Cristian Peralta Transformista ha consolidado su nombre y su carrera a lo largo de 15 años de trayectoria. Con un impecable recorrido en el reality, fue coronada la primera estrella drag mexicana de la franquicia de Drag Race. En esta entrevista nos habla sobre la representación, la vida después de ganar un reality show, la invisibilización y redefinir lo que significa ser una padre de familia.

Estoy muy emocionado por tenerte aquí Cristian. Entiendo que estás muy ocupada en esos días. Dime, ¿cómo estás? ¿Cómo te sientes después de la coronación en vivo?
Cristian Peralta: Que si lo vivimos en vivo. ¿Verdad? Mi querido Luis. Pues mira, la verdad que muy contento, muy feliz. Ahora sí empieza otro nuevo capítulo de Cristian Peralta. Digo, ya pasó un poquito el auge de la coronación, estoy asimilando un poquito más esta nueva realidad, con muchas ganas de seguir creando.
Hablando de Drag Race Mexico, tu historia personal fuera de todo el glamour y el shade del drag es muy inspiradora. ¿Cómo fue que llegaste a definirte como una persona queer?
Fíjate que yo siempre he estado en esa búsqueda en todos los sentidos, no nada más en cuestión de mi sexualidad, sino también en el lado artístico, y en el lado humano. Yo creo que somos energía y al final de cuentas nunca te puedes quedar estancado en un solo espacio.
Siempre he ido a contracorriente de la sociedad. Y no por llevar la contraria, sino porque estar a gusto y feliz contigo mismo; implica a veces salirte de esos cánones sociales, culturales, religiosos.
Yo pasé por varias etapas de mi vida. Les puedo platicar que estuve en una transformación como chica trans, pero sentí que no era mi esencia y continué descubriéndome hasta que conocí a mi pareja actual. Ya llevamos diez años juntos, y pues imagínate, seguimos descubriéndonos, seguimos amándonos. Eso es lo que me llevó a preguntarme: “¿Con qué etiqueta me identifico más?” Y la que más se adecuó para mi fue la pansexualidad.
[La pansexualidad cae bajo el paraguas bi.]
¿Cómo fue ese encuentro con tu esposa? ¿Cómo se conocieron? Leí por ahí que te conoció mientras hacías un show.
Sí, exactamente. Yo estaba en esa transición como chica trans pero algo dentro de mí me decía que no era para mi. Me gusta jugar con el género, no como una falta de respeto, sino que realmente soy un hombre que puede llegarse a ver muy femenino, y no me interesa ser mujer.
Cuando conocí a mi mujer en un bar, yo tenía pareja, un hombre heterosexual en aquel entonces. Conocerla fue un impacto muy fuerte. Nos impactamos tanto el uno al otro que no nos hemos separado hasta el día de hoy.
Con todo ese camino de vida que has recorrido, ahora también junto con tu hija, me gustaría saber: ¿Qué es lo que has descubierto acerca del amor?
Llegar a una paz y armonía contigo mismo y sanar las cosas que viviste en tu infancia y adolescencia, es tu responsabilidad como adulto. Para no andar por el mundo tirando hate.
Por ejemplo, en Drag Race descubrí que mucha gente del colectivo me decían: “Es que tú no eres parte del colectivo.” Y yo pensaba: “¿Cómo? Si ya pasé por todas las letras.” Y siempre lo digo en mis shows de una manera sarcástica y con humor: “Ya pasé por todas las letras del LGBT y más, para poder auto descubrirme y sentirme cómodo con lo que a mí me hace feliz.”
¿Tú cómo vives la invisibilidad? El hecho de que a las personas bi se les borre es muy común. La representación que ofreces es elogiada por algunos y criticada por otros.
Mira que he descubierto que por no representar a la letra G dentro del colectivo mucha gente no te entiende. Para mí se trata de esa búsqueda de un equilibrio.
A lo mejor te digo el día de mañana que ya solamente me gustan las mujeres, supongamos, y no por el hecho de no poder entender esta decisión, me tienes que desaprobar o pensar que es malo. Al final de cuentas quien está viviendo su vida soy yo mismo. Y creo que nos hace falta todavía seguir aprendiendo, cultivandonos más. Esa es la base de todo. No importa que no entiendas a la gente, el respeto y los valores son universales.
