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La Escala del Unicornio: Hacks

Image/HBO Max

julio 23, 2021 · por Jennie Roberson

Los lectores que han estado conmigo por un largo tiempo sabrán que soy una artista y performer a través de varios medios; actriz y escritora, principalmente, pero también pintora, directora, productora y hasta editora. (Es verdad, soy la máquina de chambear.) Y dado que muchas de mis formas de expresión se centran en una perspectiva cómica de las cosas, me han preguntado una y otra vez si consideraría hacer stand-up.

Y la verdad es que… lo he intentado. Cada cinco años, aproximadamente, junto valor (o descaro, dependiendo de quién se los cuente) para subirme al escenario y tomar el micrófono. A veces, un amigo me pide que llene un espacio de cinco minutos. Pero otras veces, me atrevo a probar algunos chistes que he escrito. Nueve de cada diez veces, fracaso tan mal que todo el mundo se va directo a Facebook para preguntar si hubo un terremoto. ¡Y eso está bien! Ya que no intento ser comediante de tiempo completo por dos razones:

1) Respeto el stand-up demasiado como carrera y como una expresión de arte para hacerlo en un pasatiempo.

2) No soy buena, y me requeriría demasiado compromiso para que sea mejor.

La verdad es que el stand-up es mucho más difícil de que los artistas con experiencia sospechan, porque nadie te apoya cuando estas allá arriba.

La gente, por lo general, no sabe cuánto tiempo se requiere crear una broma perfecta o desarrollar un monólogo de cincom minutos. Necesitas amor por el arte, amor del bueno, y realmente no sentir gusto por casi nada más para llegar a ser uno de los mejores. Y esto es algo que nuestra serie del día de hoy, Hacks de Max, entiende a cabalidad.

Ava está arrodillada cerca del auto azul y Deborah, con los brazos cruzados, mira a lo lejos con una sonrisa. Están al costado de la carretera.
Imagen/HBO Max

Pero antes de que hablemos más sobre esta comedia generacional, repasemos algunas cosas para aquellos que son nuevos en esta columna (y para aquellos que agradecerían un repaso). Primero que nada, debo señalar que este artículo contiene SPOILERS (aunque, la temporada que discutiremos solo tiene diez capítulos de media hora, así que no debería tomarles mucho tiempo verla completa).

Además, si esta es la primera vez que vienes por acá y no tienes ni idea de qué se trata La Escala del Unicornio, puedes aprender sobre nuestra métrica aquí.

Hacks es una melodrama que se enfoca en la carrera en declive de la pionera del stand-up, Deborah Vance (Jean Smart), quien se ve obligada a contratar a la recien proscrita escritora de comedia en ciernes, Ava (Hannah Einbinder), siendo la última oportunidad para que ambas pudieran revivir sus carreras.

Lo que me gustó:

Aunque Hacks está recibiendo mucha atención y elogios por la espectacular actuación de Smart (por buenas razones además, siendo esta serie un gran ejemplo de del resurgimiento de la actriz). Sin embargo, hoy nos centraremos en el otro personaje principal, Ava.

Ava lleva una camisa de franela, tiene su teléfono en las manos y mira a alguien fuera de cámara con una cara seria.
Imagen/HBO Max

El personaje de Einbinder llenó mi lista de expectativas tan pronto, demostrando un montón de cosas que me encantan casualmente, que ni siquiera tuve que aguardarme a una tercera temporada. En el episodio piloto, vemos la atracción de Ava hacia personas de varios géneros (un amor pasado, y una aventura). En el segundo capítulo, le da un monólogo hermoso y gracioso a Deborah sobre su sexualidad y se define como bi (usando el término a lo largo de la serie). Ella tampoco tiene ningún inconveniente llamándole la atención sobre sus actitudes monosexistas a Deborah. Y finalmente, ¡Ava es interpretada por una actriz abiertamente bi!

Pero hay mucho más de Ava que su expresión queer. Su identidad fluida no es el meollo de lo que sabemos o de lo que nos preocupa de su personaje (aunque sí influye en su desarrollo dentro del show). Me encanta que sea un bi desordenada de la misma manera que un personaje en Alta fidelidad. Aunque Ava tome muchas decisiones apresuradas (a veces ingenuamente) y cometa errores por ser impulsiva, Hacks se esfuerza por evitar que su personaje se vuelva una villana o incluso un antihéroe y en vez de eso, la convierte en una heroína imperfecta con la que podemos identificarnos. Esta escritora de comedia vive repleta de esperanzas y temores, fortalezas y defectos, de tal forma que es un igual de la experimentada comediante con quien le toca trabajar.

Deborah y Ava, sentadas en el lado opuesto de una sala de estar, tienen una conversación tensa.
Imagen/HBO Max

Lo que no me gustó:

Hmm… Ava puede llegar a ser completamente insufrible, a veces hablando y actúatuando antes de pensar bien las cosas, pero de cualquier modo, demuestra que puede aprender de sus errores y crecer como persona cuando le la confrontan. Se vuelve algo moralista en muchos aspectos políticos de la serie, incluso en su aproximación a la comedia (y esto viene de alguien que comparte la misma ideología). Habiendo dicho eso, mi estilo también se parece al de Deborah, buscando inventar bromas con un remate, de modo que reconozco algunos de mis propios prejuicios presentes.

La calificación:

Hacks tiene mucho a su favor, especialmente la forma en que se presentan y desarrollan las diversas capas del personaje de Ava. Su expresión queer es notoria, compleja y la vemos en acción, pero al mismo tiempo los escritores no hacen que su personaje cargue un megáfono haciendo que su identidad se base exclusivamente en ser bi. Pero con lo que han cimentado sobre ella, y con una segunda temporada anunciada — todavía hay mucho que explorar respecto a Ava, Deborah y su compleja amistad (y su tensa dinámica profesional). Se merece más que otro capítulo en su saga.

Ava con una camiseta blanca y jeans, sentada en la parte superior de un elegante auto azul, y está hablando por teléfono con una mirada preocupada.
Imagen/HBO Max