sintieron cuando se volvieron mayores, fue como decir: yo tuve esa misma sensación durante un tiempo. Pero, de nuevo, creo que era algo que nunca quise admitir, porque yo en la prepa era muy marimacha, demasiado; un día entré al vestuario de los chicos y ni el propio maestro de educación física se dio cuenta, ni me dijo un “espera un minuto, tú no puedes estar aquí”. Así que fue un poco chistoso, para ser totalmente honesto contigo. Pero siento que, si hubiera salido del clóset en ese momento, diciendo algo así como: “sí, me gustan los chicos, también”, los demás me habrían dicho: “entonces, ¿por qué te ves como uno?” ¿Sabes a lo que me refiero?
Así es como el mundo ha funcionado para mí. La percepción de muchos jóvenes, a medida que crecen, es que para enamorarse tienes que ser con un género distinto o de uno similar al tuyo, pero nunca al mismo tiempo de los dos. Definitivamente, las cosas están cambiando con respecto a las ideas de la sexualidad que no son sólo gay, lesbiana o heterosexual. Pero en el caso de las personas bi, siempre lo hemos sabido, aunque nos haya costado algún tiempo admitirlo. Las piezas tienen que encajar para que encaje en nuestras mentes, incluso cuando lo tenemos delante de nuestras narices. Elijah continúa:
Creo que eso es lo que hizo que no quisiera salir del clóset. Pero cuando me hice mayor, como he dicho tengo casi treinta, leí sobre diferentes cosas, leí diferentes artículos y vi todos estos vídeos de gente diciendo: “¿sabes qué? No importa mi aspecto. Esto es lo que soy. Esto es lo que soy y vas a tener que lidiar con eso.” Siento que eso realmente me ha hecho decir: “sí, este, este soy yo”, y no importa si a alguien le gusta o no. A mi me gusta. Y así es como me siento. Esto es lo que quiero para mi vida. Esto es lo que quiero para mí.
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Elijah me cuenta que participa con la comunidad bi de internet. Esta comunidad es importante para él porque, como ha dicho antes, en la vida real no tiene ese apoyo. Pero a veces es solo porque está demasiado ocupado.
“Con mi hija, es muy difícil participar en ciertas cosas porque soy un padre soltero”, señala Elijah, pero trata de hacer el tiempo para poder enseñarle cosas a su pequeña, como llevarla al Pride. “No tengo ningún problema en llevar a mi hija a todo eso, por ejemplo, la llevo al Pride todos los años, a ella le encanta”. Los eventos del Orgullo son lugares especiales donde las personas LGBT pueden ser realmente ellas mismas en un lugar que es seguro y libre de prejuicios (al menos, eso esperamos). Y todos intentamos que así sea.
Elijah dice que siempre ha acudido al festival del Pride desde que se identificó como lesbiana.
Sí, la primera vez que fui fue en la prepa, tenía 17 o 18 años la primera vez que fui. Nunca me había dado cuenta de que existía uno. Vivo en Rhode Island. Es un estado pequeño. Nunca me había dado cuenta de que había uno en Rhode Island, así que pensé: “¡Vamos a ver de qué se trata esto!”.
Era como un sueño hecho realidad para él. Tal vez en uno de estos festivales del Pride se dio cuenta de que era bi. El tiempo pasa muy rápido. Vivimos en un mundo acelerado y es difícil hacer todas las cosas que nos gustaría hacer con toda la gente que queremos. A veces, hacer las cosas por internet es más fácil. Para muchos padres solteros es así. Elijah nos cuenta.
Con muchas otras cosas, si se hicieran protestas o marchas me encantaría ir; pero también tengo que pensar que “bueno, tengo a mi hija”, no puedo hacerla que se quede afuera conmigo por cuatro horas. ¿Me entiendes? Así que es un poco difícil para mí. Así que honestamente, la mayoría de las cosas que traté de hacer y con las que traté de involucrarme, es online, porque eso es lo que es más fácil para mí, al tener a mi hija.
Se puede ver que Elijah ama a su hija y se preocupa por ella primero. Antepone sus necesidades a las suyas. Pero ahora es su hora. Un poco de tiempo para brillar como el centro de atención. Elijah está saliendo como bi. En sus propias palabras, él dice: “supongo que tengo que salir de una manera u otra, ¿no?”
Y Elijah ama su bisexualidad. ¿Por qué no hacerlo, verdad?
Honestamente, creo que lo más importante para mí es poder decir: “sí, este soy yo”. Ni siquiera sé si hay algo… ni siquiera sé lo que más me gusta de ser bi, pienso que todo se trata sobre ser capaz de ser yo mismo, ¿sabes lo que quiero decir? Porque he salido del clóset muchas veces antes, y en este momento de mi vida, sólo se trata de querer ser capaz de ser yo mismo y ser quien soy.
Parte de ser padre es ser un modelo para tu hijo. No sólo te admiran mientras crecen, sino que también esperan admirarte de otras maneras como un maestro de las lecciones aprendidas a lo largo de tu propia vida. Tú has vivido cosas que ellos aún no han vivido o que quizá nunca vivan. Como padre, tienes la oportunidad de transmitir esos valiosos conocimientos a tu progenie. Elijah entiende esto.