Sobre esta cuestión, ¿cómo llevas tu relación con tu hija? ¿Cómo es que ella está viviendo todo esto con Cristian Peralta Transformista, o con Cristian Peralta papá?
Hay muchas personas, sobre todo gente joven, que piensa que tener una familia es vivir de una manera heteronormada, pero yo también he tenido que formar mis líneas de respeto, al ser un hombre femenino, para que la gente heteronormada también me respete.
Cuando yo me metí al reality lo hice con muchísimo temor porque mi hija ya estaba en la escuela y tenía que convivir con sus compañeros y sus padres, que quizás vieron el programa. Tú sabes, a veces el miedo que viene con la ignorancia hace que digamos cosas como: “No, no te juntes con esa persona.” La gente rumora cosas que no sabe o no entiende. A la gente no le interesa educarse o conocer el contexto, pero si le gusta meter sus narices en una vida ajena y juzgar. Nosotros nos validamos por nuestro propio respeto y creo que es lo que nos ha ayudado a educar a nuestra hija.
Sobre tu exposición en el programa, ¿cómo fue esta decisión? ¿Llevabas ya esta idea en mente de querer mostrar un lado más personal de Cristian?
En un programa de TV se cuenta con muy poco tiempo para mostrar nuestras historias y el público sólo llega a conocer una pequeña parte. Fuera de eso podríamos hacer hasta diez entrevistas porque hay mucho que decir. Voy a cumplir 37 años pero he vivido muchas cosas; pareciera que tuviera muchas vidas en una.
Entrar a Drag Race fue con la intención de llevar a otro escalón mi profesión. Porque si no lo hacía iba a seguir en los mismos bares del centro de Guadalajara. Que no tiene nada de malo, pero con un salario mínimo, con el reconocimiento muy bajo y perdiéndome de grandes oportunidades.
Algo que no se pudo ver en el programa fue la pérdida de peso que tuve — 33 kilos. De que estrenando cuerpo, estrenando rostro. Y ventilando mi historia de vida, porque yo la tenía muy resguardada. ¡Te puedo decir que ni mis vecinos sabían a qué me dedicaba! Lo intuían porque a veces me veían con pelucas en mano. Muy de clóset, ¿sabes? Me hacía sentir aprisionado. A veces me ponía muy emocional, pero contar mi historia para mí fue una catarsis muy cabrona. Sentirme pleno, a gusto y en paz después de 15 años.
¿Qué otros talentos tienes que no se llegaron a mostrar en el programa?
[Sorbe su café] Tomar café. ¡Ay! No es cierto.
Creo que de mis grandes talentos es que soy muy buen vendedor. Yo te vendo lo que sea porque he aprendido con mi mujer — que es buenísima para las ventas, ¡buenísima! En la pandemia vendimos de todo.
También soy bueno para la comedia a pesar de que se vio algo torpe en la edición del capítulo nueve. Aunque estamos viviendo en una generación muy diferente a cuando yo aprendí comedia. Yo aprendí comedia de la vieja escuela donde se podía hablar sin tapujos y todo estaba permitido. En la cultura actual, eso ha cambiado. Adaptarme a estas nuevas reglas me costó mucho trabajo, por eso es que colapsé en ese capítulo. Eso también fue aprendizaje para mí: ¿Cómo llegarle a una nueva generación? También creo que la gente se está olvidando de mirar las intenciones de las palabras que dicen en lugar de las palabras mismas.
Hablando de otros talentos, está la danza y todo lo que tenga que ver con las artes. También he actuado en televisión. Ser drag no te limita a solamente estar en un antro, en un centro nocturno, en cosas de noche.
Tu trayectoria también me parece muy interesante. Empezaste como transformista, y México es la cuna del transformismo; el drag llegó a través del mainstream, con Drag Race, con RuPaul. Pero tu escuela es un poco diferente. ¿Entonces a ti qué te gusta más? ¿Transformismo? ¿Drag? ¿Los has mezclado?
Fíjate que el transformismo es una línea recta donde te pareces o no te pareces. No hay opción, o lo haces bien o no. Y es en todo: los ademanes, el movimiento, el vestuario. Pero el hacer drag tiene que ver más con tu personalidad, lo que quieres transmitirle al público. Entonces yo, un Cristian Peralta más liberado, más alivianado y en paz consigo mismo, le encanta hacer drag. Un día me quiero ver bonita y al otro día me quiero ver monstruosa, otro me quiero ver muy reptiliana, muy etérea — me encanta.
