Todos conocemos algunos programas de televisión que vimos hace muchos años y que nos preguntamos si serán tan buenos como los recordamos. Recuerdo que fue mi hermano mayor quien me presentó al Doctor Gregory House, esa mente maestra arrogante que abusa del Vicodin y ama las bromas pesadas, allá a finales de la década de los 2000. En esta ocasión he decidido regresar a ver qué tal se mantiene la representación bi de la serie.
Antes de continuar, debo avisarte que habrá algunos SPOILERS, además de bastantes opiniones innecesarias sobre algunos de los personajes involucrados. Esta serie se creó en el 2004 y duró hasta el 2012, si la empezaste a ver pero no la has terminado, o si nada más te acuerdas de una señorita mangoneando a un doctor desquiciado, no leas esto hasta que la termines. O no, a lo mejor los spoilers sean un fetiche para ti. ¿Quién soy yo para juzgarte?
Si no conoces bien la Escala del Unicornio de bi.org, puedes leer de que se trata aquí.

Empecemos.
House, también conocido como House M.D., es un drama médico que sucede en el Hospital Universitario de Princeton-Plainsboro en la ciudad de Nueva Jersey. Ahí, el Dr. House (Hugh Laurie) dirige el departamento de diagnósticos de forma poco convencional. A menudo se le ve con varios miembros de su equipo quienes lo ayudan a ingeniar soluciones brillantes para los misterios de la medicina que enfrentan día con día. Después de la tercera temporada, House pierde a su equipo inicial de consultores médicos y se ve forzado a escoger otros entre 40 candidatos interesados para encontrar a su nuevo equipo de doctores.
Así es como llegamos a la doctora Trece.
Lo Que Me Gustó:
Al ser un drama médico, realmente no necesitaban hacer a uno de sus personajes bi. En lo personal, creo que fue una decisión atrevida, tratándose de una serie tan famosa. Tenían la atención de todo el mundo encima y aun así decidieron jugársela incluyendo un poco de representación bi.

Cuando ella apareció en un principio me preocupé un poquito. Habiéndose insinuado que Remy “Trece” Hadley (Olivia Wilde) era queer, deduje que este hecho me daría pena ajena durante el resto de la serie. El arco argumental de la bisexualidad, inicialmente parecía ser una especie de rutina para añadirle algo “picante” a los personajes de la serie, pero conforme fueron avanzando las temporadas, me empecé a sorprender mucho con la forma en que abordaron su orientación sexual.
Trataron de algunos temas difíciles, así como estereotipos, y hasta la hicieron burlarse de preguntas que toda mujer bi ha recibido alguna vez. Al principio, me molestaba que trajeran a colación estos temas, hasta darme cuenta de que se estaban burlando de estas experiencias como yo misma lo haría, y en lugar de optar por representarla sin ellas. Era un chiste local. Dirigido a nosotros.
Con el avance de la historia, Trece finalmente empezaría a tener una relación cercana con uno de sus compañeros. Ambos eran muy directos y reservados al mismo tiempo. Creo que esta fue una de las mejores parejas de la serie, a pesar de que tuvieran muchos asuntos por resolver. De cualquier forma, su relación terminaría, orillando a Trece al camino de la promiscuidad. Más adelante, Trece recibe un diagnóstico del síndrome de Huntington y al entender que su tiempo se acaba, comienza a sufrir crisis emocionales. Así termina acostándose con muchas personas, y aquí es donde finalmente nos toca ver en pantalla un recordatorio de su bisexualidad en vez de hacerle alguna pregunta bi de la nada o en vez de que uno de sus compañeros le haga un comentario burlón al respecto.
Al final de la serie, Trece rechaza volver a trabajar con House, especialmente por tener una nueva relación saludable con una mujer. No se logra hacer ninguna introspección importante de dicha relación pues a partir de este momento no volveremos a saber casi nada de Remy, aunque sepamos que es feliz y que ha dejado atrás su pasado.

Cabe señalar que en la serie hicieron algo que no pasa comúnmente: ¡DIJERON LA PALABRA CON B! Dijeron la palabra bi, abiertamente y muy seguido. Nunca trataron de llamarla “lesbiana confundida” o una “mujer heterosexual experimentando”. Le dieron claridad a su sexualidad sin jamás ponerlo en duda.
Lo Que No Me Gustó:
Los estereotipos son un arma de doble filo. Cuanto más los mencionamos, más alargamos su vida. Pero se agradece mucho cuando, al encontrar maneras de destruirlos con un diálogo ingenioso y mortal, no empoderan.
De cualquier manera, no disfruté que condenaran al personaje bi a luchar con su propia mortalidad. Ya estábamos en una zona de peligro cuando la hicieron salir con dos de sus compañeros del trabajo, aunque esto lo habían hecho también con otros dos personajes heterosexuales, así que supongo que hay igualdad en ese sentido.
Un aspecto que me gustó y también me disgustó, fue que hicieran que Thirteen y Chase (Jesse Spencer) fueran muy “fáciles”, aunque fuera por razones distintas. En ese entonces todavía no se pudo realizar de la manera feminista, reclamada, que desearía que hubieran podido explorar. Además, a Chase no le tocan las mismas tonterías estigmatizadas que a Thirteen. Al menos ambos sexos enfrentaron el mismo problema. Entiendo que es una serie de televisión, por lo que van a usar el sexo casual para darle emoción a la trama, así que no me voy a quejar demasiado.

Considero que la elección del tipo de personaje bi que habría obedeció a los estereotipos de la época. Hicieron uso de un personaje frio, misterioso, distante y reservado. Lo hemos visto miles de veces, aunque conozca un montón de mujeres bi que encajen en esta descripción. No me malinterpreten, me encanta este tipo de personaje como Rosa Diaz o la misma Remy, pero las mujeres bi son más que eso. Creo que ya lo hemos visto demasiadas veces, y sí, esto fue antes de que el mercado estuviera completamente saturado, pero todavía lo siguen repitiendo. Insisto, aunque me gusten estos personajes, son muy trillados.
La Calificación:
House es una serie muy peculiar. Siendo tan famosa, abordó temas que la mayoría de las series de ese entonces no quería ni tocar. Creo que hicieron algo bueno con su personaje bi. A pesar de darle una sentencia de muerte inevitable y de arrojarla en medio de una espiral emocional para que pudiera entender su propia mortalidad. Aun así, pienso que la hicieron humana y tangible. También me emocioné cada una de las veces que oímos derribarse algún cliché de las personas bi por este personaje bi tan maravilloso.
Remy enfrentándose a estas ideas erróneas y estigmas en un show que veían millones de personas me hizo sentir muchísima esperanza. Le dieron relaciones complejas con ambos sexos, y estas se presentaron, no para escandalizar, sino para desarrollar al personaje, y a nadie lo tomo por sorpresa. Todavía más impresionante fue que hablaran abiertamente sobre su bisexualidad nombrándola con todas sus letras, algo que incluso algunas producciones contemporáneas todavía no se atreven a hacer abiertamente.
A final de cuentas, creo que este show es maravilloso y se merece 4 unicornios enteros.
