Lo que estar fuera del clóset significa para mí
Bi StoriesDurante el último año, me encontré teniendo una conversación similar con muchos de mis amigos. Tal vez sea una señal de los tiempos. Tal vez es simplemente que mi grupo de amigos está llegando a esa edad, o tal vez ha estado en mi mente y estoy escuchando. Últimamente, me doy cuenta de que estamos hablando de los grados de estar fuera, de cómo somos activamente visibles, de cómo estamos cansados de que la gente asuma cosas sobre nuestra sexualidad, o de que la familia lo trate como un secreto sucio. De repente, todos sentimos la necesidad de ser visibles, no solo salir.
Tengo una amiga que finalmente lo anunció en Facebook, “Solo para que todos sepan, soy lesbiana.” Su familia estaba devastada. Ellos ya sabían esto, pero ahora era público. Otro amigo mío se acaba de casar con su novio de 10 años. Resulta que su madre, quien sabe que él es bi, ha pasado los últimos 10 años esperando que conociera a la mujer adecuada. A ella se le está dificultando aceptar el matrimonio. Por separado, cada uno de ellos ha iniciado una conversación conmigo acerca de la necesidad de ser visibles y sentirse orgullosos, no solamente fuera del clóset.
Recientemente vi una película llamada “Appropriate Behavior” y el personaje principal es una mujer bi. Cuando la gente le preguntan si es que sus padres saben, ella dice “Ellos saben que yo sé que ellos lo saben.” Esto parece bastante común. Nos motivan a dejar que las cosas sigan sin ser mencionadas, implicadas, para no hacer que la gente se sienta incómoda al hablar de nuestra orientación, a quienes amamos y nuestros deseos.
En el día nacional de salir del clóset hablamos sobre lo empoderador que es estar fuera, cómo el estar fuera puede cambiar al mundo, y lo mucho mejor que te sentirás, pero desearía que más gente hablara sobre lo que eso significa; que hay diferentes formas de estar fuera, y que lo que es adecuado para ti probablemente cambiará con el tiempo. No importa quién seas, no es que solamente salgas una vez. Esto es cierto especialmente para las personas bi, quienes corrigen a extraños sobre su orientación una y otra vez. Me gusta pensar en el estar fuera del clóset como pienso sobre la sexualidad, es un espectro.
Por muchos años estuve, lo que yo consideraba, “calladamente” afuera del clóset. Soy una mujer bi poliamorosa casada con un hombre bi. Cuando no quería tener una gran conversación sobre esto (lo que era la mayor parte del tiempo), simplemente decía “estoy casada”. Sí, sabía que todos asumían que estaba casada con un hombre y que él es mi única pareja, pero ese no es mi problema. Me decía a mí misma, no es como si estuviese mintiendo. Estoy siendo honesta, estoy casada. Claro, si hubieran preguntado un poco les hubiera dicho más, pero nadie nunca se molestó en preguntar más, lo cual agradecía secretamente. Nuestra sociedad nos aconseja, nos presiona, o nos fuerza a quedarnos “calladamente” fuera. “Estoy casada, pero de hecho…” o “de hecho, soy bi…” son declaraciones que usualmente hacen que las personas hagan muecas con los ojos. Son vistas como dando demasiada información, inmaduras, o que solo es por atención.
Pero en serio, ¿Por qué es tan importante decirle a la gente con quien te acuestas? Aquí hay algunas razones. Una es que cuando me estás pidiendo que me esconda, me estás diciendo que debería de sentirme avergonzada de quien soy, de que tengo algo que debería de estar escondiendo. Puede que aún me ames, pero claramente consideras este aspecto fundamental de quién soy como un defecto.
Otra razón es que hay gente que de verdad necesita saber mi orientación, y cuando somos condicionados a que constantemente engañemos a las personas sobre nuestra sexualidad, se convierte en tal hábito que simplemente no le decimos a nadie. Aquí hay una lista de las personas que deben saberlo, pero que no lo sabían hasta hace poco: mi doctor, mi ginecólogo, mi terapeuta, mi psiquiatra. Estas personas están cuidando mi salud y ellos necesitan saber estos detalles de mi vida. Cuando digo que “estoy casada”, me dejan de preguntar cosas sobre cuantas parejas sexuales he tenido recientemente, qué tipo de protecciones estoy usando, etc. En vez de esto, me preguntan, “¿Estás pensando en tener hijos?” Esta también, es una pregunta que concierne mi salud, pero no es la única.