¿Tú crees que para hacer drag yo voy a crear una etiqueta? O sea, si un día te digo quiero chilaquiles, al rato quiero huevo, al rato se me antoja una concha. Ya sabes en qué sentido. Pero ¿por qué limitarme?
Me gusta el transformismo, amo el drag, amo a Cristian con maquillaje, amo a Cristian sin maquillaje. Al final de cuentas es aprender a aceptarte, qué metáfora tan padre: a veces el drag nos ayuda mucho a mutar nuestros miedos, nuestras inseguridades. El drag permite vivir y sanar todo eso que nos guardamos.
¿Tiene algún consejo para las personas interesadas en hacer drag?
El drag es liberador. Si quieres dar un mensaje político: drag. Si quieres dar un mensaje de dolor: drag. Si quieres dar felicidad: drag.
Entonces hay que prepararse, cultivarse y estudiar. Porque no crean que uno llega a estas grandes ligas solo porque te ves bonita — son muchos años de trabajo. Pero si realmente es tu inquietud, hazlo, atrévete. Así diría la canción: “Atrévete, te, te, te. Salte del clóset.” Quien no arriesga, no gana. Sé tú mismo pero eso si, ten mucho respeto y amor a esta profesión. ¿Qué mensaje quieres que la gente, el mundo, el universo capte de ti? Hazlo, atrévete y sé feliz, que es a lo único que venimos.
¿Cómo reaccionó el público ante la representación de tu bisexualidad en Drag Race México? Me imagino que te llueven preguntas al respecto.
Hay muchas personas que no creen que es posible enamorarse de la esencia de un ser humano. Mis amigos gays me decían: “¿Cómo crees que te vas a enamorar de una mujer?” Es por eso que a veces me sentía invalidado. ¿Y por qué no? ¿Quién te dice que no? ¿Dónde viene el manual? Se nos olvida el sentido de decir: “amor es amor”.
Cuando entré al programa mucha gente decía que mi historia era muy linda pero tambien me decian: “Te entiende más la gente heterosexual porque vives como heterosexual.” Y yo pensaba: “Espérate, ¿quién te dice que yo vivo de esa forma? Si desde el momento que mi hija ve a su papá maquillándose, ve pelucas en la casa, ve que su papá sale a la calle en drag; está viviendo otra realidad.”
Es por eso que yo siempre enfaticé en mi familia, porque es la raíz de todo ser humano. Si le muestras dolor a un niño, ¿qué crees que va a ver? Va a ver dolor. Si tú le demuestras drama, va a ver drama. Si le enseñas a un niño a amarse, ¿qué crees que va a ser?
Claro, a repartir amor.
Por eso es que mi mensaje fue quizás muy repetitivo. “Ahí va a hablar de su familia de nuevo,” decían. ¡Sí! ¿Y sabes por qué? Voy a hablar de mi familia mil veces, un millón de veces, porque me ha costado un chingo de trabajo y de terapia estar donde estoy ahora.
Mencionaste que parte de la propia comunidad gay se desconcierta o no entiende la bisexualidad. Entonces que a través de un programa hecho para la comunidad LGBT se llegue a informar a todo su público es muy importante.
Sé que ser auténtico es como ser esa ovejita negra de la familia y separarte un poco — y me ha costado trabajo. Tengo nueve hermanos, y hoy me empiezo a reencontrar con ellos porque al final he empatizado con ellos. He llegado a entenderlos. Quizas un papá, un hermano, no está educado para lo diferente, para escuchar “tu hijo es gay” o “tu hija es lesbiana” o ya ni hablar de bisexualidad/pansexualidad, porque para empezar no lo van a entender. Por eso es importante resaltar esas minorías, educar a la gente y sentirnos orgullosos. Por eso es que yo en cada momento que podía hablaba en el programa, porque no está padre que nos minimicen.
¿Cómo fue la salida del clóset con tus hermanos?
Yo siempre he sido muy claro. Siempre me he definido como una persona transparente y de sentimientos honestos. Pero sí fue muy difícil. Mis hermanos son todos mayores, yo soy el más chico, entonces para empezar todos opinan sobre el menor. Entonces me tuve que enfrentar con mis hermanos porque no entendían lo que era Cristian y yo también estaba en mi búsqueda. Entonces imagínate lo confuso que pudo haber sido y más para mis hermanos varones, cuando por un momento llegué a rechazar esa masculinidad y sentirme feliz con ello.
