¡Saludos cordiales, mis hermosos unicornios, viejos y nuevos! ¿Sabías que he conseguido un unicornio de peluche y está situado a un lado de mi escritorio, apoyando todas las revisiones que escribo? Lo vi en la tienda, y no pude resistirme en comprarlo. Me recuerda que me siento agradecida por todas las historias bi que he visto y he escrito para este sitio. El peluche también mantiene un ojo queer sobre los cuentos más fluidos para dar su opinión cálida.

Su nombre es Bowie (obvio). Él es un precioso unicornio suave abrazable y feroz y lo amo. Qué buena pequeña mascota.
Ahora. Los que me han seguido por mucho tiempo saben que yo, bueno… soy masomenos un fan de Oscar Wilde. Es decir, viajar a través de varias ciudades extranjeras, pasando tardes enteras buscando por su estatua, y admirar extensivamente sus trabajos en un museo de fans. Su ingenio no es sin ser percibido en mi presencia. Entonces no será sorpresa que he tenido la película de 1997, Wilde, en mi lista “por ver“ por un largo tiempo ya. ¿Y qué mejor tiempo que el presente?
Antes de que vaya muy lejos con esta revisión, comencemos con algunos descargos de responsabilidad. Primero que nada, habrá algunos SPOILERS en esta revisión. Segundo, debería de darte una advertencia de contenido sobre algunas palabras anticuadas ofensivas contra gente gay (o palabras usadas para ofender). Finalmente, si esta es tu primera vez en esta columna y te preguntas qué diablos es la Escala del Unicornio, puedes averiguarlo todo aquí. También puedes encontrar una entrada sobre este biopic en nuestra sección de Bi Media.

Wilde es una película británica estrenando a Stephen Fry como el autor Irlandés Oscar Wilde. Los eventos en la película, basados en la biografía de Richard Ellman, cubre puntos mayores de la vida de Wilde desde cuando primero conoció a su esposa, Constance (Jennifer Ehle) e incluso cuando huyó de la prisión a Italia para vivir con su amante por un poco, Señor Alfred “Bosey“ Douglas (actuado por un Jude Law muy joven y encantador).
Lo que me gustó:
Considerando la trayectoria de la vida de Wilde, tiene sentido que mucha gente ponga más enfoque en contar su relación con Bosey. Sin embargo, aprecié que Wilde se asegura en darle el tiempo y reconocimiento adecuado al matrimonio entre el autor y Constancia. Nos muestran varias tiernas escenas de su relación durante el primer acto, donde es claro que Wilde no solamente la adora por su apoyo, pero también es tierno, hablando de cuán feliz está en su matrimonio.

No es la pasión candente que vemos en sus amores con Robbie Ross (Martin Sheen) o Bosie, pero es significante y vale la pena reconocerla. Y también él está feliz de regresar a Constancia y a sus hijos una vez que su sentencia de cárcel terminó, finalmente lúcido del comportamiento imprudente de Alfred Douglas. (Seguí pensando a mi misma, “Bosey fue de los primeros mujeriegos sin espina” a través de la película.)
Lo que no me gustó:
Normalmente aquí es el momento donde me quejo y grito sobre la falta de la palabra “bisexual“ siendo usada en la película. Pero Wilde consigue un pase, ya que la palabra literalmente fue inventada alrededor del mismo tiempo de los eventos (1892). Tiene sentido que no era una frase común o que circulaba en los círculos de Wilde.

Pero se vuelve un poco incómodo al oír a Wilde ensalzar sobre las virtudes del modelo del amor Griego de un hombre mayor amando a un hombre joven, y haciéndolo legal por la corte. Sé que para él, el amar a los hombres fue algo más como un amor idealista más que algo físico, pero aún puede hacer la situación incómoda que podrían ser explotados en brechas de edad depredadoras. Quizás podría ser más fácil de digerir si mostraran a Wilde conquistando a hombres de su misma edad — pero también sé la cultura y como funcionaba la era Victoriana, la era de la estética, y sé que eso que no era realista ni fiel a la época o a las atracciones de Wilde. Los chicos por renta constituían la mayor parte del ambiente clandestino que él frecuentaba igual como los testigos quienes con su evidencia lograron en su sentenciarlo a dos años de labor arduo.
(¡Un mencionó rápido a bebé Orlando Bloom por su papel como un chico de renta sin ser acreditado! Velo antes de que se convirtiera en Legolas. No era posible que en mi época de la universidad no tuviera un crush en un rostro como ese.)
Aun así se sintió un poco asqueroso al ver.
Nimodo. Al menos hicieron por seguro en mostrar que, a pesar de que tan hermoso Jude Law/Bosey era, su hermosa cara escondía un hombre vanidoso, oportunista y cruel quien tomó ventaja de un genio literario con un alma cálida. Solo quisiera que Wilde lo pudiera haberlo visto claramente también y evadir al menos una parte de su destino.

La calificación:
Hay tantas cosas que amar sobre Wilde — y una de ellas es que le da una gran cantidad de tiempo no solamente al matrimonio de Wilde con Constance y sus batallas con sus restricciones diarias y las presiones sobre su matrimonio en la película. Incluso, tenemos un montón de escenas inconfundibles con el mismo sexo, así que las attraciones queer no fueron borradas, y podemos llegar a ver a Wilde tomando riesgos reales para poder vivir sus deseos.
La película es un retrato amoroso de un hombre gentil y un ícono quien nació en la era equivocada pero quien su trabajo continúa viviendo felizmente. Es una encantadora película bi y bon mot, y no puedo recomendarla más para esos quienes están buscando esa rara ave de complejidad de la representación de la bisexualidad masculina en las películas.
