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La Escala del Unicornio: Pobres Criaturas

febrero 12, 2024 · por Jennie Roberson

Hola, dulces unicornios con o sin experiencia. Todos hemos pasado por el dilema musical de tener una canción pegada en la cabeza. Mucha gente lo llama el “gusano auditivo”. A mí me pasa lo mismo últimamente pero en un sentido cinematográfico, a mi cerebro se le ha quedado atorada una película en la que he estado pensando tanto que puede que me esté pudriendo el cerebro, pero en el mejor de los sentidos. No puedo dejar de darle vueltas en mi cabeza, sobre lo que me gusta y sobre lo que hace que todo funcione en ella. Y pensé que era el momento de compartir esa película con ustedes. Chicos, chicas y garabatos, les presento… Pobres Criaturas.

¡Pero antes de hacerlo! Tengo que darles un montón de advertencias. En primer lugar, en esta crítica habrá SPOILERS sobre el contenido de la película. La película está clasificada como R, y sin duda merece esa clasificación, ya que trata con muchos temas para adultos y tiene un contenido bastante crudo. (Esta crítica, sin embargo, estará en el territorio de clasificación PG-13.) Si te preocupa que pueda haber una advertencia de contenido en particular que necesites evitar, puedes comprobarlo en este enlace. Además, si es la primera vez que te acercas a estas tierras salvajes de la Escala del Unicornio — ¡bienvenido! — te recomiendo mucho que leas la métrica de la que hablo aquí.

¿Listos? Muy bien, ¡todos a bordo!

Pobres Criaturas es una película de fantasía/comedia estrenada en el 2023 que se centra en el desarrollo de Bella Baxter (Emma Stone), una mujer que, al estilo de Frankenstein, es una creación que surge del trabajo del Dr. Godwin Baxter (Willem Dafoe) y es estudiada por el estudiante de medicina Max McCandless (Ramy Youssef). Al verse limitada y controlada bajo el estudio y la tutela de McCandless y Baxter en Londres, Bella escapa y se embarca en un viaje fantástico a través de una fantasmagoría victoriana steampunk en Europa y el norte de África (¡repleta de aeronaves!), a menudo acompañada del elegante pero imbécil abogado y amante Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo). A través de este viaje, Bella experimenta un viaje de descubrimiento científico y la formación de su propia identidad y su lugar en el mundo. La película está basada en la novela homónima de 1992 del novelista escocés Alisdair Gray.

Lo que me gustó:

Hay tanto, tanto que explorar, diseccionar, rumiar y celebrar sobre Pobres Criaturas. Bella Baxter, a pesar de ser una creación salvaje (después de todo, lo es, ya que su cerebro provino del feto que solía estar en el cuerpo de su madre, quien se suicidó), es un estudio fascinante de lo que podría haber sido ser criada en la época victoriana como una mujer sin los estigmas sofocantes de intentar ser una dama desde el comienzo, y en su lugar es animada a cuestionar y explorar con la mente de una científica y exploradora. Por supuesto, ya que Bella existe en un mundo patriarcal, hay múltiples hombres que quieren reclamar propiedad o control sobre ella, lo que la desconcierta ya que ha crecido sin ese contexto social. Ella es brillante, curiosa, oscuramente divertida y bondadosa a su manera cuando va más allá de aprender lo dulce y violento que es su mundo, desarrollando empatía e inteligencia. Posee y recorre toda la gama emocional de la humanidad y sale triunfante en el otro lado de su historia forjando su propio camino según sus propios términos.

Imagen/Searchlight Pictures

Pero centrémonos en la sexualidad queer de Bella. Parte de su autodescubrimiento es su propio descubrimiento sexual (que, reconozcámoslo, parece estar centrado en los hombres, pero quédense conmigo), que la lleva a explorar el mundo más allá de la casa de Godwin y su inocente compromiso con McCandless, huyendo con su amante Duncan. Sin embargo, después de dejar a Duncan y relacionarse con su amiga Toinette (Suzy Bemba), una socialista francesa y trabajadora sexual, queda claro que Bella sigue dispuesta y ansiosa por explorar todos los altibajos de esta cosa llamada vida que le resulta de lo más fascinante. (Nota: es maravilloso ver una película tan popular que toma partido tanto por una protagonista que se niega a ser avergonzada por el “slut-shaming” y que además adopta una postura a favor de las trabajadoras sexuales.) Desde que también vemos una escena poscoital entre estas dos mujeres, parece claro que aquí no sólo hay experimentación sexual, sino también amistad, amor y atracción.

Sin embargo, en el acto final, acabamos viendo que ni Toinette ni los hombres en general son abandonados por Bella como meros experimentos. De hecho, cuando McCandless deja claro que sigue hipnotizado por ella pero reconoce la agencia que Bella posee sobre su propia sexualidad/cuerpo/mente/crecimiento, es ella quien lo besa y acaba proponiendo matrimonio. Además, en la triunfante escena final de Bella, queda claro que Toinette regresó a Londres para formar parte de la poco ortodoxa familia de Bella. Teniendo en cuenta que Bella terminó convenciendo a Toinette a se mudara a un nuevo país y con una nueva familia, es difícil creer que se trata de una dinámica de “sólo roomies”, sino más bien de otra dimensión del compañerismo poliamoroso.

Lo que no me gustó:

Sé que mucha gente se siente ofendida por muchos de los temas con los que Pobres Criaturas juega, incluyendo, entre otros, las aguas turbias en cuanto a la edad mental de Bella cuando empieza a ser sexualizada por los hombres que la rodean, los temas del feminismo perdidos del material original que terminaron siendo opacados en la adaptación cinematográfica, entre muchas otras cosas. Pero no estoy aquí para discutirlas. Lo que sí puedo decir es que a pesar de las circunstancias de su creación, Bella acaba convirtiéndose en un personaje humano plenamente dimensional en un entorno inmensamente fantástico, con sus propias esperanzas, sueños, miedos y defectos. Y a pesar que me hubiera gustado que se explorara más su sexualidad queer y que nunca fuese utilizado el término “bi” en el guión, sigo encantada (y un poquito obsesionada) con esta extraña expresión de un personaje bi.

Image/Searchlight Pictures

La calificación:

Pobres Criaturas es una película atrevida, a menudo hedonista, pero totalmente inmersa en una tierra llena de maravillas, que explora de una forma totalmente alucinante lo que es ser humano, moverse como mujer por el mundo (incluso en un mundo exagerado), y lo que hace que una persona sea la persona que es, incluso más allá de su confusa creación. Bella es una exploradora de este mundo fascinante e intensamente curiosa, sin miedo de ser bi ni de crear un hueco para que ella quepa en un mundo que quiere amordazarla y contenerla. Aunque es una película muy adulta, es una maravilla y vale la pena verla. Pero tienes que considerarte advertido: probablemente le causará tal impresión a tu cerebro que seguirá tratando de masticarla por varias semanas, como si fuera un caramelo deslumbrante pero demente.

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