Me costó educar a mi familia, pero ahora ya tienen ese entendimiento y esa conciencia de respetar a la comunidad LGBT.
En el reto del stand up mencionaste a manera de broma que tu esposa te había prestado los zapatos. ¿Cómo influye ser drag en tu relación familiar? ¿Tu hija te ha preguntado sobre tu rutina de maquillaje?
A veces la gente hace comentarios sobre mi esposa con la intención de causar dolor. Me preguntaban: “¿Cómo le hacen? ¿Se visten iguales?” Por eso lo que me causaba dolor lo transformé en comedia, porque si algo te quiere hacer daño, ríete. No hay defensa más grande contra una persona que te quiera atacar.
Con mi hija no han llegado personas, gracias a Dios, que la quieran molestar diciéndole que su papá se maquilla. Ella sabe que su papá es un actor, que se maquilla, que es su trabajo, pero si así fuera mi forma de vivir tiene que respetar — y no nada más a su papá, a toda la gente.
Se me hace muy lindo verte hablar de tu hija, se te llena la cara de luz. ¿Ella conoce todo el proceso? ¿Te ha visto transformarte de principio a fin?
Sí, mi hija es muy artista. Ya va a cumplir cuatro años, pero he descubierto en ella dotes artísticos que solo pensaba: “Ay hija, ¿por qué no te dedicas a otra cosa?” Pero también es parte de mi respeto hacia ella. Si ella quiere ser artista pues me va a tocar apoyarla, educarla y amarla, lo mismo si quiere ser barrendera, albañil o presidenta de México.
Hay personas piensan que el drag es inapropiado para los niños, y estoy de acuerdo, hay shows nocturnos — y no hablo nada más de drags, también para comedia, películas, etc. — que son estrictamente para adultos. Pero eso no quiere decir que nosotros no tengamos la capacidad de poder educar también y poder mostrar nuestro arte más allá de un centro nocturno.

¿Cómo influye tu orientación sexual en tu drag, en tu arte, en todo lo que haces?
Yo me llamo Cristian Peralta, ese es mi nombre de pila y Transformista se lo agregué.
¿Por qué nunca me lo cambié? Mucha gente piensa que el Transformista es solamente por que hago imitaciones, y no. Yo me he transformado con el tiempo. Un día me puedo transformar de hombre, un día me puedo transformar de mujer, otro día me puedo transformar de lo que yo quiera.
Ese es el trasfondo de Cristian y lo represento en mi drag. Algunas de mis compañeras sí se sacaron de onda, porque su primera impresión cuando me vieron fue que yo era una chica trans, y con el paso del tiempo ellas fueron aprendiendo un poquito más, y vieron que no por el hecho de tener familia iba a cambiar ¿por qué voy a cambiar?
Solamente mi mensaje es: Sé feliz con lo que tú eres. Sé feliz, no ocupas otra cosa más, más que mostrarte tal cual eres. Y si la gente te va a tirar, la gente que es infeliz siempre va a ser infeliz, siempre, hagas lo que hagas. Pero el hecho de ser feliz tú mismo te llena de satisfacción.
Me gustaría saber si nos puedes comentar acerca de proyectos futuros.
Estoy preparando mi próxima canción. Va a ser una canción de antro, bailable. Quiero que la gente que realmente conecte conmigo se sienta identificada al escuchar la canción. También seguimos con mi nuevo show, empezar a hacer gira por Latinoamérica y en algunos países de habla hispana y posiblemente también llegar hasta Brasil, ¿por qué no? Es importante que la gente sepa que va a haber Cristian Peralta para rato. Y pues nada, esperen más sorpresas.
¿Tienes algún consejo, algo que quisieras decirle a alguien que está por salir del clóset?
Para todas aquellas personas que están en esa transición de auto descubrirse como personas queer: sé valiente. Nadie — absolutamente nadie — va a vivir tu vida más que tú. Todo es parte de ti. Toda decisión que tú tomes, va a repercutir para ti. Así que sé valiente. Sé valiente y que no te importe lo que digan los demás. Al final de cuentas, toda esa gente que en algún momento pudiera darte la espalda van a tratar de entenderte y de amarte por lo que eres.
*** Esta entrevista ha sido ligeramente editada para su mayor brevedad y claridad.