Quiero enseñarle a mi hija que, pase lo que pase, mientras seas feliz, eso es lo único que importa. Y desde que me convertí en padre, siento que ese ha sido mi mayor problema. Siempre, y no estoy diciendo que esté mal poner a mi hija antes que a mí, obviamente, ella debería estar antes que yo, es mi hija. Pero siento que ella necesita aprender que, para que yo pueda enseñarle a ser feliz, yo necesito ser feliz. ¿Me entiendes? Y si no puedo ser feliz, entonces no puedo enseñarle a ser feliz consigo misma.
Pero no siempre es fácil ser positivo todo el tiempo o enseñar esas lecciones a alguien más. A veces, el mundo también puede ser cruel. Y es fácil dejarse llevar por eso y centrarse en las partes devastadoras de nuestras vidas. Es fácil pensar que nos ocurre constantemente, aunque en realidad no sea así. Elijah lo tiene muy claro.
Como persona que sufre mucha depresión y cosas así, si sigo en mi estado depresivo constantemente y no intento mejorarme, ¿cómo puedo mostrarle a mi hija que debería hacerlo por sí misma? Así que creo que gran parte de ello es tratar de decir: “escucha, tu padre…”, quiero decir, ella no sabe que soy trans en este momento, porque sólo tiene siete años. Así que no es algo que sienta la necesidad de explicarle ahora mismo. Pero tiene que saberlo, ya sea hoy, mañana o dentro de un par de años. Ese: “Escucha, este es tu papá. Y es feliz. Y eso es lo que importa. Al igual como tú eres, y eres feliz. Y eso es lo que importa.”
“Y quiero que mi hija no sólo se acepte a sí misma por lo que sea o por quien sea”, afirma Elijah, “sino que quiero que acepte a otras personas por lo que son y por quien son. Y de nuevo, siento que no puedo hacer eso. A menos que me acepte a mí mismo por quién y cómo soy”.
Elijah continúa hablando de su hija: – “Ha cambiado mi vida de muchas maneras. La razón por la que salí del clóset como trans fue porque su madre estaba embarazada y todo el mundo me decía: “vas a ser una madre estupenda”. Y dije: “bueno, no sé si quiero ser la madre de alguien. Así que seré su padre”.
Como a la mayoría de la gente bi, nos gustan nuestras etiquetas. Y ciertamente tenemos muchas. Y tenemos guerras online sobre ellas. Como el aliado bi que es, Elijah también es consciente de ello y no es una excepción. A él también le gusta utilizar muchas palabras para describir su bisexualidad.
Supongo que, ahora mismo, cuando la gente me pregunta, gente con la que no estoy preparado para decirle que soy bisexual, últimamente uso mucho “heteroflexible”. Porque siento que sé que me gustan las mujeres. Sé a ciencia cierta que me gustan las mujeres y creo que en este punto, sé que me gustan los hombres también. Pero no he estado en ningún tipo de relación con un hombre para decir como, “sí, esto es absolutamente para mí. Este es el tipo de persona que podría hacerme feliz”. Así que he estado usando “heteroflexible”, debido a que es cómo decir: “sí, me gustan las mujeres pero también…”, expresa que existe la posibilidad. ¿Sabes lo que quiero decir? No creo que posibilidad sea la palabra correcta, tampoco.
Y como que me siento tal vez “pansexual”. Sólo porque hay personas trans que me atraen. Pero siento como… entiendo a la gente que usa “pansexual” como una palabra para describirse a sí mismos. Creo que “bisexual” incluye a las personas trans, pero muchas otras personas utilizan “pansexual” como una forma de decir: “oh, me gustan los hombres y las mujeres, pero también me gustan las personas trans”. Y siento que, personalmente, no me gusta que tenga que haber términos separados. ¿Entiendes? Porque yo puedo ser trans, pero sigo siendo un hombre. No creo que tenga que decirle a la gente que me gusta la gente cisgénero pero también la gente transgénero, ¿sabes? Porque siguen siendo hombres o mujeres.
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Estoy de acuerdo. En los años noventa, “pansexual” y “omnisexual” sólo significaban que eras “todo lo sexual”; que te enamorabas de quien te enamorabas, siendo “pan” el prefijo griego y “omni” el prefijo latino de la palabra “todo”. Ha evolucionado a lo largo de los años y se ha convertido en las definiciones por las que luchamos hoy en día, pero aunque es más específico, todavía hay una similitud en las definiciones y las definiciones para ser “bi” (de las cuales hay muchas) con un montón de significados en común, y eso está bien. Esperemos que algún día las grandes guerras en Tumblr queden muy atrás.
Elijah concluye: “Estoy a favor de que otras personas utilicen el término para ellos mismos, pero personalmente, no es realmente un término que me guste, pero quiero decir, supongo que podría ser utilizado para describir cómo me siento hacia las personas trans, supongo”. Él tiene razón.
Y es común que muchas personas que son fluidas utilicen muchas etiquetas para sí mismas y no sólo una. Al fin y al cabo, Elijah es padre, y también papá, y un progenitor varón, un tutor que es un hombre, etc. Ya te haces una idea. Elijah afirma que también le encanta el adjetivo “no-monosexual”.
Pero, Elijah quiere, más que nada, que sepas que es bi. Este es su artículo sobre su salida del clóset. Fue un placer escribirlo para él y le deseo lo mejor en su vida como un hombre bi. ¡Felicitaciones, Elijah!