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Primaria Abbott

Bi Media

Imagen/ABC

Primaria Abbott es una comedia de situación de tipo falso documental estadounidense, creada por la comediante Quinta Brunson. La serie está ambientada en una escuela primaria pública de Filadelfia y sigue la vida de sus maestros, personal y administradores mientras lidian con la falta de fondos, la burocracia y los desafíos cotidianos de la educación pública. A diferencia de muchas series que basan muchos de sus episodios dramáticos en la salida del clóset o reducen a sus personajes queer a estereotipos, Primaria Abbott integra la identidad queer en la vida cotidiana de sus personajes de una manera que se siente natural y auténtica. Este enfoque ha resonado bastante con los espectadores, quienes se reconocen a sí mismos en las expresiones más sutiles de identidades entrelazadas a lo largo de la serie.

Desde el principio, la serie presenta a personajes abiertamente queer sin convertir sus identidades en un espectáculo. Jacob Hill (Chris Perfetti) es un profesor joven de historia cuya orientación sexual se menciona casi de pasada en la primera temporada. Tiene un novio, Zach, y más adelante la serie explora su relación, sus rupturas y los intentos de Jacob por lidiar tanto con su vida personal como con su lugar como maestro entre sus compañeros de trabajo. Su identidad queer se normaliza y nunca se trata como un chiste. Quinta Brunson ha dicho en entrevistas que quería que el público viera a los personajes queer como parte del tejido de la comunidad escolar, no como temas aislados. Esa filosofía se extiende a otros momentos a lo largo de la serie, desde la presentación de Cassidy, una maestra suplente no binaria cuya identidad de género se aborda con naturalidad, hasta el casting de actores abiertamente queer, como Kimia Behpoornia, quien interpreta a la representante del distrito Emily Ahmad.

Sin embargo, el público bi está representado en la serie a través del personaje de Melissa Schemmenti (Lisa Ann Walter). Melissa es la maestra de segundo año, dura y ferozmente leal, con profundas raíces italoamericanas, un sentido del humor mordaz y una vida personal complicada.

A lo largo de la serie, sale con Gary, el encargado de los dispensadores de comida, y hace referencia a aventuras amorosas y a exmaridos, pero también suelta frases que sugieren que su orientación es más compleja que la “heterosexual”. Uno de los momentos más hablados pasa en la cuarta temporada, en el episodio 19, “Clase de música”, cuando Melissa dice: “Soy una mujer de sangre caliente, por la mayor parte soy heterosexual, ya que estaba viva en el 2003.”

Melissa nunca dice que es gay, ni siquiera bi, pero elige palabras que nos hacen cuestionar si su atracción es exclusivamente hacia los hombres. Este reconocimiento ha sido celebrado como un momento sutil pero impactante de representación bi.

En temporadas anteriores, bromea con Janine sobre las relaciones; en un momento, reacciona a la confesión de Janine de que solo ha estado con su entonces novio, Tariq, preguntándole en broma si alguna vez ha estado con una mujer. En otro intercambio coqueto, Melissa recuerda que “eran solo muy buenas amigas” con alguien, con un guiño imposible de ignorar. Estos detalles pueden ser un breve guiño a su sexualidad, pero juntos construyen un retrato de un personaje más complejo de lo que la etiqueta “heterosexual” puede captar.

La importancia de los momentos en los que se insinúa la bisexualidad de Melissa radica en lo cotidianos que son. En lugar de centrar un episodio en su sexualidad, la serie la introduce en la conversación de la misma manera que la gente lo hace en la vida real. No hay ningún arco melodramático ni ninguna revelación que pretenda redefinir por completo a su personaje, sino que se trata más bien de un reconocimiento natural.

Ella representa una forma de la bisexualidad que no necesita explicación ni justificación para existir. Si a esto le sumamos la identidad abiertamente gay de Jacob, la presencia no binaria de Cassidy y la inclusión de actores queer en papeles recurrentes, Primaria Abbott destaca como una serie que integra discretamente la representación LGBTQ en su elenco principal.

Demuestra que la identidad queer puede ser parte de la comedia cotidiana y del lugar de trabajo con la misma naturalidad que los tropiezos románticos, los dolores de cabeza burocráticos y los niños traviesos. Al mismo tiempo, sus insinuaciones sobre la bisexualidad a través del personaje de Melissa llenan un vacío importante en la representación al reconocer la atracción que existe fuera de las estrictas categorías de ser únicamente heterosexual o gay.

La decisión de la serie de normalizar esto a través del humor y de frases de paso puede frustrar a quienes desean tramas o confirmaciones más amplias, pero también refleja la vida real, dado que la mayoría de las personas viven con complejidad y fluidez sin etiquetas. En un panorama de comedias de situación en cadenas de televisión, donde los personajes bis siguen siendo relativamente raros, la autodescripción de Melissa, como “por la mayor parte heterosexual”, basta para destacar como un punto de conexión con el público bi.