Las asunciones alrededor de la frase, “estoy casada” hacen aún más difícil ser honesta. Las personas tienen una idea muy clara de lo que el matrimonio debería de ser, lo qué es, y me preocupo de que si trato de explicarlo, no lo entenderán. Y claro, cuando finalmente lo clarifiqué con mi psiquiatra que mi esposo y yo no somos monógamos, se quedó literalmente sin palabras. Trató de suavizar su shock, pero claramente este era un territorio incómodo y nuevo para ella. Aún no sabe que soy bi. De hecho, lo único que sabe es que mi esposo y yo tenemos “un tipo de acuerdo”. Esas fueron sus palabras, no las mías.
Mi esposo es un poco más asertivo. Usualmente dice, “estoy casado…” (implícitamente con una mujer) “… y tengo un novio”. Después batalla con el shock, curiosidad, enojo algunas veces, y las muecas en los ojos de la gente. Él lo encuentra más fácil que yo porque que él es más extrovertido, las confrontaciones no le intimidan, y es un hombre. Las personas algunas veces se quedan en shock, con disgusto o confundidas, pero esta revelación frecuentemente también es recibida con insinuaciones y admiraciones. Cuando trato de explicar que estoy casada y no soy monógama, se ve con frecuencia como una invitación para que me propongan algo.
También tenemos círculos sociales muy diferentes, pero con muchas similitudes. Aunque tenemos muchos amigos en común, casi todos sus amigos son bi. Lo entiendo. Encontramos una maravillosa comunidad bi, y nos ha permitido crear un grupo de amigos donde las personas lo entienden. Es un espacio seguro cuando se siente como si el resto del mundo estuviera tratando de negar tu existencia. A través de nuestra relación, él ha trabajado desde casa y ha tenido la libertad de rodearse de personas que piensan como él, mientras que yo no.
Trabajé en la industria de la comida y bebida. Hice muchísimos contactos y conocidos que sabían que 1) a Talia le gusta el vino, 2) Talia tiene un increíble paladar, 3) Talia también es buena con la cerveza, de hecho, 4) Talia a veces tiene pelo de color púrpura (esa chica loca) y 5) Talia está casada con un hombre que nunca hemos conocido. Eso es todo lo que sabían sobre mí. Esta red de personas que me conocían me consiguieron algunos trabajos, promociones, más contactos, viajes a bodegas de vino privadas, vino y cerveza gratis, y me invitaron a algunos eventos fabulosos, etc. Con el tiempo, me sentí como si hubiera desarrollado dos tipos de personalidades. Tenía mi “vida de trabajo”, y mis “amigos de trabajo”, “temas seguros de conversación”, mi “vida bi”, y mis “amistades bi”.
De alguna manera funcionó, pero se volvió estresante poco a poco y menos sostenible. Incluso, mientras más esos contactos se convertían en amistades, más comenzaba a sentir como si no pudiese ser completamente honesta con ellos, ¿Se sentirían como si les estuviera mintiendo por años cuando se den cuenta de que tenía un novio y un esposo? En todo este tiempo todavía me consideraba “calladamente” fuera. Supongo que estuve fuera de alguna manera, pero definitivamente diferente a como estoy fuera ahora.
En el último año, dejé esa industria, he cumplido más años, me mudé, tuve diferentes aventuras y conseguí un perro nuevo. No sé por qué, pero en el último año, he estado menos de acuerdo en estar “calladamente” fuera. Quiero tener una placa o un signo que diga “¡Esta soy yo, te guste o no! Quiero estar fuera y ser visible, quiero estas fuera y gritarlo desde el techo”.
Ahora, me preocupa que cuando elijo el camino de menos resistencia, me estoy comportando como si mi vida diera vergüenza, haciéndolo aún más difícil para la siguiente generación. Pienso que necesito tomar tiempo para educar a mi doctor, para que cuando una persona menos privilegiada y más joven cruce su camino, ellos sepan que “casada” no significa que son heterosexuales o monógamos. Necesito corregir a las personas cuando ellos asumen algo que no soy. Cabe mencionar que no siempre podré ser la embajadora bi, y eso lo reconozco. Algunos días simplemente necesito llegar de punto A hacia punto B sin dar una clase con referencia a lo que es ser bi a un extraño.
No tengo la solución perfecta, pero ciertamente estoy esforzándome estos días a ser más directa cuando hablo sobre quién soy. Eso es algo que puedo hacer. Me siento segura en mi trabajo, tengo un increíble sistema de soporte, y finalmente estoy pagando las deudas de mis estudios. Estoy en un punto en mi vida donde es el tiempo de dejar de estar “calladamente” fuera y comenzar a ser directa.
En honor al día nacional de salir del clóset, desafío a todos a pensar en lo que significa para ti y donde estás en el espectro de estar fuera. ¿Con quién estás fuera? ¿Con quién no estás fuera? ¿Qué es lo que te detiene? ¿Piensas que eso puede cambiar? ¿Quieres que eso cambie?
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